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martes, 26 de noviembre de 2019

Para acabar con el VIH, la clave está en garantizar que las personas y las comunidades tengan poder para elegir, saber, prosperar y exigir.

COMUNICADO DE PRENSA


Los enfoques innovadores respecto a los tratamientos para prevenir el VIH (profilaxis preexposición), la integración de los servicios de planificación familiar con las pruebas del VIH, la supresión de la carga vírica (I = I), la reducción del daño y una salud sexual integral otorgan a las personas en general el poder para protegerse del VIH, y a quienes ya viven con el virus les permiten crecer y desarrollarse
NAIROBI/GINEBRA, 26 de noviembre de 2019—Según un nuevo informe de ONUSIDA, Power to the people (el poder a las personas), publicado antes del Día Mundial del Sida, las personas y las comunidades que viven con el VIH o que están afectadas por el virus participan en la toma de decisiones y en la prestación de servicios relacionados con el VIH. Así mismo, se observa cómo se han reducido los casos de nuevas infecciones y cómo cada vez más personas tienen acceso al tratamiento. Cuando las personas tienen el poder de escoger, de saber, de prosperar y de exigir, cuando la gente trabaja codo con codo, se consigue salvar vidas, acabar con las injusticias y restaurar la dignidad.
«Cuando las personas y las comunidades cuentan con poder y con medios, se logra el cambio», apuntó Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA. «La solidaridad de las mujeres, de los jóvenes, de los gais y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, de los trabajadores sexuales, de los consumidores de drogas y de las personas transgénero ha logrado transformar la epidemia de sida, al capacitarlos a todos ellos para poner fin a la epidemia».
El informe fue lanzado el 26 de noviembre en Kenia por la Directora Ejecutiva de ONUSIDA, la secretaria del gabinete del ministerio de salud de Kenia y los representantes de la comunidad. En él se pone de manifiesto el enorme progreso alcanzado, sobre todo en lo concerniente a la expansión del acceso al tratamiento. Hacia mediados de 2019, aproximadamente 24,5 millones de personas de los 37,9 millones de personas que viven con el VIH lograron acceso al tratamiento. Al continuar la adherencia al tratamiento, cada vez es menor el número de gente que fallece por enfermedades relacionadas con el sida.
«El trabajo conjunto del Gobierno con la sociedad civil, al que se suma la importantísima implicación de las comunidades, nos ha permitido reducir de manera significativa las nuevas infecciones por el VIH y el número de muertes relacionadas con el sida», insistió Sicily Kanuki, secretaria del gabinete del ministerio de salud keniata. «Las comunidades están en el mismísimo centro de la respuesta al sida y son imprescindibles para erradicarlo».
No obstante, el progreso alcanzado con respecto a la reducción de las infecciones por el VIH se entremezcla con la cifra de 1,7 millones de personas que se vieron afectadas por el virus en 2018. Las nuevas infecciones por el VIH se redujeron un 28 % de 2010 a 2018 en África oriental y meridional, la región más afectada por el VIH. Como señal prometedora y alentadora, la tasa de incidencia del VIH entre las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes de la región con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años pasó de 0,8 % en 2010 a un 0,5 % en 2018, lo que supone un descenso de un 42 %. Sin embargo, las chicas y las mujeres jóvenes todavía son las más castigadas por las nuevas infecciones del VIH. Así, cuatro de cinco nuevas infecciones por el VIH entre adolescentes del África subsahariana tienen lugar entre chicas.
Fuera de África oriental y meridional, las nuevas infecciones por el VIH se han reducido únicamente un 4 % desde 2010. De mayor preocupación es el aumento de nuevas infecciones por el VIH en algunas regiones. La cifra anual de nuevas infecciones por el VIH aumentó un 29 % en Europa oriental y Asia central, un 10 % en Oriente Medio y África del Norte, y un 7 % en América Latina.
«En muchos lugares del mundo se ha logrado un espectacular progreso en lo concerniente a la reducción de nuevas infecciones por el VIH, muertes relacionadas con el virus y actitudes discriminatorias, sobre todo en África oriental y meridional. Pero, desgraciadamente, la desigualdad de género y el rechazo a los derechos humanos siguen dejando a mucha gente atrás», afirmó la Sra. Byanyima. «Las injusticias sociales, la desigualdad, el no reconocimiento de los derechos de las personas, y el estigma y la discriminación están impidiendo avanzar en la lucha para acabar con el VIH y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible».
Con poder y juntos
Como defiende el informe, cuando las personas y las comunidades gozan de poder y de medios, se logra el cambio. Las comunidades han apostado por programas del VIH que se basen en los derechos humanos y que tengan a las personas en el centro, pues así se garantiza que las respuestas al sida aborden las desigualdades y las injusticias que alimentan la epidemia.
Las mujeres y las chicas son la columna vertebral en cuanto a la atención a sus familias y a sus comunidades, y desempeñan un trabajo que no se paga, ni a menudo se valora, al ocuparse de atender a los niños, los enfermos, los ancianos y las personas con discapacidad. Son ellas quienes sustentan los frágiles sistemas de apoyo social. Y esto ha de cambiar. La implicación y el liderazgo de las comunidades de mujeres son esenciales en la respuesta al VIH.
«Como líder de la comunidad, soy capaz de relacionarme con las personas y de comprender lo que hay tras ellas mucho mejor que alguien de fuera. Llevo 25 años conviviendo con el VIH, así que la gente viene a mí a contarme sus problemas, por ejemplo, los que tienen que ver con el estigma relacionado con el VIH, la revelación y la adherencia. Nunca me he echado para atrás en este papel que he asumido, puesto que soy parte de esta comunidad», confiesa Josephine Wanjiru, activista en una comunidad del VIH en Kiandutu, Thika (Kenia).
Con poder para escoger
Las mujeres y las chicas piden métodos anticonceptivos integrados, pruebas tanto del VIH como de otras infecciones de transmisión sexual, así como opciones de prevención y cuidados. Casi el 40 % de las mujeres adultas y el 60 % de las chicas adolescentes (de entre 15-19 años) del África subsahariana no ven satisfechas sus necesidades con relación a los métodos anticonceptivos modernos.
En muchos países del África subsahariana, de acuerdo con el informe, el número de mujeres jóvenes que toman su medicina para evitar el VIH (profilaxis preexposición) es elevado en aquellos proyectos que integran la profilaxis previa a la exposición en servicios de atención sanitaria dedicados a la juventud y en clínicas de planificación familiar, y siempre y cuando la provisión de esta profilaxis preexposición esté al margen de los servicios de tratamiento.
Desde 2016 se han realizado también once millones de circuncisiones masculinas médicas voluntarias, 4 millones solo en 2018 en los 15 países prioritarios.
Con poder para saber
El poder para saber permite a las personas librarse del VIH o, cuando ya viven con el virus, mantenerse sanas. Sin embargo, la gente descubre su estado serológico positivo demasiado tarde, en ocasiones incluso años después de haberse infectado, lo que lleva a un retraso en el comienzo del tratamiento y facilita la transmisión del VIH. En Mozambique, por ejemplo, el tiempo medio para el diagnóstico tras la infección, en el caso de los hombres, estaba en cuatro años.
La adherencia a un tratamiento efectivo logra suprimir el virus hasta niveles indetectables, lo que hace que la gente lleve una vida sana y evita la transmisión del virus. El saber esto da a las personas que viven con el VIH la oportunidad de llevar vidas normales. También les hace tener la confianza de que están protegiendo a sus seres queridos y las ayuda a plantarles cara al estigma y la discriminación.
Las pruebas caseras del VIH actualmente están ayudando cada vez a más personas a conocer su estado serológico en privacidad, con lo que se están rompiendo las barreras del estigma y la discriminación, y se está facilitando el acceso al tratamiento.
El conocimiento del VIH entre la gente joven es alarmantemente bajo en muchas regiones. En países que tienen a su disposición datos recientes de la encuesta, se ve que solo el 23 % de las mujeres jóvenes y el 29 % de los hombres jóvenes (ambos entre los 15-24 años) tiene un conocimiento completo y adecuado del VIH. Los estudios nos muestran cómo la educación integral sobre sexualidad no nos lleva ni a una mayor actividad sexual, ni a correr más riesgos sexualmente hablando, ni a mayores tasas de infección ni por el VIH ni por otro tipo de infección de transmisión sexual.
Con poder para prosperar
El poder para prosperar consiste en garantizar que las personas tengan derecho a la salud, el tratamiento, la educación, el trabajo y un estándar de vida adecuado para su salud y bienestar.
Las nuevas infecciones por el VIH entre los niños se han reducido en un 41 % desde 2010, y aproximadamente el 82 % de las mujeres embarazadas que viven con el VIH está tomando ya un tratamiento antirretrovírico. Sin embargo, aún hay miles de niños sin acceso a estas medidas. La mitad de todos los niños nacidos con el VIH y cuyo diagnóstico no llega pronto morirá antes de cumplir los dos años. Sin embargo, en todo el mundo, al 59 % de los niños expuestos al VIH se les realizaron las pruebas antes de cumplir dos meses.
En 2018, 160 000 niños (de entre 0 y 14 años) se infectaron por el VIH y 100 000 pequeños fallecieron como consecuencia de una enfermedad relacionada con el sida. Murieron bien por no ser diagnosticados, bien por carecer de tratamiento, prueba impactante de que los niños son dejados atrás.
Las desigualdades de género, las normas y las prácticas patriarcales, la violencia, la discriminación, las violaciones de los derechos y el acceso limitado a los servicios de salud sexual y reproductiva exacerban el riesgo de infección por el VIH entre las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes, sobre todo en el África subsahariana. Cada semana aproximadamente 6000 chicas jóvenes (de entre 15 y 24 años) se infectan por el VIH. 
En Eswatini, un estudio reciente mostró que las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes que habían sido víctimas de violencia de género tenían 1,6 veces más posibilidades de contraer el VIH que aquellas que no habían vivido los abusos. Según el mismo estudio, la capacitación económica de las mujeres y de las chicas ayudó a reducir las nuevas infecciones entre las mujeres más de un 25 % y aumentó las opciones de que las mujeres jóvenes y las chicas pudieran volver a la escuela y concluir sus estudios.
Los grupos de población clave son dejados atrás
Los grupos de población clave y sus parejas concentran al menos el 75 % de las nuevas infecciones por el VIH fuera del África subsahariana y tienen menos oportunidades de acceder al tratamiento que otras personas. Más de un tercio de los grupos de población clave desconoce su estado serológico. El apoyo de las comunidades entre los gais y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres es efectivo y está ayudando a aumentar la toma de profilaxis previa a la exposición, promover relaciones sexuales más seguras, aumentar la práctica de pruebas del VIH y apoyar la adherencia al tratamiento.
Las personas transgénero son víctimas de la discriminación en cada una de las esferas de su vida, incluyéndose aquí la educación y el empleo, y solo el 10 % trabaja en la economía formal. Sin embargo, el activismo de la comunidad nos ha llevado a ser capaces de atender los derechos y las realidades de las personas transgénero, algo que se llevaba mucho tiempo esperando.
Algunos estudios también señalan que las actividades de capacitación de la comunidad llevadas a cabo entre los trabajadores sexuales pueden triplicar el uso de los preservativos con los clientes y reducir en más de un 30 % las posibilidades de infección por el VIH.
Con poder para exigir
El poder para exigir y pedir da a las comunidades y a las personas poder para participar en todas decisiones que las afectan. Hay constancia de medidas enérgicas, restricciones y hasta ataques contra los grupos y las campañas que muestran su apoyo a los grupos de población clave. Algunos Gobiernos se niegan a reconocer, apoyar y participar en las organizaciones de la comunidad como parte de sus respuestas nacionales al VIH, y, por consiguiente, se pierden el ingente potencial que tienen las comunidades para llegar a las personas más afectadas por el VIH.
Las personas y las comunidades pondrán fin al sida
El trabajo de las organizaciones lideradas por las comunidades es único y poderoso, y puede impactar de un modo muy sustancial en cómo el mundo siga avanzando para erradicar el sida. ONUSIDA insta a todos los países a apoyar plenamente y permitir la gran labor de las organizaciones lideradas por las comunidades, a garantizar que estas tengan su sitio y ocupen su lugar en las reuniones en las que se toman decisiones respecto de la salud y el bienestar de los miembros de la comunidad, y a eliminar toda barrera que obstaculice su implicación en la respuesta al VIH. Solo financiando plenamente y apoyando por completo el trabajo de las organizaciones de las comunidades se logrará hacer realidad el deseo de acabar con el sida.
ONUSIDA
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de FacebookTwitterInstagram y YouTube.
Fuente: ONUSIDA.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Meditación Mindfulness ó Atención plena.


 El mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse, o rechazar en alguna forma la experiencia.
Es una práctica basada en la meditación vipassana. Consiste en prestar atención desapasionada a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin juzgar si son adecuados. La atención se enfoca en lo que se percibe, sin preocuparse por los problemas, por sus causas y consecuencias, ni buscar soluciones.
Jon Kabat-Zinn diseñó un programa llamado Mindfulness-Based Stress Reduction - MBSR, —reducción del estrés basada en la atención plena— a partir del cual se difundió fuera de su contexto religioso original.
Mindfulness es un antiguo sinónimo en inglés de attention. Estuvo en desuso hasta 1881, cuando un magistrado británico destinado en Ceilán llamado Thomas William Rhys Davids lo recuperó como traducción aproximada del concepto budista que en la lengua litúrgica pali se llama sati, «memoria del presente», que describe una de las siete facetas de la iluminación.​
Casi un siglo más tarde, en la década de 1970 Jon Kabat-Zinn lo eligió para nombrar la meditación en su programa, con el objeto de salvar las reticencias existentes en ese tiempo hacia la mística oriental. dándole el significado actual: «conciencia que surge al prestar atención, con el propósito enfocado en el momento presente, y sin juzgar».
Desde la década de 1970 se ha promocionado el mindfulness con objetivos diversos, con la idea de mitigar el estrés, principalmente el causado por el trabajo o las enfermedades.
El primer programa que incorporó el mindfulness como herramienta fue el Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), —en español reducción del estrés basada en la atención plena—, creado por Jon Kabat-Zinn. Sobre la base de este programa se crearon otros, llamados Mindfulness-Based Interventions (MBIs), dirigidos hacia grupos más específicos, como la Mindfulness-Based Cognitive Therapy (MBCT), —terapia cognitiva basada en la atención plena—, diseñada para pacientes con depresión mayor con alto riesgo de recaída y recurrencia.
Una de las aplicaciones del mindfulness se dirigió a preparar a los militares estadounidenses para minimizar los trastornos que sufren durante el combate y sus secuelas, como el trastorno por estrés postraumático, la ansiedad o la depresión. El Mindfulness-based Mind Fitness Training, MMFT, o M-fit —entrenamiento mental basado en mindfulness— se enseña a los militares durante las semanas previas a un despliegue. Se ha usado para entrenar a las tropas que participaron en las guerras de Afganistán e Irak.​
Si bien hay evidencia de que la terapia mindfulness tiene una efectividad mayor que la mera exposición a psicoeducación, relajación, imaginación, su eficacia es similar a la terapia cognitivo-conductual.
Desde su creación, el MBSR se ha aplicado tanto a personas sanas bajo estrés, como a pacientes con diversas enfermedades: VIH, artritis reumatoide, fibromialgia, cáncer, depresión, trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia, etc. 
La meditación sirve para calmar el pensamiento discursivo. Y, ¿qué significa esto? Hablamos de ese parloteo incesante y agotador que genera sus propios –y la mayoría de veces, absurdos e ilógicos- razonamientos. También se le suele conocer como “mente de mono”, porque tus pensamientos saltan de rama en rama, llevándote a una sucesión de pensamientos con los que nos identificamos y generan emociones que pueden alterar nuestro estado de ánimo.
La mente es movimiento, un flujo constante de patrones mentales que crean una falsa imagen de lo que somos. Si creamos pensamientos de inseguridad, terminamos por creerlo y condiciona nuestras acciones diarias. Por ello, son cada vez más los psicólogos que integran en su terapia la meditación transcendental o un curso de meditación, dados los resultados positivos que conlleva su práctica.

¿Qué es meditar?

Meditar es entrar en un estado de observación. De alerta. Una toma de conciencia que te permite ser consciente de que tu verdadero Yo no es los pensamientos que cruzan tu mente. Es decir, meditar te permite identificar a tu observador interior, esa parte capaz de diferenciar al sujeto de los pensamientos, sentimientos o recuerdos. Porque Tú no eres tu mente. Y a través de la meditación se logra crear un estado de no-identificación con este flujo de pensamientos y liberamos de la angustia vital.
La meditación te ancla al momento presente y te enseña a No Hacer, a dejar de buscarle una finalidad a todo lo que realizamos. Cuando meditamos, simplemente pretendemos percibir o estar atentos sin una búsqueda de objetivos. El silencio mental que produce la meditación genera unas condiciones de calma muy beneficiosas para estados de estrés o ansiedad.
Este propósito también permite aprender a no tratar de controlar tanto las situaciones de nuestra vida y dejar de preocuparnos por lo que sucederá. Igualmente, permite armonizar en un estado de integración sin afectarnos las contradicciones y dualidades que todos tenemos, abriéndonos a ser flexibles y tolerantes con nuestras vivencias.

¿Cómo meditar?

No necesitas un lugar especial para ello. Un espacio despejado en tu dormitorio, con luz natural y que te permita sentarte en el suelo, es suficiente. Es recomendable que sea un lugar tranquilo y en el que no puedan interrumpirte. Tampoco es necesario adoptar posturas que te resulten incómodas. Con la práctica encuentras tu posición ideal. Pero puedes realizarla en una silla o sobre un cojín. La manera que te resulte más cómoda y te permita concentrarte. Sin embargo, no es recomendable practicarla tumbado, porque podemos entrar en un estado de relajación absoluta y quedarnos dormidos. Es genial, pero no es meditar.
Comienza con sesiones de quince a veinte minutos. A medida que tu práctica avance, alarga el tiempo hasta la media hora. Más de media hora requiere una práctica más experimentada. Para no estar pendiente del tiempo, utiliza la alarma del reloj para que te avise cuando hayas llegado al tiempo que has establecido. Cuando medites, tu mente comenzará a quejarse y encontrará cien tareas muy importantes que hacer. Es parte del proceso. Respira y sigue concentrado.

Técnicas de meditación

Existen diferentes técnicas de meditación, en función de la experiencia que tengamos. Algunas resultan más fáciles para no iniciados y otras requieren haber adquirido una práctica constante. Pero todas se basan en el mismo principio: elegir un foco de atención y traer de vuelta la mente a ese foco cada vez que nos distraigamos pensando en otras cosas.
1. Atención en la respiración.
Es la primera que se aprende cuando nos iniciamos en la práctica por su sencillez. Consiste en enfocar la mente en nuestra propia respiración de una manera muy simple y efectiva.
Mantén la atención en tu forma de respirar. Concéntrate en cada inhalación y exhalación y cuéntalas. Una: inhalas-exhalas. Dos: inhalas-exhalas. Hasta llegar a diez. Y vuelves a comenzar. Tu atención se concentra en llevar la cuenta de tu respiración.
2. Atención en un objeto.
Nos concentramos en enfocarnos en un color, un objeto, un sonido. Una pared lisa de color uniforme es una buena referencia. También cerrar los ojos y atender a los sonidos que nos rodean, sin etiquetarlos, ni juzgarlos, o buscar el silencio que existe entre esos sonidos. Es una técnica que capta nuestra atención de inmediato.
3. Mantras para meditar.
Un mantra es una palabra que al repetirla en bucle crea un estado pleno de paz. Resulta una manera muy sencilla de entrar en la atención plena y la repetición produce una sensación muy beneficiosa. Quizá el mantra más utilizado para la meditación es Om Mani Pad me Hum.
4. Atención en nuestro interior.
Revisamos todo nuestro cuerpo, como una especie de escáner que recorre desde la punta de los pies hasta la coronilla. Y también podemos poner atención en nuestras emociones: me siento alegre, me molesta algo, estoy impaciente, relajado… Y cómo se reflejan esas emociones en nuestro cuerpo: tengo los hombros cargados, me duele el cuello, la postura me resulta incómoda. Lo observamos todo, pero sin juicio, sin etiquetas. Solo estando presentes y viéndolo.
Otra técnica muy beneficiosa y que consigue una concentración profunda es la meditación mediante sonidos de naturaleza: el agua de un río, pájaros, las olas del mar. También el hipnótico sonido de los cuencos tibetanos lleva de inmediato a una sensación de bienestar. En internet podemos encontrar muchos recursos de este tipo para nuestra práctica.
Podemos concluir que la meditación podrá permitirte ‘parar’, y experimentar de primera mano los beneficios de llevar una vida consciente y saludable.
Nuestro ritmo diario, muchas veces, nos impide disfrutar del momento. El presente ha dejado de ser importante en nuestras vidas y el futuro nos preocupa mucho más que el aquí y ahora. La atención plena es un método de relajación basado en la meditaciónAprender a meditar es un punto clave para sacar el máximo partido al momento actual.
Meditación y atención plena
Seguro que muchos ya habéis escuchado hablar del mindfulness. Una técnica budista de relajación que nos permite gestionar mejor las emociones, las actitudes y los pensamientos. Gracias al desarrollo de esta capacidad gestionamos mejor las situaciones complicadas de la vida, sin juzgarnos y aceptándolas como algo necesario y de lo cual aprender.
El mindfulness se basa en la meditación y atención plena. Es decir, en un estado de relajación absoluto, pero consciente, en el cual somos capaces de observarnos en el momento presente. La atención plena pretende unir nuestro yo más interno con el mundo exterior.
Su objetivo no es otro que aprender a separar nuestras emociones de los problemas. El mindfulness establece que los problemas no son las situaciones malas de la vida, sino las emociones negativas con las que relacionamos estos hechos. No se trata de eliminar estas emociones, sino de saber gestionarlas adecuadamente para que no nos generen estrés y ansiedad.
Técnicas de atención plena
La sociedad actual nos obliga a ser personas multitarea. Nos pasamos el día haciendo varias cosas a la vez. Corriendo de un lado para otro sin pararnos a pensar en lo que sucede a nuestro alrededor. La atención plena y el mindfulness nos invitan a pararnos a contemplar. Aprender a meditar es el primer paso para llegar a una contemplación consciente efectiva. Entre sus muchas técnicas, la meditación es la más importante.
Para empezar a meditar, lo primero es escoger un lugar cómodo y tranquilo. Seguidamente, tenemos que adoptar una postura de descanso. Da igual que sea tumbados o sentados en el suelo. A continuación, aprenderemos a observar nuestra respiración. Sin modificarla. Inhalando y exhalando de forma profunda, pero no forzada. Pronto observarás cómo tus pensamientos intentarán romper ese proceso de respiración consciente. No importa. Déjalos pasar sin juzgarte. A todos nos pasa. Vuelve a fijar tu atención en el aire que tus pulmones toman. Repite esta meditación durante 10 minutos cada día. Verás cómo con el tiempo controlarás mejor tus emociones y pensamientos.
Otras técnicas de atención plena pasan por meditar mientras hacemos cosas cotidianas:
1. Leer un libro en silencio: deja el mundo del ruido actual y sumérgete en la historia de una novela. Elige un lugar tranquilo (mejor, por la noche) y sé parte de la ficción.
2. Dibujar: coge un papel en blanco y colores. Empieza a dibujar sin pensar. No busques dibujar bien. Lo importante es dejarse llevar. Si tus pensamientos te interrumpen la tarea, llévalos de nuevo a su lugar y continúa dibujando. Cuando termines, rompe el papel. Tu trabajo no debe ser juzgado por nadie. Ni siquiera por ti mismo.
3. Caminar: esta es una de las formas más bonitas de meditar. Ejercitamos cuerpo y mente al mismo tiempo. Presta atención a los pasos que das, cómo los das, tu respiración, los olores y sonidos, etc. Vive el momento de caminar al aire libre con toda intensidad.
4. Escuchar a otra persona: a veces estamos tomando un simple café con un amigo y no somos conscientes de lo que nos está contando. Atendemos al móvil, pensamos en las cosas que tenemos que hacer después… Apaga el teléfono y escucha atentamente la conversación. Al escuchar, no intentes juzgar a tu amigo y acéptalo tal y como es. No intentes cambiar nada.
5. Agradece: una de las mejores maneras de aceptarnos a nosotros mismos pasa por el poder de la gratitud. Nos hemos olvidado de dar las gracias por muchas cosas que damos por hechas. Sé agradecido con el mundo que te rodea. Da las gracias por tu familia, tus amigos, tu trabajo, el sol que ilumina tu día a día, la lluvia que deja brillar las flores, etc. Todo es necesario, por lo que todo es digno del poder de la gratitud.
Beneficios de la atención plena
Se ha demostrado científicamente que los pensamientos tienen poder sobre la salud física de las personas. Así pensamos y así somos. Gracias a la atención plena y las técnicas del mindfulness conseguimos reducir las emociones negativas, lo cual repercute en el bienestar general de nuestra mente y nuestro cuerpo.
Los beneficios más destacados de la práctica de la atención plena son:
1. Reduce la ansiedad y el estrés: los estados de relajación reducen los niveles de cortisol, una hormona causante del estrés. La calma y serenidad nos ayudan a tener unos niveles normales de cortisol, necesarios para la energía vital del cuerpo. Al reducir el estrés, inmediatamente se controlan los estados de ansiedad y depresión. Una mente sana es la clave de una buena salud.
2. Disminuye los trastornos del sueño: las personas que sufren de insomnio consiguen conciliar mejor el sueño gracias a la atención plena. Una vez más, el control de las emociones durante el día hace que las noches sirvan para descansar y recuperar fuerzas. Se acabó lo de contar ovejitas hasta altas horas de la madrugada.
3. Mejora la concentración y memoria: entrenar la mente a diario hace que seamos capaces de centrarnos mejor en las tareas que realizamos. La conciencia es parte de la concentración. Ya no haremos las cosas como robots, sino que seremos capaces de disfrutar de ellas y sacarles mucho más partido.
 Las personas que meditan y se hacen más conscientes del mundo que las rodea son personas, por lo general, más creativas, más sociales y con mayores niveles de inteligencia emocional. Los ejercicios de meditación y contemplación nos están permitiendo tener una calidad de vida mucho mejor. Disfrutamos más de todo lo que hacemos, somos agradecidos y aceptamos los problemas como algo necesario para seguir aprendiendo. Lo que antes eran obstáculos, ahora son oportunidades.
Vivimos en una realidad que, por mucho consideremos sólida, es, en general, más bien engañosa. La misma situación es percibida por cada persona de forma diferente ¿Te has preguntado alguna vez por qué sucede esto?
El mundo que llega hasta nosotros es el producto de lo que nosotros proyectamos. Cualquier experiencia que se presente en nuestra vida, ya sea de placer, de dolor, alegría o tristeza, por mucho que nos cueste entenderlo, es una creación nuestra. Nada exterior a nosotros es responsable de nada de lo que nos suceda.
Podríamos decir, incluso, que somos los creadores de nuestro destino, en cierta manera. Cada persona es la única responsable de crear su cielo o su infierno, y nada tienen que ver los que nos rodean con esa creación.
 Vivimos en un mundo de interpretaciones que tiñen cada uno de nuestros momentos con la tonalidad de nuestras creencias, creando de esa forma nuestra particular versión de la vida, de la cual somos guionistas, actores y directores.
Sentimos que el mundo en el que vivimos no nos satisface y que los momentos de paz en nuestro día a día son escasos y difíciles de atrapar. Nos dejamos llevar por la tristeza, el miedo, la preocupación o la ansiedad en cualquier momento y sentimos que nuestra vida no tiene un propósito.
En el amargo gusto de todos estos sinsabores podríamos encontrar el por qué de la necesidad de la meditación. Necesitamos salir del dominio de nuestra mente y comenzar a ver el mundo tal y como es, no tal y como nos lo muestra la mente.
Necesitamos ordenar nuestro mundo interior
Según sea la condición mental de una persona, así percibirá el mundo y las situaciones que se presenten. Por lo tanto, la forma de poner orden en nuestra vida pasa por comenzar primero por nuestro mundo interior.
Cuando la mente tiene el papel predominante en nuestra vida, con sus interpretaciones y juicios, es imposible que la paz conviva con nosotros. La mente siempre está ocupada haciendo juicios basados en opiniones de segunda mano y en miedos a futuros potenciales que nadie sabe si alguna vez ocurrirán. Por eso, cuando, a través de la meditación, somos capaces de tomar distancia y observar todos esos juicios y creencias desde fuera, conseguimos poner orden allá donde antes había desconcierto.
La mente, una vez educada, es un instrumento de mucha utilidad, pero solo cuando ocupa el sitio que la corresponde… La mente solo debería tener protagonismo cuando nosotros decidimos utilizarla, no cuándo y cómo ella decida. Este dominio sobre el papel de la mente se alcanza gracias a la meditación.
El hecho de meditar nos convierte en los observadores de todo ese ir y venir de nuestra mente. Esa observación nos hace tomar distancia, consiguiendo así restar importancia a todo el drama que hayamos creado en nuestra vida.
La meditación nos sumerge en la serenidad necesaria para contemplar todos nuestros pensamientos, nuestros miedos, deseos o juicios, sin dejarnos llevar por ellos. Y si conseguimos alcanzar una meditación profunda, podremos llegar a ser conscientes de nuestra verdadera naturaleza.
Comienza tu día meditando
El hecho de hacer una pequeña meditación por la mañana, consigue que iniciemos el día de una forma diferente, contagiando la paz de ese momento al resto de nuestro día.
La práctica de la meditación, de forma regular, consigue que nuestra vida se vuelva una celebración, Los miedos, las ansiedades y las tristezas se alejan de nosotros, dando lugar a aquella parte más inocente y juguetona con la que un día llegamos aquí. El sufrimiento que caracteriza la vida de muchas personas se va diluyendo según la práctica meditativa se va haciendo habitual en nuestra vida. Por mucho que el dolor nos siga visitando, ya que forma parte de la vida, el sufrimiento, que es la reacción a este dolor, dejará de estar presente gracias a la meditación.
Beneficios de la meditación
Una persona que empieza a meditar podrá comprobar que ciertos cambios aparecen en su día a día:
Mayor sensación de alegría.
  • Los músculos dejan de estar tensos.
  • La calidad del sueño es mucho mayor.
  • Aumenta el cociente intelectual.
  • Se incrementa la memoria y la capacidad de concentración.
  • Se observa reducción de la presión sanguínea.
  • Aparece una mayor fortaleza física y mental.
Ante todas estos beneficios seguro que estás pensando en la posibilidad de hacer un hueco a la meditación en tu vida.

Meditar es fácil

Meditar es algo que no requiere de condiciones específicas. Tienes la libertad de realizar la práctica cuando mejor te venga y en cualquier sitio. No obstante, lo más aconsejable es meditar a primera hora de la mañana o antes de acostarse. Lo ideal sería encontrar un sitio tranquilo donde no vayamos a ser molestados.
La postura no es una condición indispensable, aunque la más indicada es aquella en la que la espalda permanezca recta. No es imprescindible sentarse en el suelo o cruzar las piernas, con sentarse en una silla o butaca es suficiente.
En líneas generales, el hecho de sentarte cada mañana y, tras hacer varias respiraciones conscientes, ser capaz de observar cómo los pensamientos van llegando a tu mente, ya podremos decir que la meditación se está dando.
Si mantienes durante un rato esa observación, sin que los pensamientos te arrastren, comenzarás a notar como, poco a poco, una sensación de paz y tranquilidad se va instalando dentro de ti.

Regálate un rato de silencio, ¡te lo mereces!

Los verdaderos beneficios de la meditación, no obstante, se irán notando al mantener la práctica a lo largo de los días. Hace falta un poco constancia y disciplina para llegar a notar la diferencia en tu vida. Procura guardar diez o quince minutos al día para hacer este viaje a tu interior, tómalo como un regalo que te haces a ti mismo.
En cualquier caso, existen numerosas técnicas que se adaptan a las diferentes personalidades. Están, por ejemplo, las meditaciones activas, que están destinadas a las personas que tengan mayor problema a la hora de estar sentados sin hacer nada. Estas meditaciones, consiguen que la atención, que en un principio estaba centrada en la mente,  pase al cuerpo y a la actividad que estemos desarrollando. Puede ser caminar, bailar o, incluso, lavar los platos.
Como habrás podrido comprobar, cualquier ocasión es buena para poner un poco de paz en tu vida. La meditación podrá permitirte ‘parar’, y experimentar de primera mano los beneficios de la atención plena y la vida consciente.
Existen Apps como Siente, grupos de meditación, meditaciones guiadas en internet, etc. No pierdes nada por intentarlo y si puedes ganar mucho.
Namasté.
Fuente: Wikipedia. Crear salud.org





miércoles, 13 de noviembre de 2019

Últimas estadísticas sobre el estado de la epidemia de sida.

ESTADÍSTICAS MUNDIALES SOBRE EL VIH DE 2018
  • 37,9 millones [32,7 millones–44,0 millones] de personas vivían con el VIH en todo el mundo.
  • 23,3 millones [20,5 millones–24,3 millones] de personas tenían acceso a la terapia antirretrovírica.
  • 1,7 millones [1,4 millones–2,3 millones] de personas contrajeron la infección por el VIH.
  • 770.000 [570.000–1,1 millones] de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida.
  • 74,9 millones [58,3 millones–98,1 millones] de personas contrajeron la infección por el VIH desde el comienzo de la epidemia.
  • 32,0 millones [23,6 millones–43,8 millones] de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida desde el comienzo de la epidemia.
Personas que viven con el VIH
  • En 2018, 37,9 millones [32,7 millones–44,0 millones] de personas vivían con el VIH.
    • 36,2 millones [31,3 millones–42,0 millones] adultos.
    • 1,7 millones [1,3 millones–2,2 millones] niños (menores de 15 años).
  • El 79% [67–92%] de las personas que vivían con el VIH conocía su estado serológico con respecto al VIH.
  • Alrededor de 8.1 millones de personas no sabian que vivían con el VIH
Personas que viven con el VIH con acceso a la terapia antirretrovírica
  • En 2018, 23,3 millones [20,5 millones–24,3 millones] de personas que vivían con el VIH tenían acceso a la terapia antirretrovírica, en comparación con los 7,7 millones [6,8 millones–8,0 millones] de 2010.
  • El 62% [47–74%] de las personas que vivían con el VIH tuvieron acceso al tratamiento.
    • El 62% [47–75%] de los adultos mayores de 15 años que vivían con el VIH tuvieron acceso al tratamiento, así como el 54% [37–73%] de los niños de hasta 14 años.
    • El 68% [52-82%] de las mujeres adultas mayores de 15 años tuvieron acceso a tratamiento pero solo el 55% [41-68%] de los hombres adultos mayores de 15 años tuvieron acceso.
  • El 82% [62–95%] de las mujeres embarazadas que vivían con el VIH tuvieron acceso a medicamentos antirretrovíricos para evitar la transmisión del VIH a sus hijos en 2018.
Nuevas infecciones por el VIH
  • Desde el pico alcanzado en 1997, las nuevas infecciones por el VIH se han reducido en un 40%.
    • En 2018, se produjeron 1,7 millones [1,4 millones–2,3 millones] de nuevas infecciones por el VIH, en comparación con los 2,9 millones [2,3 millones–3,8 millones] de 1997.
  • Desde 2010, las nuevas infecciones por el VIH en adultos descendieron alrededor de un 16%, desde 2,1 millones [1,6 millones–2,7 millones] hasta 1,7 millones [1,4 millones–2,3 millones] en 2018.
    • Desde 2010, las nuevas infecciones por el VIH en niños descendieron un 41%, desde 280.000 [190.000–430.000] en 2010 hasta 160.000 [110.000–260.000] en 2018.
Muertes relacionadas con el sida
  • Desde el pico alcanzado en 2004, los casos de muertes relacionadas con el sida se han reducido en más de un 56%.
    • En 2018, fallecieron 770.000 [570.000–1,1 millones] personas en todo el mundo a causa de enfermedades relacionadas con el sida, frente a los 1,7 millones [1,3 millones–2,4 millones] de 2004 y los 1,2 millones [860.000–1,6 millones] de 2010.
  • La mortalidad por el sida ha disminuido un 33% desde 2010.
90-90-90
  • En 2018, el 79% [67–92%] de personas que vivían con el VIH conocían su estado.
  • Entre las personas que conocían su estado, el 78% [69–82%] tenían acceso al tratamiento.
  • Y, entre las personas que tenían acceso al tratamiento, el 86% [72–92%] habían logrado la supresión viral.
  • De toda la gente que vive con el VIH, el 79% [67–92%] conocían su estado, el 62% [47–74%] tenían acceso al tratamiento y el 53% [43–63%] tenían una carga viral indetectable, en 2018.
Mujeres
  • Cada semana, alrededor de 6.000 mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años contraen la infección por el VIH.
    • En África subsahariana, cuatro de cada cinco nuevas infecciones en adolescentes con edades entre 15 y 19 años son mujeres. Las jóvenes con edades entre 15 y 24 años tienen el doble de probabilidad de vivir con el VIH que los varones.
  • Más de un tercio (35%) de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia física o sexual en algún momento de su vida.
    • En algunas regiones, las mujeres que son víctimas de la violencia son 1,5 veces más proclives a contraer la infección por el VIH que las mujeres que no han sufrido dicha violencia.
Grupos de población clave
  • Los grupos de población clave y sus parejas sexuales representan:
    • El 54% de las nuevas infecciones por el VIH a nivel mundial.
    • Más del 95% de las nuevasinfecciones por el VIH en Europa Oriental y Asia Central
    • El 95% de las nuevas infecciones por el VIH en Oriente Medio y África Septentrional.
    • El 88% de las nuevas infecciones por el VIH en Europa Occidental y Central y en Nortemérica.
    • El 78% de las nuevas infecciones por el VIH en Asia y el Pacífico.
    • El 65% de las nuevas infecciones por el VIH en América Latina.
    • El 64% de las nuevas infecciones por el VIH en África Occidental y Central.
    • El 47% de las nuevas infecciones por el VIH en el Caribe.
    • El 25% de las nuevas infecciones por el VIH en África Oriental y Meridional.
  • El riesgo de contraer el VIH es: 
    • 22 veces mayor entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.
    • 22 veces mayor entre las personas que se inyectan drogas.
    • 21 veces mayor para los/las trabajadores/as sexuales.
    • 12 veces mayor para las personas transgénero.
El VIH y la tuberculosis
  • La tuberculosis sigue siendo la principal causa de muerte entre las personas que viven con el VIH, siendo responsable de aproximadamente una de cada tres muertes relacionadas con el sida.
  • En 2017, 10,0 millones [9,0 millones–11,1 millones] de personas desarrollaron tuberculosis, de las cuales el 9% vivían con el VIH.
    • Las personas que viven con el VIH y no presentan síntomas de tuberculosis necesitan la terapia preventiva contra la tuberculosis, que disminuye el riesgo de desarrollar dicha enfermedad y reduce las tasas de mortalidad de la tuberculosis y el VIH en un 40% aproximadamente.
  • Se estima que el 49% de las personas que viven con el VIH y la tuberculosis no son conscientes de la coinfección y por tanto no reciben atención.
Inversiones
  • A finales de 2018, había 19.000 millones de dólares estadounidenses (en dólares constantes de 2016) disponibles para la respuesta al sida en los países de ingresos bajos y medianos, casi 1.000 millones menos que en 2017.
    • Alrededor del 56% del total de los recursos destinados al VIH en dichos países en 2018 procedió de fuentes nacionales.
  • ONUSIDA estima que se necesitarán 26.200 millones de dólares estadounidenses (en dólares constantes de 2016) para la respuesta al sida en 2020.