Samba Martine tenía 34 años cuando falleció a
causa del sida en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de
Madrid, porque no recibió los cuidados necesarios.
La
descoordinación entre dos administraciones públicas dependientes de
diferentes ministerios impidió que su muerte se hubiera evitado.
CESIDA
exige que se depuren responsabilidades por parte de las
Administraciones Públicas y denuncia las graves consecuencias de las
limitaciones en el acceso a la sanidad.
Samba Martine fue diagnosticada de la infección por
VIH cuando llegó al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de
Melilla, dependiente del Ministerio de Empleo. Cuando fue trasladada
al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid,
responsabilidad del Ministerio del Interior, esta información nunca se
compartió entre los dos organismos. Esta mujer congoleña falleció tras
visitar en varias ocasiones los servicios médicos del CIE madrileño, que
en ningún momento fueron conocedores de su estado avanzado de la
infección por VIH.
Miguel Luis Tomás, vocal
de la Comisión Permanente de CESIDA, afirma que “es inadmisible que la
descoordinación entre estos dos centros dependientes de dos Ministerios
diferentes haya causado la muerte de una persona. Samba no recibió los
cuidados necesarios porque el personal médico que la asistió en
repetidas ocasiones antes de su fallecimiento desconocía su infección
por VIH y tuvo complicaciones con enfermedades oportunistas”.
En
este sentido, CESIDA denuncia la situación actual de las personas
inmigrantes no regularizadas casi un año después de entrar en vigor el
Real Decreto. Miguel Luis Tomás señala que “los drásticos recortes
sanitarios y las limitaciones en el acceso a la sanidad están
ocasionando graves consecuencias en el derecho a la salud de toda la
población, especialmente en el caso de las personas más vulnerables. A
corto plazo veremos más casos como el de Samba, incluso fuera de los
Centros de Internamiento de Extranjeros”.
Fuente: CESIDA