El cambio físico, el principal temor de las mujeres con VIH.
domingo 15 de noviembre de 2009
El 65,6% de las pacientes infectadas tienen lipodistrofia, un efecto de la medicación.
La mayoría presenta un sentimiento de culpa por su situación.
La mayoría presenta un sentimiento de culpa por su situación.
Un día a día entre engaños, enmascarando una realidad que las atormenta, de la que se sienten culpables. Las mujeres con VIH en España fingen -y sueñan- a diario que no pasa nada, que todo marcha bien, que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) nunca se apoderó de sus organismos. Se mienten a sí mismas y a los demás para evitar el rechazo social, una de las cosas que más temen. Así lo han confesado un centenar de mujeres seropositivas de todo el país que se han dado cita en Benidorm, en el II Foro Nacional para Mujeres con VIH, respaldado por CESIDA, la coordinadora estatal de VIH-Sida.
Reconocen que viven con miedo a la discriminación social, laboral, familiar, sexual e, incluso, médica. En el trabajo, muchas de ellas se han visto obligadas a mentir para evitar ser discriminadas por sus compañeros o para no ser despedidas. Pero el estigma que rodea a la enfermedad no se limita al ámbito laboral. La mayoría de las seropositivas también percibe el trato médico como deficiente, ya que sienten el temor de los doctores ante la posibilidad de que les transmitan la infección.
Uno de los factores que incrementa el riesgo de ser estigmatizadas es el cambio físico que experimentan por culpa de la medicación y que lleva a algunas de ellas a abandonar los fármacos con tal de no aparentar que están enfermas. La temida lipodistrofia (una distribución anormal de la grasa corporal) es un efecto secundario de los antirretrovirales que afecta al 65,6% de las pacientes seropositivas.
Este trastorno "es el dedo acusador de las mujeres con VIH que temen revelarlo, de ahí su angustia por padecerlo y la drástica decisión de abandonar el tratamiento", señala Begoña Bautista, de JURISIDA, una organización que da consejo legal a las personas con VIH.
La terapia antirretroviral de alta eficacia, que apareció en 1996, cambió la historia de esta epidemia. "De aprender a morir (ya que antes del tratamiento el sida era una condena a muerte) se tuvo que aprender a vivir", indica Bautista. Pero si las mujeres abandonan la medicación tendrán consecuencias graves, señala la doctora Piedad Arazo, de la unidad de enfermedades infecciosas del Hospital Miguel Servet. Por eso, los expertos reunidos en el Foro se plantean el reto de buscar el tratamiento más adecuado para ellas y apoyarlas para que se sientan bien consigo mismas.
Sentimiento de culpa
Las pacientes que han participado en el Foro, el único de estas características que se celebra en España, consideran que además de la discriminación que sufren por su condición de seropositivas tienen un elemento más para ser rechazadas: su género.
A todas estas dificultades y sensaciones se añade un sentimiento de culpa, que aflora constantemente y es producto de la reacción negativa de la sociedad. Para María José Fuster, miembro de la Asociación Amigos y responsable de investigación de SEISIDA, "estas emociones son fruto de la interiorización de la visión negativa que tiene la población y que ellas expresan en términos de culpa o vergüenza. Estos sentimientos producen temor a mantener relaciones sexuales y afectivas o a mirarse en el espejo".
Temas como la maternidad o la menopausia, que otras mujeres afrontan con ilusión, las seropositivas los convierten en dudas y miedos. "La epidemia es cada vez más femenina, más joven y más pobre", reconoce Begoña Bautista. Su afirmación la corroboran cifras como las de ONUSIDA, que recoge que de los 33 millones de personas con VIH que hay en el mundo, casi la mitad son mujeres.
Reconocen que viven con miedo a la discriminación social, laboral, familiar, sexual e, incluso, médica. En el trabajo, muchas de ellas se han visto obligadas a mentir para evitar ser discriminadas por sus compañeros o para no ser despedidas. Pero el estigma que rodea a la enfermedad no se limita al ámbito laboral. La mayoría de las seropositivas también percibe el trato médico como deficiente, ya que sienten el temor de los doctores ante la posibilidad de que les transmitan la infección.
Uno de los factores que incrementa el riesgo de ser estigmatizadas es el cambio físico que experimentan por culpa de la medicación y que lleva a algunas de ellas a abandonar los fármacos con tal de no aparentar que están enfermas. La temida lipodistrofia (una distribución anormal de la grasa corporal) es un efecto secundario de los antirretrovirales que afecta al 65,6% de las pacientes seropositivas.
Este trastorno "es el dedo acusador de las mujeres con VIH que temen revelarlo, de ahí su angustia por padecerlo y la drástica decisión de abandonar el tratamiento", señala Begoña Bautista, de JURISIDA, una organización que da consejo legal a las personas con VIH.
La terapia antirretroviral de alta eficacia, que apareció en 1996, cambió la historia de esta epidemia. "De aprender a morir (ya que antes del tratamiento el sida era una condena a muerte) se tuvo que aprender a vivir", indica Bautista. Pero si las mujeres abandonan la medicación tendrán consecuencias graves, señala la doctora Piedad Arazo, de la unidad de enfermedades infecciosas del Hospital Miguel Servet. Por eso, los expertos reunidos en el Foro se plantean el reto de buscar el tratamiento más adecuado para ellas y apoyarlas para que se sientan bien consigo mismas.
Sentimiento de culpa
Las pacientes que han participado en el Foro, el único de estas características que se celebra en España, consideran que además de la discriminación que sufren por su condición de seropositivas tienen un elemento más para ser rechazadas: su género.
A todas estas dificultades y sensaciones se añade un sentimiento de culpa, que aflora constantemente y es producto de la reacción negativa de la sociedad. Para María José Fuster, miembro de la Asociación Amigos y responsable de investigación de SEISIDA, "estas emociones son fruto de la interiorización de la visión negativa que tiene la población y que ellas expresan en términos de culpa o vergüenza. Estos sentimientos producen temor a mantener relaciones sexuales y afectivas o a mirarse en el espejo".
Temas como la maternidad o la menopausia, que otras mujeres afrontan con ilusión, las seropositivas los convierten en dudas y miedos. "La epidemia es cada vez más femenina, más joven y más pobre", reconoce Begoña Bautista. Su afirmación la corroboran cifras como las de ONUSIDA, que recoge que de los 33 millones de personas con VIH que hay en el mundo, casi la mitad son mujeres.
Fuente: CESIDA
Publicado por lua a las 23:10 0 comentarios
hablamos de LIPODISTROFIA.
VIH Y GRIPE A.
domingo 8 de noviembre de 2009
¿Qué es la gripe A?
La gripe A es una nueva cepa del virus de la gripe cuyo nombre médico es H1N1. Ha sido catalogada como “pandemia” por la velocidad con que se propagó a gran número de países en poco tiempo.
¿Las personas con VIH tienen más riesgo de contagiarse por la gripe A?
No. En general, al igual que sucede con otras cepas, tener el VIH no aumenta el riesgo de contagiarse por esta gripe.
¿Las personas con VIH corren el riesgo de ponerse más enfermas con la gripe A?
De manera habitual, no. Puede ser más grave si el recuento de CD4 es bajo (inferior a 200 células/mm3). Esto se debe, principalmente, a que se pueden confundir los síntomas de otras infecciones graves con los de una gripe. Si tienes síntomas gripales, un recuento bajo de CD4, otras complicaciones de salud o bien estás embarazada, conviene que contactes con tu centro de atención primaria o con la unidad del VIH del hospital donde te atienden.
¿En qué se diferencia la gripe A de la gripe común estacional?
Se trata de una nueva cepa del virus de la gripe frente a la que la mayoría de las personas no son inmunes en la actualidad.
¿Cómo se propaga la gripe A?
La gripe A se transmite por el contacto entre personas (igual que la gripe normal), de manera específica por no cubrirse la boca al estornudar y no lavarse las manos.
¿Funcionarán los medicamentos en personas que tienen VIH?
Los medicamentos antivirales empleados para tratar la gripe (por ejemplo, oseltamivir [Tamiflu®] y zanamivir [Relenza®]) funcionan en pacientes con VIH. Ninguno de ellos cura: actúan disminuyendo la duración de la enfermedad, la posibilidad de complicaciones y la capacidad de contagiar la gripe A a otras personas.
¿Los tratamientos de la gripe pueden interactuar con los fármacos anti-VIH?
¿Las personas con VIH tienen más riesgo de contagiarse por la gripe A?
No. En general, al igual que sucede con otras cepas, tener el VIH no aumenta el riesgo de contagiarse por esta gripe.
¿Las personas con VIH corren el riesgo de ponerse más enfermas con la gripe A?
De manera habitual, no. Puede ser más grave si el recuento de CD4 es bajo (inferior a 200 células/mm3). Esto se debe, principalmente, a que se pueden confundir los síntomas de otras infecciones graves con los de una gripe. Si tienes síntomas gripales, un recuento bajo de CD4, otras complicaciones de salud o bien estás embarazada, conviene que contactes con tu centro de atención primaria o con la unidad del VIH del hospital donde te atienden.
¿En qué se diferencia la gripe A de la gripe común estacional?
Se trata de una nueva cepa del virus de la gripe frente a la que la mayoría de las personas no son inmunes en la actualidad.
¿Cómo se propaga la gripe A?
La gripe A se transmite por el contacto entre personas (igual que la gripe normal), de manera específica por no cubrirse la boca al estornudar y no lavarse las manos.
¿Funcionarán los medicamentos en personas que tienen VIH?
Los medicamentos antivirales empleados para tratar la gripe (por ejemplo, oseltamivir [Tamiflu®] y zanamivir [Relenza®]) funcionan en pacientes con VIH. Ninguno de ellos cura: actúan disminuyendo la duración de la enfermedad, la posibilidad de complicaciones y la capacidad de contagiar la gripe A a otras personas.
¿Los tratamientos de la gripe pueden interactuar con los fármacos anti-VIH?
Existe la posibilidad de que se produzcan interacciones entre Tamiflu® y los inhibidores de la proteasa (IP) potenciados
on ritonavir (Norvir®) y algunos antirretrovirales de la familia de los inhibidores de la transcriptasa inversaanálogos de nucleósido (lamivudina, emtricitabina y tenofovir). No obstante, los beneficios de los medicamentos para la gripe A compensan este pequeño riesgo. Los profesionales sanitarios pueden informarte sobre este aspecto.
En caso de necesitar tratamiento para la gripe A, ¿dónde puedo conseguir los medicamentos?
Los antivirales se dispensan en las farmacias con receta médica. Los médicos de atención primaria pueden recetarlos tras visitar al paciente y valorar si son necesarios.
¿Qué hago si creo que tengo síntomas?
La mayoría de los casos de gripe A han sido hasta ahora leves, con escasos síntomas y sin complicaciones. Esto significa que una gran parte de los pacientes puede recuperarse en su domicilio con el adecuado seguimiento de los profesionales, si fuera necesario, y sin hospitalización. En la mayoría de personas, la gripe se cura sola con las medidas habituales: beber líquidos en abundancia (agua, zumos…), utilizar los antitérmicos y analgésicos como el paracetamol, y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios hasta recuperarse y evitar el contagio a otros. Es importante extremar las medidas de higiene. Sin embargo, deberían contactar con los servicios sanitarios las personas con síntomas de gripe que tengan dificultades para respirar, que presenten síntomas diferentes de los habituales, que experimenten un empeoramiento repentino y un empeoramiento pasados siete días desde la aparición de la enfermedad.
¿Cuándo se produce la gripe?
El período de riesgo de gripe (incluyendo la gripe A) tiene lugar durante el otoño y el invierno, especialmente entre septiembre y diciembre.
¿Existe una vacuna contra la gripe A?
Sí. La vacuna no siempre evita la enfermedad, pero da cierta protección frente a ella, reduciendo el riesgo de complicaciones.
¿Debería vacunarme contra la gripe A?
La vacunación no es obligatoria. Sin embargo, a las personas con VIH se les recomienda que se vacunen contra la gripe A de la misma manera que también se les aconseja la vacunación contra la gripe estacional. Se requiere estar registrado en un centro de atención primaria para recibir estas, u otras, vacunas (véase InfoVIHtal #26 Acceso a la asistencia sanitaria en España).
¿Dónde puedo obtener más información?
El Ministerio de Sanidad y Política Social ha habilitado una página webhttp://www.informaciongripea.es/ y una línea telefónica (901 400 100) con información actualizada. Tu centro de atención primaria también dispone de información específica. Además, el Servicio de Consultas del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt) puede responder a tus preguntas llamando al 93 458 26 41 .
on ritonavir (Norvir®) y algunos antirretrovirales de la familia de los inhibidores de la transcriptasa inversaanálogos de nucleósido (lamivudina, emtricitabina y tenofovir). No obstante, los beneficios de los medicamentos para la gripe A compensan este pequeño riesgo. Los profesionales sanitarios pueden informarte sobre este aspecto.
En caso de necesitar tratamiento para la gripe A, ¿dónde puedo conseguir los medicamentos?
Los antivirales se dispensan en las farmacias con receta médica. Los médicos de atención primaria pueden recetarlos tras visitar al paciente y valorar si son necesarios.
¿Qué hago si creo que tengo síntomas?
La mayoría de los casos de gripe A han sido hasta ahora leves, con escasos síntomas y sin complicaciones. Esto significa que una gran parte de los pacientes puede recuperarse en su domicilio con el adecuado seguimiento de los profesionales, si fuera necesario, y sin hospitalización. En la mayoría de personas, la gripe se cura sola con las medidas habituales: beber líquidos en abundancia (agua, zumos…), utilizar los antitérmicos y analgésicos como el paracetamol, y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios hasta recuperarse y evitar el contagio a otros. Es importante extremar las medidas de higiene. Sin embargo, deberían contactar con los servicios sanitarios las personas con síntomas de gripe que tengan dificultades para respirar, que presenten síntomas diferentes de los habituales, que experimenten un empeoramiento repentino y un empeoramiento pasados siete días desde la aparición de la enfermedad.
¿Cuándo se produce la gripe?
El período de riesgo de gripe (incluyendo la gripe A) tiene lugar durante el otoño y el invierno, especialmente entre septiembre y diciembre.
¿Existe una vacuna contra la gripe A?
Sí. La vacuna no siempre evita la enfermedad, pero da cierta protección frente a ella, reduciendo el riesgo de complicaciones.
¿Debería vacunarme contra la gripe A?
La vacunación no es obligatoria. Sin embargo, a las personas con VIH se les recomienda que se vacunen contra la gripe A de la misma manera que también se les aconseja la vacunación contra la gripe estacional. Se requiere estar registrado en un centro de atención primaria para recibir estas, u otras, vacunas (véase InfoVIHtal #26 Acceso a la asistencia sanitaria en España).
¿Dónde puedo obtener más información?
El Ministerio de Sanidad y Política Social ha habilitado una página webhttp://www.informaciongripea.es/ y una línea telefónica (901 400 100) con información actualizada. Tu centro de atención primaria también dispone de información específica. Además, el Servicio de Consultas del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt) puede responder a tus preguntas llamando al 93 458 26 41 .
Fuente: Grupo de tratamientos del VIH http://gtt-vih.org/consultanos/preguntas_frecuentes/gripe_a_y_vih
Publicado por lua a las 20:53 0 comentarios
hablamos de VIH y otras enfermedades.





