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lunes, 20 de abril de 2020

ONUSIDA: LO QUE LAS PERSONAS QUE VIVEN CON VIH DEBEN SABER SOBRE EL VIH Y COVID-19.

Estos son tiempos difíciles para todo el mundo. ONUSIDA insta a la gente a actuar con amabilidad, no con estigma y discriminación - las personas afectadas por COVID-19 son parte de la solución y deben ser apoyadas.
Los gobiernos deben respetar los derechos humanos y la dignidad de las personas afectadas por COVID-19. La experiencia adquirida con la epidemia del VIH puede aplicarse a la lucha contra el COVID-19. Al igual que en la respuesta al SIDA, los gobiernos deben trabajar con las comunidades para encontrar soluciones locales. Las poblaciones clave no deben ser las más afectadas por el aumento del estigma y la discriminación como resultado de la pandemia de COVID-19.
Sabemos que el COVID-19 es una enfermedad grave que afectará muy pronto a los países con mayor carga de VIH. Todo el mundo, incluyendo las personas que viven con el VIH, deberían tomar las precauciones recomendadas para reducir la exposición a COVID-19:
  • Lavado de manos regular y minucioso con agua y jabón o frotándolas con un desinfectante a base de alcohol.
  • Mantenga al menos 1 metro de distancia entre usted y cualquier persona que tosa o estornude.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • Asegúrese de que usted y las personas que le rodean sigan una buena higiene respiratoria: cúbrase la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel cuando tosa o estornude y deseche el pañuelo usado inmediatamente.
  • Quédese en casa si se siente mal. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con antelación. Siga las instrucciones de su autoridad sanitaria local.
Sin embargo, ONUSIDA reconoce que en muchos países, debido a la debilidad de los sistemas de atención en salud, los asentamientos informales, el hacinamiento en las ciudades y el transporte público y la falta de agua potable y saneamiento, los enfoques actuales de autoprotección, distanciamiento social y contención pueden no ser viables.
COVID-19 y las personas que viven con el VIH
COVID-19 es una enfermedad grave y todas las personas que viven con el VIH deben tomar todas las medidas preventivas recomendadas para minimizar la exposición y prevenir la infección por el virus que causa COVID-19. Al igual que en la población general, las personas mayores que viven con el VIH o las personas que viven con el VIH con problemas cardíacos o pulmonares pueden tener un mayor riesgo de infectarse con el virus y sufrir síntomas más graves. Todas las personas que viven con el VIH deben dirigirse a sus proveedores de atención de la salud para asegurarse de que disponen de reservas adecuadas de medicamentos esenciales.
A pesar de la ampliación del tratamiento del VIH en los últimos años, 15 millones de personas que viven con el VIH no tienen acceso a la terapia antirretroviral, lo que puede comprometer su sistema inmunológico.
Aprenderemos más de manera activa sobre cómo el VIH y el COVID-19 están afectando a las personas que viven con el VIH a partir de las respuestas de los países y las comunidades a ambas epidemias. Se compartirán e imitarán las lecciones aprendidas con relación a la puesta en marcha de innovaciones y a la adaptación del sistema de suministro con el fin de minimizar el impacto sobre las personas que viven con el VIH. Hasta que se disponga de más información, las personas que viven con el VIH, sobre todo quienes se encuentren en un estado avanzado de la enfermedad o aún no la tengan muy controlada, deberán ser cautas y prestar atención a las medidas de prevención y las recomendaciones. Es igualmente fundamental que la gente que vive con el VIH cuente con una reposición multimensual de sus medicamentos para el VIH.
Lo que está haciendo ONUSIDA
ONUSIDA está trabajando con los gobiernos y los asociados de la comunidad para..:
  • Llevar a cabo encuestas para evaluar las necesidades de información, la medicación disponible y la capacidad de acceso a las redes de apoyo a los servicios.
  • Averigüe si la dispensación multi-mensual de la terapia antirretroviral se está aplicando plenamente, y si no, identifique cómo implementarla.
  • Evaluar la posibilidad de interrupción de los servicios de VIH y elaborar planes para el acceso a esos servicios.
Lo que recomienda ONUSIDA
Los servicios de VIH deben seguir estando disponibles para las personas que viven con el VIH o que corren el riesgo de contraerlo. Esto incluye garantizar la disponibilidad de preservativos, terapia de sustitución de opiáceos, agujas y jeringas estériles, reducción de daños, profilaxis previa a la exposición y pruebas de VIH.
Para evitar que las personas se queden sin medicamentos y reducir la necesidad de acceder al sistema de salud, los países deberían pasar a la plena aplicación de la dispensación multi-mensual de tres meses o más de tratamiento contra el VIH.
Debe haber acceso a los servicios de COVID-19 para las personas vulnerables, incluido un enfoque específico para llegar a los más marginados y la eliminación de las barreras financieras, como las tasas de usuario.
Más información: 
En este momento, nos enfrentamos a una situación impredecible y altamente dinámica como comunidad global. No obstante, como hemos visto de la solidaridad, el apoyo y el poder de las comunidades en la epidemia del VIH y en las comunidades que responden a la pandemia de COVID-19, la respuesta no debe ser el miedo y el estigma. Necesitamos construir una cultura de solidaridad, confianza y amabilidad. Nuestra respuesta a COVID-19 debe estar basada en las realidades de la vida de las personas y centrarse en eliminar las barreras que enfrentan las personas para poder protegerse a sí mismas y a sus comunidades. El empoderamiento y la orientación, en lugar de las restricciones, pueden garantizar que las personas puedan actuar sin temor a perder su sustento, tener suficientes alimentos sobre la mesa y el respeto de su comunidad. En última instancia, nos dará una respuesta más efectiva, humana y sostenible a la epidemia.
Fuente: ONUSIDA.


domingo, 19 de abril de 2020

INFOVIHTAL ESPECIAL 2020: VIH, COVID-19 Y CUIDADOS INTENSIVOS.

Gracias al tratamiento antirretroviral, las personas con el VIH tienen una supervivencia similar a la de la población general. Excluirlas del acceso a determinados recursos asistenciales o a determinados tratamientos durante la pandemia de la COVID-19, por su estado serológico o cualquier otra consideración, sería una discriminación contraria a cualquier estado de derecho. En esta ficha encontrarás información relevante al respecto.

Guía para entender las pruebas de detección y el riesgo en las prácticas sexuales - 2.ª Edición.

En esta segunda edición de la guía queremos dar a conocer aquellos factores relacionados con la transmisión del VIH que resultan importantes para entender el riesgo real que entrañan diversas prácticas, de manera que las personas dispongan de elementos para poder juzgar adecuadamente si sus preocupaciones por haber adquirido el virus están justificadas y puedan actuar en consecuencia.

Conscientes de los beneficios que ofrece el diagnóstico y tratamiento precoz de la infección tanto para la salud personal como para frenar la epidemia a nivel poblacional, dedicamos buena parte de la guía a intentar explicar las pruebas del VIH y ofrecer información para interpretar los resultados.
En este sentido, incluimos datos sobrerecursos comunitarios  donde se puede realizar la prueba en las distintas Comunidades Autónomas.
Todas las referencias científicas han sido actualizadas para recoger los resultados de los estudios relevantes de este campo que se han publicado desde la primera edición (2013).
Esperamos sinceramente que este material os resulte de utilidad.
Ilustración de portada: Sin título, 1984 (c) Keith Haring Foundation.
Imagen utilizada con autorización.
Agradecimientos: Esta guía es una adaptación al español de HIV testing and risks of sexual transmission (3rd edition), un material escrito y recopilado por Simon Collins y Charlotte Walker de HIV i-Base en Londres (Reino Unido) a quienes agradecemos la autorización para adaptar su material. También queremos agradecer a Olivia del Castillo, jefa del Área de Prevención del Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, por los datos proporcionados.


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CROI 2020: Actualización sobre los avances en la cura del VIH Los resultados más prometedores provinieron de estudios en donde se probaron combinaciones de estrategias curativas, aunque aún se encontraban en fases preclínicas.

El tema de la cura del VIH suscita gran interés y tanto la reciente Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI 2020) como el Taller Comunitario sobre Investigación en Curación (celebrado de forma virtual el día anterior a la CROI) fueron el escenario en el que se presentaron los estudios en que se están probando distintas estrategias de curación, aunque por ahora principalmente en animales y algunos de sus resultados resultaron prometedores aunque aún se encuentran en fases muy tempranas de la investigación.

Combinar anticuerpos, estimulantes inmunitarios y vacunas

Una de las estrategias presentada fue la combinación de distintos enfoques destinados a conseguir la curación. Así, se presentaron los resultados de la investigación realizada en animales en donde se combinaban tres tipos diferentes de terapia curativa: el uso de un fármaco inmunoestimulante (vesatolimod) para sacar al VIH de sus reservorios celulares; el uso de un anticuerpo ampliamente neutralizante para eliminar al mayor número posible de virus: y una vacuna terapéutica para conseguir que el sistema inmunitario sea capaz de acabar con cualquier virus restante producido por las células infectadas residuales.
En este primer estudio un total de 51 macacos rhesus fueron infectados con VISH (virus de la inmunodeficiencia humana-símica, un virus artificial híbrido). Nueve días más tarde a estos animales se les empezó a administrar una terapia antirretroviral, gracias a la cual alcanzaron una carga viral indetectable.
Después de seis meses de terapia antirretroviral, 24 de los 51 animales recibieron la primera de cuatro inyecciones de una vacuna terapéutica que empleó dos vectores virales diferentes (Ad26 y MVA, que ya habían sido probados en ensayos con humanos) para transportar los genes del VISH. Unos seis meses después, 36 de los 51 monos –incluidos los 24 receptores de la vacuna– iniciaron un tratamiento consistente en diez dosis del fármaco inmunoestimulante vesatolimod. Aproximadamente tres meses después, 24 monos –incluidos 12 de los que habían recibido la vacuna– también iniciaron un tratamiento consistente en cinco infusiones del anticuerpo ampliamente neutralizante PGT121 (administradas cada 15 días).
Es decir, 15 monos recibieron únicamente placebo; 12 recibieron vesatolimod y PGT121; 12 recibieron vesatolimod y la vacuna ad26/MVA; y 12 recibieron los tres tratamientos.
Aproximadamente tres meses después de administrar la última dosis de vesatolimod, y la última infusión de anticuerpos en los monos que la recibieron (un año y ocho meses después de haber sido infectados por primera vez) se suspendió la administración del tratamiento antirretroviral y se hizo un seguimiento de la carga viral de los monos durante otros 4,5 meses.
Los 15 animales que recibieron placebo vieron como su carga viral volvía a reaparecer y el pico de viremia se produjo dos semanas después de abandonar el tratamiento antirretroviral. A las 12 semanas de haber interrumpido el tratamiento, la carga viral de estos monos había disminuido a un nivel estable en torno a un promedio de 2.000 copias/mL en promedio.
En lo que respecta a los 12 monos a los que se les administró la vacuna ad26/MVA más vesatolimod todos ellos experimentaron un rebote de la carga viral, pero en promedio a un nivel bajo (en torno a 200 copias/mL y ningún animal superó las 2000 copias). Sin embargo, tres de los monos volvieron a alcanzar carga viral indetectable y se mantuvieron así hasta la semana 12 desde la interrupción del tratamiento.
Por su lado, cuatro de los 12 monos a los que se les administró vesatolimod junto con el anticuerpo ampliamente neutralizantes no experimentaron ningún rebote o no se había producido aún a la semana 12. La carga viral máxima en los otros ocho animales estuvo, en promedio, en torno a 2000 copias/mL y su aparición se retrasó un poco, produciéndose el pico entre tres y seis semanas después de haber interrumpido el tratamiento antirretroviral. Sin embargo, hay que señalar que cuando se estabilizó la carga viral, el nivel promedio no fue muy inferior al de los animales que recibieron el placebo.
Por último, en el momento de celebrarse la conferencia, solo se disponía de los datos de diez de los 12 monos que recibieron las tres terapias. Cuatro de ellos no experimentaron ningún rebote de la carga viral y dos de los otros consiguieron volver a tener carga viral indetectable a la semana 6 hasta la semana 12. Es decir, seis de los diez monos que recibieron esta intervención presentaban carga viral indetectable a la semana 12 . Esto deja cuatro animales que experimentaron un rebote de la carga viral y no consiguieron volver a controlarla, y su carga viral media a la semana 12 estuvo en torno a 1.000 copias/mL.
Por su parte, otro estudio realizado en Praga (República Checa) reunió los resultados de este y otros estudios en monos en que se usaron las mismas tres terapias y examinó la contribución de cada uno de los tres componentes de la intervención en la consecución de la supresión viral.
Al usarse de forma aislada, la vacuna consiguió evitar la reactivación del virus latente a un 25% del nivel conseguido con el placebo; multiplicó por 17 la avidez de las respuestas inmunitarias contra el virus (cifra que aumentó a 210 veces cal combinarla con vesatolimod). El anticuerpo ampliamente neutralizante aumentó la avidez de la respuesta inmunitaria ocho veces, pero no se observó una acción sinérgica al combinarlo con con vesatolimod.
Si fuera posible replicar estos resultados en humanos el uso de vesatolimod de forma aislada, vesatolimod más la vacuna o vesatolimod más el anticuerpo permitan conseguir un control del rebote viral en alrededor del 5%, 55% y 90% de los pacientes, de forma respectiva . No obstante, no sería descartable un rebote de carga viral inicial y probablemente los resultados varíen ampliamente de una persona a otra.
En la conferencia también se presentaron los resultados del uso de vesatolimod en humanos, procedentes de un estudio de seguridad en el que participaron 25 personas con el VIH que tomaban tratamiento antirretroviral. Todas las personas participantes eran "controladores parciales del VIH", lo que significa que su carga viral promedio antes de comenzar el tratamiento no fue superior a 5000 copias/mL. La edad media de las personas participantes era de 45 años, cuatro de las 25 eran mujeres, habían estado en tomada tratamiento durante un promedio de tres años, y su carga viral media antes de comenzar el tratamiento antirretroviral fue de 1.585 copias/mL. Diecisiete de las personas recibieron diez dosis quincenales de vesatolimod, mientras que las otras ocho personas recibieron un placebo. Después de esto, se interrumpió la terapia antirretroviral, para reiniciarla a las 6 semanas, o más tarde si la carga viral seguía controlada de forma constante por debajo de 200 copias/mL.
Vesatolimod provocó algunos efectos secundarios: escalofríos y dolores de cabeza, junto con inflamación de los ganglios linfáticos. En promedio, sus efectos curativos fueron bastante leves, produciendo un pequeño (aunque estadísticamente significativo) aumento en el tiempo para un rebote de la carga viral: cuatro semanas con el placebo, cinco semanas con el medicamento.
Sin embargo, se observó una respuesta más potente en un subconjunto de participantes. Así, cuatro personas no experimentaron ningún rebote de la carga viral por encima de 50 copias/mL hasta transcurridas seis semanas, y una de ellas no subió de ese nivel hasta la semana 15. Esta persona tardó 31 semanas en alcanzar una carga viral superior a 200 copias/mL y de hecho, no tomó tratamiento antirretroviral durante los seis meses restantes del estudio, en los que su carga viral varió entre 164 y 215 copias/mL.

Terapia genética

En la conferencia también se presentaron estudios en donde se usó terapia genética para hacer que las células sean inmunes al VIH o que sean capaces de reaccionar con intensidad frente a él. No obstante, también se apuntó que las aplicaciones de la edición genética están mucho más avanzadas en el ámbito de la terapia del cáncer que en el VIH. Esto se debe en parte a que las directrices éticas a la hora de realizar los ensayos con las técnicas de edición genética del VIH exigen que estas sean especialmente seguras, ya que tienen que compararse con tratamientos antirretrovirales en general muy tolerables, mientras que los investigadores pueden asumir más riesgos para mejorar la tasa de supervivencia de cánceres que de otro modo serían letales. Sin embargo, se señaló también que la investigación de la terapia contra el cáncer probablemente también se traduzca en tratamientos útiles frente al VIH que, a medida que se hagan más comunes, se abaratarán.
Hasta la fecha, solo se han registrado dos casos de curación del VIH –Timothy Ray Brown y Adam Castillejo (véase el artículo El paciente de Berlín en LO+POSITIVO y La Noticia del Día 12/03/2020 )– y en ambos casos está implicado un aspecto genético. Los dos hombres fueron sometidos a sendos trasplantes de médula ósea donde el donante tenía una mutación que hacía que sus CD4 no presentaran el correceptor CCR5, que generalmente el VIH utiliza para infectar dichas células.
Siguiendo estos ejemplos, la idea es emplear técnicas de terapia genética para crear artificialmente células CD4 modificadas para que no expresen el CCR5 ser resistentes al VIH. Sin embargo, también se presentaron estudios donde se probó otra estrategia de terapia genética que implica la creación de las llamadas células T receptoras de antígenos quiméricos (o células CAR), una técnica que consiste en la alteración física de las células T que no responden al VIH induciéndolas a que muestren receptores capaces de reconocer al VIH. La idea es que estas células monten unas respuestas inmunitarias frente al VIH distintas a las que se producen de forma natural y frente a las que el virus no ha podido desarrollar inmunidad. Se espera que tales células puedan formar una población de células "hiperreactivas" al VIH capaces de frenar la infección antes de que el virus empiece a abrumar la respuesta inmunológica natural.
Ambas técnicas se realizan extrayendo células T de la persona con VIH, alterándolas genéticamente con herramientas de edición genética que permiten eliminar o insertar secuencias de genes en las células, como las denominadas dedo de Zinc y CRISPR-Cas9 (véase La Noticia de Día 22/12/205 ), y volviendo a infundir las células T en las mismas personas.
La principal limitación de estos dos enfoques está en el número de células T que pueden modificar y, una vez infundidas en el organismo, son capaces de persistir y proliferar. En experimentos realizados para eliminar el correceptor CCR5 se llegó a modificar alrededor del 2% del total, una situación muy diferente a la situación de las dos personas curadas, cuyo porcentaje de células sin CCR5 negativas llegó al 100% gracias al trasplante.
No obstante, incluso en uno de los primeros experimentos que consistió en eliminar el receptor CCR5 de las células T y luego reinfundirlas, se observó un patrón en el que los receptores tendían a tener un rebote más lento de su carga viral cuando se interrumpía la terapia antirretroviral. Lo más sorprendente es que la carga viral de los seis pacientes de ese estudio alcanzó su punto máximo en las semanas 5-7 de la interrupción del tratamiento y luego comenzó a disminuir durante el resto de las 12 semanas en las que se suspendió el tratamiento antirretroviral e incluso uno de los participantes volvió a tener carga viral indetectable.
En otro estudio más reciente en que se probó esta técnica, el equipo de la Universidad de Pennsylvania (EE UU) hizo la infusión de células-T autólogas sin CCR5 en 13 voluntarios. Diez de estos voluntarios tomaron el fármaco inmunosupresor ciclofosfamida antes de realizar la infusión celular. Seis voluntarios eran heterocigotos y, de forma natural, sólo presentaban una copia del gen que expresa el CCR5.
Los resultados generales fueron decepcionantes, ya que, a pesar de que se produjo un retraso en el tiempo hasta alcanzar el pico de carga viral en el rebote, este retraso fue apenas de una o dos semanas. Los participantes heterocigotos fueron los que presentaron los mejores resultados.
Sin embargo, en tres participantes, la carga viral volvió a disminuir durante el tiempo sin tratamiento y, de hecho, una de las personas alcanzó un nivel indetectable por un periodo breve, otro casi llegó a ser indetectable antes de pasar por un largo período con una carga viral en torno a 1000 copias/mL, y otro más cuya carga viral se mantuvo en torno a 1000 copias/mL durante un período prolongado. Sin embargo, también es cierto que sus cargas virales "rebotaron" de forma impredecible, lo que sugiere un proceso dinámico que ocurre en el injerto de las células. Estas tres personas tenían la mayor proporción de células T alteradas, alrededor del 1,44% del total.
La siguiente etapa de esta línea de investigación es estudiar la combinación de la infusión de estas células sin el CCR5 junto con el uso de células-T CAR. En experimentos con ratones, aquellos a los que se les aplicó un tipo de célula-T CAR, tras interrumpir el tratamiento desarrollaron cargas virales 100 veces más bajas que los animales del grupo de control .
Por su parte otro estudio presentado en la CROI reveló que cuatro monos a los que se les administraron células-T CAR experimentaron retrasos en su rebote viral tras interrumpir el tratamiento, e incluso uno de los animales seguía manteniendo niveles indetectables más de siete semanas después.
En ensayos con humanos, a una cohorte se le suspenderá el tratamiento antirretroviral tan pronto como se les infunda la combinación de células sin correceptor CCR5 y células T CAR, mientras que a otro grupo se le pospondrá ocho semanas la interrupción del tratamiento. Al primer paciente que participó en el estudio se le infundieron sus células T genéticamente alteradas el 3 de marzo, cuatro días antes del simposio sobre la cura.
Fuente: Aidsmap/Elaboración propia ( gTt-VIH )
Referencias: A programme and links to the slides and video presentations at the Cure Community Workshop 2020 is at www.treatmentactiongroup.org/webinar/pre-croi-community-hiv-cure-research-workshop-2020/ .
Barouch D et al. Combined active and passive immunization in SHIV-infected rhesus monkeys. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, abstract 78, March 2020.
Prague M et al. Viral rebound kinetics following single and combination immunotherapy for HIV/SIV. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, abstract 320, March 2020.
SenGupta D et al. Safety and analytic treatment interruption outcomes of vesatolimod in HIV controllers. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, abstract 40, March 2020.
Rust B et al. Chimeric antigen receptor T-cells control SHIV replication in post-ATI macaques. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, abstract 76, March 2020.

martes, 26 de noviembre de 2019

Para acabar con el VIH, la clave está en garantizar que las personas y las comunidades tengan poder para elegir, saber, prosperar y exigir.

COMUNICADO DE PRENSA


Los enfoques innovadores respecto a los tratamientos para prevenir el VIH (profilaxis preexposición), la integración de los servicios de planificación familiar con las pruebas del VIH, la supresión de la carga vírica (I = I), la reducción del daño y una salud sexual integral otorgan a las personas en general el poder para protegerse del VIH, y a quienes ya viven con el virus les permiten crecer y desarrollarse
NAIROBI/GINEBRA, 26 de noviembre de 2019—Según un nuevo informe de ONUSIDA, Power to the people (el poder a las personas), publicado antes del Día Mundial del Sida, las personas y las comunidades que viven con el VIH o que están afectadas por el virus participan en la toma de decisiones y en la prestación de servicios relacionados con el VIH. Así mismo, se observa cómo se han reducido los casos de nuevas infecciones y cómo cada vez más personas tienen acceso al tratamiento. Cuando las personas tienen el poder de escoger, de saber, de prosperar y de exigir, cuando la gente trabaja codo con codo, se consigue salvar vidas, acabar con las injusticias y restaurar la dignidad.
«Cuando las personas y las comunidades cuentan con poder y con medios, se logra el cambio», apuntó Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA. «La solidaridad de las mujeres, de los jóvenes, de los gais y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, de los trabajadores sexuales, de los consumidores de drogas y de las personas transgénero ha logrado transformar la epidemia de sida, al capacitarlos a todos ellos para poner fin a la epidemia».
El informe fue lanzado el 26 de noviembre en Kenia por la Directora Ejecutiva de ONUSIDA, la secretaria del gabinete del ministerio de salud de Kenia y los representantes de la comunidad. En él se pone de manifiesto el enorme progreso alcanzado, sobre todo en lo concerniente a la expansión del acceso al tratamiento. Hacia mediados de 2019, aproximadamente 24,5 millones de personas de los 37,9 millones de personas que viven con el VIH lograron acceso al tratamiento. Al continuar la adherencia al tratamiento, cada vez es menor el número de gente que fallece por enfermedades relacionadas con el sida.
«El trabajo conjunto del Gobierno con la sociedad civil, al que se suma la importantísima implicación de las comunidades, nos ha permitido reducir de manera significativa las nuevas infecciones por el VIH y el número de muertes relacionadas con el sida», insistió Sicily Kanuki, secretaria del gabinete del ministerio de salud keniata. «Las comunidades están en el mismísimo centro de la respuesta al sida y son imprescindibles para erradicarlo».
No obstante, el progreso alcanzado con respecto a la reducción de las infecciones por el VIH se entremezcla con la cifra de 1,7 millones de personas que se vieron afectadas por el virus en 2018. Las nuevas infecciones por el VIH se redujeron un 28 % de 2010 a 2018 en África oriental y meridional, la región más afectada por el VIH. Como señal prometedora y alentadora, la tasa de incidencia del VIH entre las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes de la región con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años pasó de 0,8 % en 2010 a un 0,5 % en 2018, lo que supone un descenso de un 42 %. Sin embargo, las chicas y las mujeres jóvenes todavía son las más castigadas por las nuevas infecciones del VIH. Así, cuatro de cinco nuevas infecciones por el VIH entre adolescentes del África subsahariana tienen lugar entre chicas.
Fuera de África oriental y meridional, las nuevas infecciones por el VIH se han reducido únicamente un 4 % desde 2010. De mayor preocupación es el aumento de nuevas infecciones por el VIH en algunas regiones. La cifra anual de nuevas infecciones por el VIH aumentó un 29 % en Europa oriental y Asia central, un 10 % en Oriente Medio y África del Norte, y un 7 % en América Latina.
«En muchos lugares del mundo se ha logrado un espectacular progreso en lo concerniente a la reducción de nuevas infecciones por el VIH, muertes relacionadas con el virus y actitudes discriminatorias, sobre todo en África oriental y meridional. Pero, desgraciadamente, la desigualdad de género y el rechazo a los derechos humanos siguen dejando a mucha gente atrás», afirmó la Sra. Byanyima. «Las injusticias sociales, la desigualdad, el no reconocimiento de los derechos de las personas, y el estigma y la discriminación están impidiendo avanzar en la lucha para acabar con el VIH y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible».
Con poder y juntos
Como defiende el informe, cuando las personas y las comunidades gozan de poder y de medios, se logra el cambio. Las comunidades han apostado por programas del VIH que se basen en los derechos humanos y que tengan a las personas en el centro, pues así se garantiza que las respuestas al sida aborden las desigualdades y las injusticias que alimentan la epidemia.
Las mujeres y las chicas son la columna vertebral en cuanto a la atención a sus familias y a sus comunidades, y desempeñan un trabajo que no se paga, ni a menudo se valora, al ocuparse de atender a los niños, los enfermos, los ancianos y las personas con discapacidad. Son ellas quienes sustentan los frágiles sistemas de apoyo social. Y esto ha de cambiar. La implicación y el liderazgo de las comunidades de mujeres son esenciales en la respuesta al VIH.
«Como líder de la comunidad, soy capaz de relacionarme con las personas y de comprender lo que hay tras ellas mucho mejor que alguien de fuera. Llevo 25 años conviviendo con el VIH, así que la gente viene a mí a contarme sus problemas, por ejemplo, los que tienen que ver con el estigma relacionado con el VIH, la revelación y la adherencia. Nunca me he echado para atrás en este papel que he asumido, puesto que soy parte de esta comunidad», confiesa Josephine Wanjiru, activista en una comunidad del VIH en Kiandutu, Thika (Kenia).
Con poder para escoger
Las mujeres y las chicas piden métodos anticonceptivos integrados, pruebas tanto del VIH como de otras infecciones de transmisión sexual, así como opciones de prevención y cuidados. Casi el 40 % de las mujeres adultas y el 60 % de las chicas adolescentes (de entre 15-19 años) del África subsahariana no ven satisfechas sus necesidades con relación a los métodos anticonceptivos modernos.
En muchos países del África subsahariana, de acuerdo con el informe, el número de mujeres jóvenes que toman su medicina para evitar el VIH (profilaxis preexposición) es elevado en aquellos proyectos que integran la profilaxis previa a la exposición en servicios de atención sanitaria dedicados a la juventud y en clínicas de planificación familiar, y siempre y cuando la provisión de esta profilaxis preexposición esté al margen de los servicios de tratamiento.
Desde 2016 se han realizado también once millones de circuncisiones masculinas médicas voluntarias, 4 millones solo en 2018 en los 15 países prioritarios.
Con poder para saber
El poder para saber permite a las personas librarse del VIH o, cuando ya viven con el virus, mantenerse sanas. Sin embargo, la gente descubre su estado serológico positivo demasiado tarde, en ocasiones incluso años después de haberse infectado, lo que lleva a un retraso en el comienzo del tratamiento y facilita la transmisión del VIH. En Mozambique, por ejemplo, el tiempo medio para el diagnóstico tras la infección, en el caso de los hombres, estaba en cuatro años.
La adherencia a un tratamiento efectivo logra suprimir el virus hasta niveles indetectables, lo que hace que la gente lleve una vida sana y evita la transmisión del virus. El saber esto da a las personas que viven con el VIH la oportunidad de llevar vidas normales. También les hace tener la confianza de que están protegiendo a sus seres queridos y las ayuda a plantarles cara al estigma y la discriminación.
Las pruebas caseras del VIH actualmente están ayudando cada vez a más personas a conocer su estado serológico en privacidad, con lo que se están rompiendo las barreras del estigma y la discriminación, y se está facilitando el acceso al tratamiento.
El conocimiento del VIH entre la gente joven es alarmantemente bajo en muchas regiones. En países que tienen a su disposición datos recientes de la encuesta, se ve que solo el 23 % de las mujeres jóvenes y el 29 % de los hombres jóvenes (ambos entre los 15-24 años) tiene un conocimiento completo y adecuado del VIH. Los estudios nos muestran cómo la educación integral sobre sexualidad no nos lleva ni a una mayor actividad sexual, ni a correr más riesgos sexualmente hablando, ni a mayores tasas de infección ni por el VIH ni por otro tipo de infección de transmisión sexual.
Con poder para prosperar
El poder para prosperar consiste en garantizar que las personas tengan derecho a la salud, el tratamiento, la educación, el trabajo y un estándar de vida adecuado para su salud y bienestar.
Las nuevas infecciones por el VIH entre los niños se han reducido en un 41 % desde 2010, y aproximadamente el 82 % de las mujeres embarazadas que viven con el VIH está tomando ya un tratamiento antirretrovírico. Sin embargo, aún hay miles de niños sin acceso a estas medidas. La mitad de todos los niños nacidos con el VIH y cuyo diagnóstico no llega pronto morirá antes de cumplir los dos años. Sin embargo, en todo el mundo, al 59 % de los niños expuestos al VIH se les realizaron las pruebas antes de cumplir dos meses.
En 2018, 160 000 niños (de entre 0 y 14 años) se infectaron por el VIH y 100 000 pequeños fallecieron como consecuencia de una enfermedad relacionada con el sida. Murieron bien por no ser diagnosticados, bien por carecer de tratamiento, prueba impactante de que los niños son dejados atrás.
Las desigualdades de género, las normas y las prácticas patriarcales, la violencia, la discriminación, las violaciones de los derechos y el acceso limitado a los servicios de salud sexual y reproductiva exacerban el riesgo de infección por el VIH entre las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes, sobre todo en el África subsahariana. Cada semana aproximadamente 6000 chicas jóvenes (de entre 15 y 24 años) se infectan por el VIH. 
En Eswatini, un estudio reciente mostró que las chicas adolescentes y las mujeres jóvenes que habían sido víctimas de violencia de género tenían 1,6 veces más posibilidades de contraer el VIH que aquellas que no habían vivido los abusos. Según el mismo estudio, la capacitación económica de las mujeres y de las chicas ayudó a reducir las nuevas infecciones entre las mujeres más de un 25 % y aumentó las opciones de que las mujeres jóvenes y las chicas pudieran volver a la escuela y concluir sus estudios.
Los grupos de población clave son dejados atrás
Los grupos de población clave y sus parejas concentran al menos el 75 % de las nuevas infecciones por el VIH fuera del África subsahariana y tienen menos oportunidades de acceder al tratamiento que otras personas. Más de un tercio de los grupos de población clave desconoce su estado serológico. El apoyo de las comunidades entre los gais y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres es efectivo y está ayudando a aumentar la toma de profilaxis previa a la exposición, promover relaciones sexuales más seguras, aumentar la práctica de pruebas del VIH y apoyar la adherencia al tratamiento.
Las personas transgénero son víctimas de la discriminación en cada una de las esferas de su vida, incluyéndose aquí la educación y el empleo, y solo el 10 % trabaja en la economía formal. Sin embargo, el activismo de la comunidad nos ha llevado a ser capaces de atender los derechos y las realidades de las personas transgénero, algo que se llevaba mucho tiempo esperando.
Algunos estudios también señalan que las actividades de capacitación de la comunidad llevadas a cabo entre los trabajadores sexuales pueden triplicar el uso de los preservativos con los clientes y reducir en más de un 30 % las posibilidades de infección por el VIH.
Con poder para exigir
El poder para exigir y pedir da a las comunidades y a las personas poder para participar en todas decisiones que las afectan. Hay constancia de medidas enérgicas, restricciones y hasta ataques contra los grupos y las campañas que muestran su apoyo a los grupos de población clave. Algunos Gobiernos se niegan a reconocer, apoyar y participar en las organizaciones de la comunidad como parte de sus respuestas nacionales al VIH, y, por consiguiente, se pierden el ingente potencial que tienen las comunidades para llegar a las personas más afectadas por el VIH.
Las personas y las comunidades pondrán fin al sida
El trabajo de las organizaciones lideradas por las comunidades es único y poderoso, y puede impactar de un modo muy sustancial en cómo el mundo siga avanzando para erradicar el sida. ONUSIDA insta a todos los países a apoyar plenamente y permitir la gran labor de las organizaciones lideradas por las comunidades, a garantizar que estas tengan su sitio y ocupen su lugar en las reuniones en las que se toman decisiones respecto de la salud y el bienestar de los miembros de la comunidad, y a eliminar toda barrera que obstaculice su implicación en la respuesta al VIH. Solo financiando plenamente y apoyando por completo el trabajo de las organizaciones de las comunidades se logrará hacer realidad el deseo de acabar con el sida.
ONUSIDA
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para hacer realidad su meta global de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtenga más información en unaids.org y conecte con nosotros a través de FacebookTwitterInstagram y YouTube.
Fuente: ONUSIDA.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Meditación Mindfulness ó Atención plena.


 El mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse, o rechazar en alguna forma la experiencia.
Es una práctica basada en la meditación vipassana. Consiste en prestar atención desapasionada a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin juzgar si son adecuados. La atención se enfoca en lo que se percibe, sin preocuparse por los problemas, por sus causas y consecuencias, ni buscar soluciones.
Jon Kabat-Zinn diseñó un programa llamado Mindfulness-Based Stress Reduction - MBSR, —reducción del estrés basada en la atención plena— a partir del cual se difundió fuera de su contexto religioso original.
Mindfulness es un antiguo sinónimo en inglés de attention. Estuvo en desuso hasta 1881, cuando un magistrado británico destinado en Ceilán llamado Thomas William Rhys Davids lo recuperó como traducción aproximada del concepto budista que en la lengua litúrgica pali se llama sati, «memoria del presente», que describe una de las siete facetas de la iluminación.​
Casi un siglo más tarde, en la década de 1970 Jon Kabat-Zinn lo eligió para nombrar la meditación en su programa, con el objeto de salvar las reticencias existentes en ese tiempo hacia la mística oriental. dándole el significado actual: «conciencia que surge al prestar atención, con el propósito enfocado en el momento presente, y sin juzgar».
Desde la década de 1970 se ha promocionado el mindfulness con objetivos diversos, con la idea de mitigar el estrés, principalmente el causado por el trabajo o las enfermedades.
El primer programa que incorporó el mindfulness como herramienta fue el Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), —en español reducción del estrés basada en la atención plena—, creado por Jon Kabat-Zinn. Sobre la base de este programa se crearon otros, llamados Mindfulness-Based Interventions (MBIs), dirigidos hacia grupos más específicos, como la Mindfulness-Based Cognitive Therapy (MBCT), —terapia cognitiva basada en la atención plena—, diseñada para pacientes con depresión mayor con alto riesgo de recaída y recurrencia.
Una de las aplicaciones del mindfulness se dirigió a preparar a los militares estadounidenses para minimizar los trastornos que sufren durante el combate y sus secuelas, como el trastorno por estrés postraumático, la ansiedad o la depresión. El Mindfulness-based Mind Fitness Training, MMFT, o M-fit —entrenamiento mental basado en mindfulness— se enseña a los militares durante las semanas previas a un despliegue. Se ha usado para entrenar a las tropas que participaron en las guerras de Afganistán e Irak.​
Si bien hay evidencia de que la terapia mindfulness tiene una efectividad mayor que la mera exposición a psicoeducación, relajación, imaginación, su eficacia es similar a la terapia cognitivo-conductual.
Desde su creación, el MBSR se ha aplicado tanto a personas sanas bajo estrés, como a pacientes con diversas enfermedades: VIH, artritis reumatoide, fibromialgia, cáncer, depresión, trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia, etc. 
La meditación sirve para calmar el pensamiento discursivo. Y, ¿qué significa esto? Hablamos de ese parloteo incesante y agotador que genera sus propios –y la mayoría de veces, absurdos e ilógicos- razonamientos. También se le suele conocer como “mente de mono”, porque tus pensamientos saltan de rama en rama, llevándote a una sucesión de pensamientos con los que nos identificamos y generan emociones que pueden alterar nuestro estado de ánimo.
La mente es movimiento, un flujo constante de patrones mentales que crean una falsa imagen de lo que somos. Si creamos pensamientos de inseguridad, terminamos por creerlo y condiciona nuestras acciones diarias. Por ello, son cada vez más los psicólogos que integran en su terapia la meditación transcendental o un curso de meditación, dados los resultados positivos que conlleva su práctica.

¿Qué es meditar?

Meditar es entrar en un estado de observación. De alerta. Una toma de conciencia que te permite ser consciente de que tu verdadero Yo no es los pensamientos que cruzan tu mente. Es decir, meditar te permite identificar a tu observador interior, esa parte capaz de diferenciar al sujeto de los pensamientos, sentimientos o recuerdos. Porque Tú no eres tu mente. Y a través de la meditación se logra crear un estado de no-identificación con este flujo de pensamientos y liberamos de la angustia vital.
La meditación te ancla al momento presente y te enseña a No Hacer, a dejar de buscarle una finalidad a todo lo que realizamos. Cuando meditamos, simplemente pretendemos percibir o estar atentos sin una búsqueda de objetivos. El silencio mental que produce la meditación genera unas condiciones de calma muy beneficiosas para estados de estrés o ansiedad.
Este propósito también permite aprender a no tratar de controlar tanto las situaciones de nuestra vida y dejar de preocuparnos por lo que sucederá. Igualmente, permite armonizar en un estado de integración sin afectarnos las contradicciones y dualidades que todos tenemos, abriéndonos a ser flexibles y tolerantes con nuestras vivencias.

¿Cómo meditar?

No necesitas un lugar especial para ello. Un espacio despejado en tu dormitorio, con luz natural y que te permita sentarte en el suelo, es suficiente. Es recomendable que sea un lugar tranquilo y en el que no puedan interrumpirte. Tampoco es necesario adoptar posturas que te resulten incómodas. Con la práctica encuentras tu posición ideal. Pero puedes realizarla en una silla o sobre un cojín. La manera que te resulte más cómoda y te permita concentrarte. Sin embargo, no es recomendable practicarla tumbado, porque podemos entrar en un estado de relajación absoluta y quedarnos dormidos. Es genial, pero no es meditar.
Comienza con sesiones de quince a veinte minutos. A medida que tu práctica avance, alarga el tiempo hasta la media hora. Más de media hora requiere una práctica más experimentada. Para no estar pendiente del tiempo, utiliza la alarma del reloj para que te avise cuando hayas llegado al tiempo que has establecido. Cuando medites, tu mente comenzará a quejarse y encontrará cien tareas muy importantes que hacer. Es parte del proceso. Respira y sigue concentrado.

Técnicas de meditación

Existen diferentes técnicas de meditación, en función de la experiencia que tengamos. Algunas resultan más fáciles para no iniciados y otras requieren haber adquirido una práctica constante. Pero todas se basan en el mismo principio: elegir un foco de atención y traer de vuelta la mente a ese foco cada vez que nos distraigamos pensando en otras cosas.
1. Atención en la respiración.
Es la primera que se aprende cuando nos iniciamos en la práctica por su sencillez. Consiste en enfocar la mente en nuestra propia respiración de una manera muy simple y efectiva.
Mantén la atención en tu forma de respirar. Concéntrate en cada inhalación y exhalación y cuéntalas. Una: inhalas-exhalas. Dos: inhalas-exhalas. Hasta llegar a diez. Y vuelves a comenzar. Tu atención se concentra en llevar la cuenta de tu respiración.
2. Atención en un objeto.
Nos concentramos en enfocarnos en un color, un objeto, un sonido. Una pared lisa de color uniforme es una buena referencia. También cerrar los ojos y atender a los sonidos que nos rodean, sin etiquetarlos, ni juzgarlos, o buscar el silencio que existe entre esos sonidos. Es una técnica que capta nuestra atención de inmediato.
3. Mantras para meditar.
Un mantra es una palabra que al repetirla en bucle crea un estado pleno de paz. Resulta una manera muy sencilla de entrar en la atención plena y la repetición produce una sensación muy beneficiosa. Quizá el mantra más utilizado para la meditación es Om Mani Pad me Hum.
4. Atención en nuestro interior.
Revisamos todo nuestro cuerpo, como una especie de escáner que recorre desde la punta de los pies hasta la coronilla. Y también podemos poner atención en nuestras emociones: me siento alegre, me molesta algo, estoy impaciente, relajado… Y cómo se reflejan esas emociones en nuestro cuerpo: tengo los hombros cargados, me duele el cuello, la postura me resulta incómoda. Lo observamos todo, pero sin juicio, sin etiquetas. Solo estando presentes y viéndolo.
Otra técnica muy beneficiosa y que consigue una concentración profunda es la meditación mediante sonidos de naturaleza: el agua de un río, pájaros, las olas del mar. También el hipnótico sonido de los cuencos tibetanos lleva de inmediato a una sensación de bienestar. En internet podemos encontrar muchos recursos de este tipo para nuestra práctica.
Podemos concluir que la meditación podrá permitirte ‘parar’, y experimentar de primera mano los beneficios de llevar una vida consciente y saludable.
Nuestro ritmo diario, muchas veces, nos impide disfrutar del momento. El presente ha dejado de ser importante en nuestras vidas y el futuro nos preocupa mucho más que el aquí y ahora. La atención plena es un método de relajación basado en la meditaciónAprender a meditar es un punto clave para sacar el máximo partido al momento actual.
Meditación y atención plena
Seguro que muchos ya habéis escuchado hablar del mindfulness. Una técnica budista de relajación que nos permite gestionar mejor las emociones, las actitudes y los pensamientos. Gracias al desarrollo de esta capacidad gestionamos mejor las situaciones complicadas de la vida, sin juzgarnos y aceptándolas como algo necesario y de lo cual aprender.
El mindfulness se basa en la meditación y atención plena. Es decir, en un estado de relajación absoluto, pero consciente, en el cual somos capaces de observarnos en el momento presente. La atención plena pretende unir nuestro yo más interno con el mundo exterior.
Su objetivo no es otro que aprender a separar nuestras emociones de los problemas. El mindfulness establece que los problemas no son las situaciones malas de la vida, sino las emociones negativas con las que relacionamos estos hechos. No se trata de eliminar estas emociones, sino de saber gestionarlas adecuadamente para que no nos generen estrés y ansiedad.
Técnicas de atención plena
La sociedad actual nos obliga a ser personas multitarea. Nos pasamos el día haciendo varias cosas a la vez. Corriendo de un lado para otro sin pararnos a pensar en lo que sucede a nuestro alrededor. La atención plena y el mindfulness nos invitan a pararnos a contemplar. Aprender a meditar es el primer paso para llegar a una contemplación consciente efectiva. Entre sus muchas técnicas, la meditación es la más importante.
Para empezar a meditar, lo primero es escoger un lugar cómodo y tranquilo. Seguidamente, tenemos que adoptar una postura de descanso. Da igual que sea tumbados o sentados en el suelo. A continuación, aprenderemos a observar nuestra respiración. Sin modificarla. Inhalando y exhalando de forma profunda, pero no forzada. Pronto observarás cómo tus pensamientos intentarán romper ese proceso de respiración consciente. No importa. Déjalos pasar sin juzgarte. A todos nos pasa. Vuelve a fijar tu atención en el aire que tus pulmones toman. Repite esta meditación durante 10 minutos cada día. Verás cómo con el tiempo controlarás mejor tus emociones y pensamientos.
Otras técnicas de atención plena pasan por meditar mientras hacemos cosas cotidianas:
1. Leer un libro en silencio: deja el mundo del ruido actual y sumérgete en la historia de una novela. Elige un lugar tranquilo (mejor, por la noche) y sé parte de la ficción.
2. Dibujar: coge un papel en blanco y colores. Empieza a dibujar sin pensar. No busques dibujar bien. Lo importante es dejarse llevar. Si tus pensamientos te interrumpen la tarea, llévalos de nuevo a su lugar y continúa dibujando. Cuando termines, rompe el papel. Tu trabajo no debe ser juzgado por nadie. Ni siquiera por ti mismo.
3. Caminar: esta es una de las formas más bonitas de meditar. Ejercitamos cuerpo y mente al mismo tiempo. Presta atención a los pasos que das, cómo los das, tu respiración, los olores y sonidos, etc. Vive el momento de caminar al aire libre con toda intensidad.
4. Escuchar a otra persona: a veces estamos tomando un simple café con un amigo y no somos conscientes de lo que nos está contando. Atendemos al móvil, pensamos en las cosas que tenemos que hacer después… Apaga el teléfono y escucha atentamente la conversación. Al escuchar, no intentes juzgar a tu amigo y acéptalo tal y como es. No intentes cambiar nada.
5. Agradece: una de las mejores maneras de aceptarnos a nosotros mismos pasa por el poder de la gratitud. Nos hemos olvidado de dar las gracias por muchas cosas que damos por hechas. Sé agradecido con el mundo que te rodea. Da las gracias por tu familia, tus amigos, tu trabajo, el sol que ilumina tu día a día, la lluvia que deja brillar las flores, etc. Todo es necesario, por lo que todo es digno del poder de la gratitud.
Beneficios de la atención plena
Se ha demostrado científicamente que los pensamientos tienen poder sobre la salud física de las personas. Así pensamos y así somos. Gracias a la atención plena y las técnicas del mindfulness conseguimos reducir las emociones negativas, lo cual repercute en el bienestar general de nuestra mente y nuestro cuerpo.
Los beneficios más destacados de la práctica de la atención plena son:
1. Reduce la ansiedad y el estrés: los estados de relajación reducen los niveles de cortisol, una hormona causante del estrés. La calma y serenidad nos ayudan a tener unos niveles normales de cortisol, necesarios para la energía vital del cuerpo. Al reducir el estrés, inmediatamente se controlan los estados de ansiedad y depresión. Una mente sana es la clave de una buena salud.
2. Disminuye los trastornos del sueño: las personas que sufren de insomnio consiguen conciliar mejor el sueño gracias a la atención plena. Una vez más, el control de las emociones durante el día hace que las noches sirvan para descansar y recuperar fuerzas. Se acabó lo de contar ovejitas hasta altas horas de la madrugada.
3. Mejora la concentración y memoria: entrenar la mente a diario hace que seamos capaces de centrarnos mejor en las tareas que realizamos. La conciencia es parte de la concentración. Ya no haremos las cosas como robots, sino que seremos capaces de disfrutar de ellas y sacarles mucho más partido.
 Las personas que meditan y se hacen más conscientes del mundo que las rodea son personas, por lo general, más creativas, más sociales y con mayores niveles de inteligencia emocional. Los ejercicios de meditación y contemplación nos están permitiendo tener una calidad de vida mucho mejor. Disfrutamos más de todo lo que hacemos, somos agradecidos y aceptamos los problemas como algo necesario para seguir aprendiendo. Lo que antes eran obstáculos, ahora son oportunidades.
Vivimos en una realidad que, por mucho consideremos sólida, es, en general, más bien engañosa. La misma situación es percibida por cada persona de forma diferente ¿Te has preguntado alguna vez por qué sucede esto?
El mundo que llega hasta nosotros es el producto de lo que nosotros proyectamos. Cualquier experiencia que se presente en nuestra vida, ya sea de placer, de dolor, alegría o tristeza, por mucho que nos cueste entenderlo, es una creación nuestra. Nada exterior a nosotros es responsable de nada de lo que nos suceda.
Podríamos decir, incluso, que somos los creadores de nuestro destino, en cierta manera. Cada persona es la única responsable de crear su cielo o su infierno, y nada tienen que ver los que nos rodean con esa creación.
 Vivimos en un mundo de interpretaciones que tiñen cada uno de nuestros momentos con la tonalidad de nuestras creencias, creando de esa forma nuestra particular versión de la vida, de la cual somos guionistas, actores y directores.
Sentimos que el mundo en el que vivimos no nos satisface y que los momentos de paz en nuestro día a día son escasos y difíciles de atrapar. Nos dejamos llevar por la tristeza, el miedo, la preocupación o la ansiedad en cualquier momento y sentimos que nuestra vida no tiene un propósito.
En el amargo gusto de todos estos sinsabores podríamos encontrar el por qué de la necesidad de la meditación. Necesitamos salir del dominio de nuestra mente y comenzar a ver el mundo tal y como es, no tal y como nos lo muestra la mente.
Necesitamos ordenar nuestro mundo interior
Según sea la condición mental de una persona, así percibirá el mundo y las situaciones que se presenten. Por lo tanto, la forma de poner orden en nuestra vida pasa por comenzar primero por nuestro mundo interior.
Cuando la mente tiene el papel predominante en nuestra vida, con sus interpretaciones y juicios, es imposible que la paz conviva con nosotros. La mente siempre está ocupada haciendo juicios basados en opiniones de segunda mano y en miedos a futuros potenciales que nadie sabe si alguna vez ocurrirán. Por eso, cuando, a través de la meditación, somos capaces de tomar distancia y observar todos esos juicios y creencias desde fuera, conseguimos poner orden allá donde antes había desconcierto.
La mente, una vez educada, es un instrumento de mucha utilidad, pero solo cuando ocupa el sitio que la corresponde… La mente solo debería tener protagonismo cuando nosotros decidimos utilizarla, no cuándo y cómo ella decida. Este dominio sobre el papel de la mente se alcanza gracias a la meditación.
El hecho de meditar nos convierte en los observadores de todo ese ir y venir de nuestra mente. Esa observación nos hace tomar distancia, consiguiendo así restar importancia a todo el drama que hayamos creado en nuestra vida.
La meditación nos sumerge en la serenidad necesaria para contemplar todos nuestros pensamientos, nuestros miedos, deseos o juicios, sin dejarnos llevar por ellos. Y si conseguimos alcanzar una meditación profunda, podremos llegar a ser conscientes de nuestra verdadera naturaleza.
Comienza tu día meditando
El hecho de hacer una pequeña meditación por la mañana, consigue que iniciemos el día de una forma diferente, contagiando la paz de ese momento al resto de nuestro día.
La práctica de la meditación, de forma regular, consigue que nuestra vida se vuelva una celebración, Los miedos, las ansiedades y las tristezas se alejan de nosotros, dando lugar a aquella parte más inocente y juguetona con la que un día llegamos aquí. El sufrimiento que caracteriza la vida de muchas personas se va diluyendo según la práctica meditativa se va haciendo habitual en nuestra vida. Por mucho que el dolor nos siga visitando, ya que forma parte de la vida, el sufrimiento, que es la reacción a este dolor, dejará de estar presente gracias a la meditación.
Beneficios de la meditación
Una persona que empieza a meditar podrá comprobar que ciertos cambios aparecen en su día a día:
Mayor sensación de alegría.
  • Los músculos dejan de estar tensos.
  • La calidad del sueño es mucho mayor.
  • Aumenta el cociente intelectual.
  • Se incrementa la memoria y la capacidad de concentración.
  • Se observa reducción de la presión sanguínea.
  • Aparece una mayor fortaleza física y mental.
Ante todas estos beneficios seguro que estás pensando en la posibilidad de hacer un hueco a la meditación en tu vida.

Meditar es fácil

Meditar es algo que no requiere de condiciones específicas. Tienes la libertad de realizar la práctica cuando mejor te venga y en cualquier sitio. No obstante, lo más aconsejable es meditar a primera hora de la mañana o antes de acostarse. Lo ideal sería encontrar un sitio tranquilo donde no vayamos a ser molestados.
La postura no es una condición indispensable, aunque la más indicada es aquella en la que la espalda permanezca recta. No es imprescindible sentarse en el suelo o cruzar las piernas, con sentarse en una silla o butaca es suficiente.
En líneas generales, el hecho de sentarte cada mañana y, tras hacer varias respiraciones conscientes, ser capaz de observar cómo los pensamientos van llegando a tu mente, ya podremos decir que la meditación se está dando.
Si mantienes durante un rato esa observación, sin que los pensamientos te arrastren, comenzarás a notar como, poco a poco, una sensación de paz y tranquilidad se va instalando dentro de ti.

Regálate un rato de silencio, ¡te lo mereces!

Los verdaderos beneficios de la meditación, no obstante, se irán notando al mantener la práctica a lo largo de los días. Hace falta un poco constancia y disciplina para llegar a notar la diferencia en tu vida. Procura guardar diez o quince minutos al día para hacer este viaje a tu interior, tómalo como un regalo que te haces a ti mismo.
En cualquier caso, existen numerosas técnicas que se adaptan a las diferentes personalidades. Están, por ejemplo, las meditaciones activas, que están destinadas a las personas que tengan mayor problema a la hora de estar sentados sin hacer nada. Estas meditaciones, consiguen que la atención, que en un principio estaba centrada en la mente,  pase al cuerpo y a la actividad que estemos desarrollando. Puede ser caminar, bailar o, incluso, lavar los platos.
Como habrás podrido comprobar, cualquier ocasión es buena para poner un poco de paz en tu vida. La meditación podrá permitirte ‘parar’, y experimentar de primera mano los beneficios de la atención plena y la vida consciente.
Existen Apps como Siente, grupos de meditación, meditaciones guiadas en internet, etc. No pierdes nada por intentarlo y si puedes ganar mucho.
Namasté.
Fuente: Wikipedia. Crear salud.org





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