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sábado, 6 de octubre de 2018

Periodo ventana, prueba diagnóstica y diagnóstico precoz.



PRUEBAS DIAGNÓSTICAS DEL VIH
El diagnóstico de la infección por VIH se basa en exámenes sanguíneos estándar, como la prueba de anticuerpos para VIH (ELISA). Una inmunotransferencia (Western blot) confirma el diagnóstico.
¿QUÉ ES LA PRUEBA DEL VIH?
Las pruebas de diagnóstico del VIH que se emplean habitualmente son tests que miden, mediante un sencillo análisis de sangre, los anticuerpos que genera el organismo frente al VIH.
¿CUÁNDO HACERSE LA PRUEBA DEL VIH?
Si cree haber tenido una práctica de riesgo no debe esperar: acuda a su médico o centro sanitario, donde valorarán su caso, le indicarán la prueba y, en caso de obtener un resultado negativo, le dirán si debe repetírsela y cuando.
El sistema inmunitario tarda un tiempo en producir anticuerpos suficientes para ser detectados por la prueba, y este tiempo no es igual para todas las personas. Al tiempo en el que se puede obtener un resultado negativo aún estando infectado se le conoce a menudo como “período ventana”. Generalmente se tarda entre 2 y 8 semanas tras la infección en desarrollar anticuerpos detectables, y casi todas las personas los han generado a los 3 meses de la práctica de riesgo.
¿POR QUÉ YA NO SE RECOMIENDA ESPERAR 3 MESES PARA HACERSE LA PRUEBA DEL VIH?
  • Con el fin de diagnosticar precozmente las nuevas infecciones.
  • Las pruebas disponibles detectan antes los anticuerpos.
  • En España un 25-30% de las personas infectadas por el VIH no sabe que lo está.
  • Permite beneficiarse lo antes posible de un seguimiento médico y adoptar las medidas necesarias para evitar la transmisión de la infección a otras personas.
  • Se estima que la gran mayoría de las nuevas infecciones provienen de personas que desconocen su infección.
  • En las primeras semanas después de la infección (fase que se denomina primoinfección) la capacidad para transmitir el virus a otras personas es muy elevada.
¿QUÉ ES EL PERIODO VENTANA?
Es el tiempo que tarda nuestro organismo en crear anticuerpos para el VIH. Antes de hacer la prueba de detección de anticuerpos para el VIH conviene esperar (periodo ventana) desde la última práctica de riesgo, ya que lo que va a detectar la prueba son los propios anticuerpos del VIH, de lo contrario podríamos encontrarnos con un resultado de falso negativo.
¿QUÉ TÉCNICAS SE UTILIZAN PARA DETECTAR LA INFECCIÓN POR EL VIH?
  • En la mayoría de los casos se usan técnicas inmunoenzimáticas (ELISA) en una muestra de sangre. En caso de que el resultado sea positivo, con la misma muestra de sangre extraída se realiza una técnica más específica para confirmar el resultado, siendo el Western Blot el método más empleado.
  • El VIH también puede determinarse por métodos directos que incluyen el cultivo vírico, la determinación del antígeno p24 en plasma o suero y la demostración de genoma vírico mediante técnicas de biología molecular (PCR). Estos métodos se reservan para situaciones especiales: estudios de variabilidad genética, diagnóstico de recién nacidos, screening de donantes, seguimiento de pacientes VIH positivos, etc.
¿EN QUÉ CONSISTEN LAS PRUEBAS RÁPIDAS DE DETECCIÓN DEL VIH?
  • Estas pruebas son rápidas en cuanto al tiempo de espera desde la extracción de la muestra hasta la obtención del resultado, no en cuanto al tiempo que se tarda en producir anticuerpos detectables desde el momento de la infección.
  • No requieren un laboratorio para realizar el análisis, pero un resultado positivo a estas pruebas requiere una confirmación posterior de laboratorio. Un resultado negativo no requiere confirmación.
  • Las pruebas rápidas emplean generalmente una pequeña muestra de sangre que se obtiene de un dedo mediante un pinchazo con una lanceta. También pueden hacerse pruebas rápidas con muestras de saliva.
  • La característica fundamental es que el resultado puede obtenerse en menos de 30 minutos.
  • Son muy útiles en situaciones que requieren un resultado inmediato.
¿POR QUÉ HACERSE LA PRUEBA DEL VIH?
Saber si se está infectado por el VIH permite beneficiarse lo antes posible de un seguimiento médico, acceder a un tratamiento eficaz que mejora la calidad de vida y protege la salud y, por otro lado, imposibilita la transmisión a otras personas, una vez conseguida la supresión viral.
Un resultado negativo, siempre que no te hayas expuesto de nuevo al VIH, significa que no te has infectado/a.
¿QUÉ SIGNIFICA UN RESULTADO POSITIVO DE LA PRUEBA DE VIH?
  • Un resultado positivo significa que tienes anticuerpos contra el VIH, y que te has infectado por el virus. Es importante que acudas cuanto antes al médico/a para que te informe de los pasos a seguir. El tratamiento antirretroviral mejora la calidad de vida e imposibilita la progresión de la enfermedad.
  • Infórmarte acerca de la infección por el VIH te ayudará a cuidarte de la mejor manera posible, protegerte de posibles reinfecciones y evitar la transmisión a otras personas.
  • Existen organizaciones de personas con VIH que proporcionan de forma gratuita servicios de información, asesoramiento y atención psicológica, y que ofrecen un espacio para compartir experiencias, expresar emociones, consultar sobre temas de salud y problemas derivados del diagnóstico, etc.
¿QUIÉNES DEBERÍAN HACERSE LA PRUEBA DE VIH?
Cualquier persona puede estar infectada por el VIH si ha tenido prácticas de riesgo, es decir, si se ha expuesto a la infección a través de las relaciones sexuales desprotegidas y/o de la sangre.
 ¿DÓNDE SE PUEDE REALIZAR LA PRUEBA DEL VIH?
Además, la prueba del VIH se puede realizar en los centros sanitarios de la red pública de forma gratuita y confidencial:
  • Centros de atención primaria: médico de cabecera.
  • Centros de planificación familiar.
  • Centros de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
También se puede hacer en:
  • Laboratorios de análisis clínicos.
  • Farmacias
  • Algunas ONG. Puede consultar un listado de ONG por comunidades autónomas en la página web: www.infosida.es
  • Existen centros en algunas ciudades, generalmente centros de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), en los que la prueba se realiza, si se desea, de forma totalmente anónima,  y sin presentar ningún tipo de documentación.
¿SE PUEDE REALIZAR LA PRUEBA DEL VIH SIN EL CONSENTIMIENTO DE LA PERSONA?
La prueba diagnóstica del VIH es voluntaria, requiere el consentimiento de la persona y se debeguardar la confidencialidad de la información tanto en el sistema sanitario público como en el privado.
 Las pruebas de detección sí son obligatorias en los siguientes casos: en las donaciones de sangre, plasma sanguíneo y productos hemoderivados, en los transplantes e implantación de órganos humanos y en técnicas de reproducción asistida.
Si le han realizado una prueba de VIH sin su consentimiento puede pedir asesoramiento a: 
  • Asociación Antisida de tu provincia.
  • El defensor del pueblo, o a su equivalente autonómico en aquellas comunidades autónomas en las que exista esta figura.
  • Atención al paciente si es en el ámbito sanitario.
  • Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida o el plan autonómico de sida.
  • Asociaciones con asistencia jurídica para casos de discriminación.
¿A PARTIR DE QUÉ EDAD NO SE NECESITA EL CONSENTIMIENTO MATERNO/PATERNO PARA REALIZARSE LA PRUEBA DELVIH? 
La Ley41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora dela Autonomíadel Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica, establece la emancipación sanitaria en los 16 años.
DIAGNÓSTICO PRECOZ
De todos los nuevos casos de infección por VIH diagnosticados, se estima que un porcentaje muy alto presentaba ya una inmunosupresión severa al ser diagnosticados, con menos de 200 linfocitos CD4.
Se sabe que el retraso es inadmisiblemente alto en todas las categorías de transmisión y que, tras ajustar por otras variables sociodemográficas, los hombres tienen mayor probabilidad que las mujeres de ser diagnosticados con retraso, y quienes habían adquirido la infección por relaciones heterosexuales tienen mayor retraso que quienes la habían adquirido por otras prácticas de riesgo.
No se dispone, sin embargo, de suficiente información relevante que permita caracterizar mejor los factores condicionantes del retraso en el diagnóstico y su importancia relativa en el mismo, ni hasta qué punto tiene que ver con una ausencia de percepción de riesgo en quienes realmente se han expuesto a la infección, con el miedo a la discriminación en caso de ser positivo, con el desconocimiento de las enormes ventajas de ser diagnosticado a tiempo, o de dónde, cuándo y en qué condiciones puede uno realizarse la prueba.
Es necesario investigar más sobre la distribución diferencial de estos factores según las características sociodemográficas (edad, sexo, posición social, etc.) y las categorías de transmisión, así como por el tipo de servicios sanitarios por los que han pasado quienes se han expuesto a la infección, si el motivo de consulta podría haber hecho sospechar de la existencia de infección y si se les propuso o no hacerse la prueba, aunque sabemos que la gran mayoría de las pruebas de VIH se realiza en el marco de los servicios generales de salud.
Las personas que son diagnosticadas tardíamente de su infección no pueden aprovechar muchas de las ventajas que la terapia antirretroviral altamente efectiva proporciona, que han transformado esta enfermedad de una casi certera sentencia de muerte en una enfermedad crónica con una expectativa de vida potencialmente normal.
Desde la perspectiva preventiva, hoy sabemos que las personas que desconocen su estado serológico tienen mayor prevalencia de prácticas sexuales de riesgo que quienes ya han sido diagnosticadas. Además, los no tratados tienen unas viremias mucho más altas que las personas correctamente tratadas, por lo que es mayor la transmisibilidad.
España es uno de los países de la Unión Europea en los que tiene más sentido plantear políticas innovadoras en este campo, pues presenta una de las prevalencias de infección más elevadas y por tanto el beneficio potencial sería mayor y probablemente determinante en el control de la epidemia.
Priorizar el diagnóstico precoz puede ser la estrategia más eficiente a corto plazo para disminuir la incidencia de nuevas infecciones. Por otro lado, en el indispensable balance entre esta necesidad evidente en el ámbito de la salud pública en España y los eventuales efectos secundarios más negativos del fin de la excepcionalidad estamos en una posición ciertamente ventajosa. Aquí fue retirada la propuesta de penalización de la transmisión de la infección en 1992, y no parece probable que pueda hacerse en el contexto jurídico y social en el que se sitúa el problema en nuestro país en estos momentos.
La prueba se entiende primordialmente como parte del derecho de la persona a obtener información sobre su propia salud. Además, cualquier persona diagnosticada de infección por VIH tiene derecho a tratamiento gratuito, lo que no sucede en todos los países dela Unión.En mayo de 2007,la OMSjunto con ONUSIDA han recomendado también la estrategia de normalización de la prueba de VIH desde los centros sanitarios.
En España, como en la mayoría de los países desarrollados, el cribado de la infección en las embarazadas está recomendado como una práctica universal y viene realizándose de forma prácticamente generalizada. Aunque sólo existe información de estudios puntuales, la prueba se indica generalmente en el contexto de un cribado de otras enfermedades infecciosas y análisis rutinarios de embarazo, realizándose a no ser que la embarazada la rechace explícitamente.
Además de la extensa red pública de atención general o especializada donde es posible realizarse la prueba del VIH de forma gratuita, existen en la mayoría de las ciudades españolas centros especializados donde se puede realizar la prueba de forma gratuita y, si se desea, anónima, aunque no se sabe con precisión en qué medida la población general conoce su existencia.
En los últimos años, desde las instituciones públicas se han apoyado técnica y económicamente programas de ONG que contemplan el diagnóstico precoz y el fomento de la prueba, como los programas outreach o de acercamiento dirigidos a los colectivos más vulnerables a la infección. En algunos casos en estos programas se están empleando tests rápidos, que constituyen una excelente oportunidad de llegar a algunas personas que pueden no haberse planteado la opción y que ven la posibilidad de conocer de inmediato los resultados. Además, en algunos países estos tests rápidos están ya disponibles en las farmacias para que pueda hacérselo el propio interesado.
Desvelar la parte oculta de la epidemia de VIH es crucial tanto desde el punto de vista de la salud pública como del individuo. La percepción adecuada del riesgo de exposición, el fomento de la realización de la prueba diagnóstica, una indicación más amplia y normalizada, la mejora de la accesibilidad de la misma y la diversificación de la oferta deben llevarse a cabo garantizando siempre la voluntariedad y la confidencialidad de la prueba, y previendo y evitando cualquier efecto estigmatizante.
Debe realizarse con la participación de las ONG que representan a los grupos sociales más vulnerables y afectados, profesionales sanitarios que trabajan en diferentes sectores asistenciales, profesionales sanitarios del ámbito de la epidemiología y salud pública y responsables de los planes autonómicos de sida, lo que podría tener además un efecto multiplicador en la estrategia de difusión de la necesidad de realizarse la prueba y las ventajas que supone para el afectado y para la sociedad.
Objetivos del diagnóstico precoz:
  • Reducir el número de personas a las que se les diagnostica la infección por VIH en un estadio avanzado sin vulnerar el derecho a la confidencialidad y a la voluntariedad de la prueba.
  • Intensificar, ampliar y diversificar las medidas existentes para que la prueba de VIH se realice, acompañada de información clara y precisa, a todas las personas que acuden a los establecimientos, programas y servicios sanitarios centrados en las poblaciones con mayor exposición al riesgo, sin más excepción que la negativa de la persona interesada a realizársela.
  • Sensibilizar y formar a los profesionales sanitarios, especialmente de atención primaria, sobre el riesgo de exposición a las ITS, el retraso diagnóstico del VIH y la necesidad de extender la indicación de la prueba a un mayor número de personas.
  • Potenciar el enfoque de género en la prevención y el diagnóstico precoz del VIH en atención primaria para facilitar la detección de situaciones de riesgo relacionadas con los condicionantes de género que dificultan la prevención de la transmisión heterosexual del VIH.
  • Difundir entre la población, mediante campañas, colaboración participativa de las ONG, teléfonos de información, medios de comunicación y servicios sanitarios, el mensaje de que en cualquier persona que haya tenido relaciones sexuales sin protección con una pareja de la que ignora si vive con el VIH está recomendado acudir a los servicios de salud a hacerse la prueba.
  • Facilitar el acceso a la prueba del VIH mediante la extensión de puntos de diagnóstico anónimo, programas outreach o de acercamiento a los escenarios de vida de poblaciones de elevada vulnerabilidad, uso de pruebas rápidas y de autodiagnóstico.
  • Analizar conjuntamente con los planes autonómicos, las asociaciones profesionales, las administraciones sanitarias y las ONG la conveniencia de modificar la situación de excepcionalidad en que la prueba se plantea en la actualidad, ampliando a nuevas indicaciones y reduciendo las exigencias y barreras para realizarla en el contexto de la atención sanitaria.
  • Aumentar la información periódica disponible sobre la realización de la prueba y la investigación para mejorar el conocimiento científico sobre los factores que están condicionando el retraso diagnóstico en España y posibles intervenciones que ayuden a reducirlo.
  • Fuente: Bizkaisida.com

lunes, 1 de octubre de 2018

Estos son los estereotipos que las personas con VIH no paramos de aclarar. Por Miguel Caballero.

Miguel Caballero está acabando su tesis sobre arquitectura iberoamericana y está dando clases en la Universidad de Princeton. Además, escribe en el blog ASSsobre artistas y activistas en cuyos trabajos el VIH ocupa un lugar preeminente.

Mi generación (los nacidos en los 80 y los 90) tiene dos actitudes frente al VIH y la salud sexual en general. O la estrategia del avestruz ("esto no va conmigo, yo meto la cabeza bajo tierra y hago como que no me entero", hasta que me la clavan por detrás. Y sin lubricante) o el pánico profundo desde que de niños vimos Philadelphia y entendimos que nuestro único destino en la Tierra era gozar para morir lenta y dolorosamente.
¡Cómo os gusta un buen drama! Pero dejemos los dramas de momento y bajemos al mundo de hoy. Ni la ignorancia del avestruz ni las campañas del pánico salvan a nadie de nada.
Hablemos sobre salud sexual, y hablemos claro.
Yo soy seropositivo, y como no es una cosa que uno lleve escrita en la frente, pues de vez en cuando me veo envuelto en conversaciones en que gente que no tiene ni idea de VIH habla con total seguridad sobre las personas con VIH. Si me descuido, hasta me explican a mí mi propia vida y condición.
Estos son algunos de los estereotipos que oigo con más frecuencia.

1. Tiene VIH, debe de ser una zorra

Pues un poquito cerdas sí que somos. Como todas. Tú también, Mari Carmen. Las Mari Carmen están estigmatizadas en este país. Eso sí, el VIH no se transmite porque te metas en muchos revolcones. Con una relación sexual basta. O a lo mejor tienes un millón y nunca te pasa. Por no hablar de que el sambenito de zorra siempre le cae la mujer que folla mucho, no al hombre.
Los que tenemos un diagnóstico de infección de transmisión sexual seguimos cargando con el estigma moral que arrastra todo lo que conlleve sexo. No te voy a contar el doble estigma con el que cargan las mujeres con VIH. Pero lo cierto es que, moralmente, no hay nada más reprochable en ser seropositivo que en tener la gripe. Y en absoluto hay que ser zorra para tener VIH. La teoría dice que se infecta quien tiene sexo sin condón. La práctica, cuando uno oye los casos particulares de las personas con VIH, es infinitamente más compleja. El problema es que estamos silenciados, y nuestros casos particulares, alrededor de 150.000 en España, no se oyen. Todos conocemos a alguien con VIH, aunque no lo sepamos.

2. Yo los respeto, pero personalmente no compartiría piso con alguien con VIH

A ver: ¿con qué frecuencia succionas la sangre de tu compañero de piso, te tragas su fluido vaginal o su semen? Si eres de los que succiona sangre, das un poco de mal rollo. Si te van los fluidos ajenos, ponte un condón y listo. Que por cierto, hoy en día la ciencia nos dice que si la persona tiene la carga viral indetectable, no hay posibilidad de transmisión, así que bienvenidos los fluidos. Y si es detectable, pues condón y ya. Si quieres, vamos; aquí cada cual que decida sobre su cuerpo. Todo esto si tienes una relación muy intensa con tu compañera o compañero de piso.
Si tu relación es más de "buenos días", "buenas noches", "¿quién se ha comido mi yogur?", de lo único que tienes que preocuparte es de no comerte los yogures que no son tuyos. La convivencia no es una relación de riesgo. Una persona con VIH puede cocinar para otros, usar la misma taza del váter, la misma ducha, hasta compartir vasos, cubiertos y pajitas.

3. Por si acaso, prefiero no acostarme con alguien seropositivo

Muy bien, muy inteligente decisión. Quizás un poco tarde, porque probablemente ya te hayas acostado con alguien con VIH sin saberlo. Pero sí, buenísima decisión. Yo también la tomé hace unos años, cuando era seronegativo. Conocí a dos chicos, una pareja, que estaban para comérselos, y la atracción era mutua, ellos me querían comer a mí también. Me propusieron una copa en su casa, y tú ya sabes lo que pasa con una copa encima y dos tíos que están riquísimos. Pero con todo el mejor rollo del mundo me dijeron que ambos eran seropositivos, que usáramos condón, y que hala, que ¿cuándo nos íbamos por la copa? En ese momento yo desaparecí del mapa. Me cagué ante la seguridad de ellos, su contundencia y control de la situación. Yo era un ignorante de la vida, muy mal informado sobre el VIH, y me rajé.
Uno prefiere pensar que el VIH no existe, asumir que todo el mundo es seronegativo, y hacer lo del avestruz. Porque tomar decisiones informadas es difícil. Porque la libertad basada en el empoderamiento es difícil. Yo pensaba que evitando a las personas que me decían que eran seropositivas estaba evitando el VIH. Así hice siempre, evitarlos. Hoy, que escribo como seropositivo, no puedo quitarme de la cabeza a aquellos dos tíos.

4. Tiene VIH, se le nota

"Se te nota en la mirada que vives enamorada". Pero, ¿el VIH? ¿Cómo se nota el VIH?
Durante años, las medicaciones eran muy agresivas y producían visibles efectos secundarios, aunque ninguno exclusivo de las personas con VIH y/o en tratamiento antirretroviral. Quiero decir, que el mismo efecto visible, por ejemplo, la lipodistrofia —carencia de grasa en algunas zonas del cuerpo— podía padecerlo también una persona seronegativa por otros factores.
Hoy día no hay nada en la apariencia externa de una persona que indique que tiene VIH, así que dejemos de buscarlo. Hay personas con VIH delgadas y personas con VIH gordas, hay pibones, góticas, culturistas, enclenques, de buen ver, ratones de biblioteca y gogós de discoteca, apretadas, dejadetes y exuberantes. Hay de todo en la viña del Señor seropositivo. Estamos físicamente como cualquier otra persona, con la misma esperanza de vida y generalmente la misma calidad. Y si por cualquier razón no es así, habrá que echar una mano, en vez de apuntar con el dedo.

5. Por responsabilidad, debería decir a todas las personas de su entorno que es seropositivo

Y los que no saben que tienen VIH, habría que obligarlos a que se hiciesen el test.
O sea, habría que obligar a toda la población a que se hiciese el test cada tres meses. Pues los estudios científicos nos dicen que la inmensa mayoría de transmisiones se producen a partir de personas que no conocen su estatus serológico. Y luego los metemos a todos en cuarentena hasta que no tengamos una cura definitiva. Un poco bestia, ¿no? ¿No sería más fácil que cada cual se responsabilizase de su cuerpo, y ya? Si tú no usaste condón, fue decisión tuya, no del otro o la otra, tenga o no VIH. Pero obligar a las personas con VIH a revelar su estatus serológico en un contexto en que nadie está mínimamente informado sobre salud sexual es como lanzarlos a los leones.
Construyamos una sociedad más formada y empoderada con respecto a la salud sexual, y hagamos que las campañas visibilicen a las personas con VIH, que contemos nuestra historia en primera persona. Basta de campañas del miedo. Es mucho más fácil y efectivo sentarnos a hablar sin tabúes ni condiciones.

6. Yo soy muy tolerante, pero no creo que alguien con VIH deba ser cocinera o camarero

Tolerantísimo, te vamos a dar una medalla a la tolerancia. ¿Por qué una persona con VIH no puede ser cocinero/a o camarero/a? Yo me he criado en el restaurante de mis padres (freiduría, ¡que somos del sur!) y luego fui camarero todos los años de la universidad. Para ser camarero o cocinero, uno no tiene que ser seropositivo o seronegativo, tiene que ser simplemente higiénico.
No es que nadie vaya sangrando por las cocinas, pero si se hace un corte, se tapa y se limpia bien el cuchillo. Vamos, lo normal, tengas el seroestatus que tengas. Piensa además que el VIH no es un virus de fácil transmisión: no se transmite por el aire, necesita una cantidad abundante para poder ser transmitido a la otra persona y necesita una puerta de entrada que generalmente no es el estómago, pues los jugos gástricos lo aniquilan.
No hay ninguna profesión que no podamos realizar: hay personas con VIH que son doctoras, soldados, chefs, panaderas. Nosotros conocemos bien las precauciones para evitar transmisiones, que, al fin y al cabo, son precauciones generales de higiene que todo el mundo debería seguir.

7. Hombre, si tiene VIH, algo mal habrá hecho

Pues mira, ni hemos robado, ni hemos matado, ni somos corruptos, ni explotadores. Nuestro pecado mortal es haber follado. ¡Oh, qué horror! ¡Cómo hemos podido! Y es que la medicina y la religión a veces se unen en santísimo matrimonio.
El diagnóstico y la culpa. Si te diagnostican de VIH, vas a estar rezando avemarías hasta el día del juicio final. O así piensan algunos. Pero, como decía más arriba, cuando uno escucha las historia particulares, todo es más complicado que el póntelo, pónselo.
El sexo no es matemática pura, y alguien puede estar muy convencido de usar siempre protección, pero no hacerlo alguna vez; o de que forma parte de una relación estable y monógama, y resulta que no era tan monógama; o que simplemente os enamorasteis, y comenzasteis a tener sexo sin condón porque dabais por hecho que ambos erais seronegativos; o quizás tu diagnóstico no tiene nada que ver con el sexo, pues naciste con VIH ya que tu madre vivía con el virus en los tiempos en que no había medios para evitar la transmisión vertical. En fin, que en vez de ejercer de sacerdotes en busca de confesión, lo mejor es considerar que el sexo es complejo, pues entran en juego emociones, instintos, miedos y dudas, y que todo el mundo puede terminar haciendo puntualmente lo que nunca pensó hacer.
Yo confieso, padre, que he follado, y que además lo he gozado mucho. Si esa es mi gran culpa, con placer la asumo. Pienso seguir pecando.

8. Es irresponsable tener VIH y no estar en tratamiento

Éste es el típico razonamiento de las personas que van a culpar a otro de lo que les pasa a ellos mismos. A ver, si uno quiere tomar medidas de prevención, que las tome. No depende de los demás para ello. Lo que nos ocurre a las personas con VIH es que desde que recibimos el diagnóstico todos a nuestro alrededor tienen de repente una opinión sobre lo que debemos hacer con nuestro cuerpo. Y no me refiero solamente a médicos. Amigos, familia, amantes, pareja... aunque no sepan lo más mínimo sobre VIH, lo último y único que hayan visto sobre el virus sea Philadelphia (de 1993, señores, que Chabelita no había nacido), tienen una idea clara sobre lo que tú tienes que hacer con tu cuerpo para no ser un riesgo hacia los demás.
¿De verdad quieres ayudarme y prevenir? Infórmate y conversa conmigo sobre el tema. Pero no me pidas que renuncie a la soberanía de mi propio cuerpo, porque es mío, y porque para acabar con una epidemia lo que necesitamos es sobre todo que estemos informados, seamos críticos y tomemos decisiones basadas en esa información, no en el miedo.

9. Tiene VIH, maricón seguro

Yo, como el que más. Tengo matrícula de honor en el diploma de maricón, o de queer, como decimos los modernos. Y es cierto que en países como el nuestro la población de hombres gais y mujeres trans (si nos ponemos binarios) ha sido la más afectada. Pero esto es un arma de doble filo para hombres y mujeres heterosexuales, porque se creen inmunes al VIH, de manera que cuando reciben un diagnóstico no sólo el palo es mayor por lo inesperado, sino que además su entorno va a cuestionar su sexualidad (sobre todo la de los machotes). Oye, que no está nada mal esto de ser gay, yo recomiendo darle una probadita, si os apetece. Ese no es el tema. El tema es que los heteros se creen que esto no va con ellos, y piensan que los preservativos son únicamente para prevenir embarazos. Estrategia del avestruz, craso error.

10. Los seropositivos no deberían presumir de su condición, no son un buen ejemplo

Esto es como lo del Orgullo LGTBQ+, que salen los heteros a reclamar que se sienten muy discriminados porque nadie celebra su día. Conmovedor.
"Hombre, tampoco tienes que ir por la vida contando que tienes VIH, no es nada de lo que uno pueda enorgullecerse". Pues yo sí me enorgullezco, mira. No de tener VIH en sí, sino de no sentir culpa. De alzar la voz en una sociedad en la que todo está construido para que permanezca en silencio. De colaborar a que la opinión de las personas con VIH cuente en los tratamientos médicos, y no seamos simplemente cuerpos que tragan pastillas como Lacasitos. De llamar la atención de mi propio colectivo cuando discrimina a las personas que tienen una carga viral detectable. De no achicarme cada vez que escucho hablar de los seropositivos con asco, con superioridad moral, como apestados o como peligrosos.
El VIH no me ha hecho bajar ni un milímetro mis estándares de lo que es una buena pareja, un buen amante o un buen amigo. Estar conmigo no es un acto de caridad ni de pena. Yo soy el mismo de antes de mi diagnóstico, quizás más consciente y más peleón, también más selectivo. Todo eso me da orgullo, porque lamentablemente el mundo sigue construido para que tras el diagnóstico yo –y tantos como yo– me viniera abajo, dejara que hicieran con mi cuerpo lo que quisieran, mendigara amor y lujuria.
Pues ni de coña.

FUENTE: vice.com 
Blog de Miguel Caballero (lo recomiendo, es bruta. y magnífico):  http://www.imaginamas.org/inicio/ass-amor-sexo-y-serologia/

jueves, 4 de agosto de 2016

Estudio Partner, cómo interpretar el resultado de cero transmisiones.




CERO graphicEl siguiente cuestionario está relacionado con el estudio PARTNER que fue publicado en la edición del 12 de julio de 2016 de Journal of the American Medical Association(JAMA), cuya versión completa está disponible de forma gratuita. A continuación se ofrece el informe técnico realizado por HTB de este estudio.

¿Qué es el estudio PARTNER?

Se trata de un gran estudio internacional, dirigido a determinar el riesgo de transmisión del VIH cuando la carga viral es indetectable gracias al tratamiento antirretroviral.

¿Quién participó?

El estudio contó con la participación de 1.166 parejas donde uno de los miembros tiene VIH y toma terapia antirretroviral mientras el otro es seronegativo. Para participar en este estudio las parejas ya tenían que estar practicando sexo sin condón.
En el estudio participaron tanto parejas gais como heterosexuales y la media de edad fue de 40 años.

¿Cuánto tiempo habían estado manteniendo sexo sin condón estas parejas?

Hubo un interesante periodo de tiempo en que estas parejas ya estaban manteniendo sexo sin condón. En promedio esto fue así:
  • 1,5 años en el caso de parejas gais (Rango intercuartil [IQR]: 0,5 – 3,5)
  • 2,8 años en el caso de las parejas heterosexuales donde la mujer tenía el VIH (IQR: 0,6 – 7,5)
  • 3,6 años en el caso de las parejas heterosexuales donde el hombre tenía el VIH (IQR: 0,7 – 11,4)
El valor de IQR entre paréntesis se refiere al rango que comprende el 50% central en cada grupo.
De este modo, el 25% de las parejas gais habían mantenido relaciones sin preservativo durante al menos 6 meses. Igualmente, el 25% de las parejas heterosexuales donde el hombre era el que tenía el VIH tuvieron sexo sin condón durante más de 11 años.

¿Cuánto tiempo llevaban las personas seropositivas tomando tratamiento antirretroviral?

Se consideró que este dato era importante porque cuanto más tiempo haya estado tomando el tratamiento la persona con VIH probablemente más baja será su carga viral. También cuanto más tiempo haya tenido una persona una carga viral indetectable, menor será el riesgo de un rebote viral.
De nuevo se observaron algunas diferencias entre los grupos. Los voluntarios habían estado tomando terapia antirretroviral aproximadamente:
  • 4,8 años en el caso de los hombres gais (IQR: 1,9 – 11,4).
  • 7,5 años en el caso de las mujeres heterosexuales (IQR: 3,3 – 14,2).
  • 10,6 años en el caso de los hombres heterosexuales (IQR: 4,3 – 15,6).

¿Cuándo se llevó a cabo el estudio?

La inscripción se realizó entre septiembre de 2010 y mayo de 2014. Los resultados preliminares se publicaron en febrero de 2014, antes de finalizar el estudio y los resultados finales se presentaron en julio de 2016.
Hay una extensión del estudio, denominada PARTNER 2, que aún sigue en marcha, únicamente con hombres gais. Su objetivo es obtener una cantidad equivalente de datos procedentes de hombres gais como los disponibles de parejas heterosexuales.

¿Dónde se hizo el estudio?

Se trata de un estudio europeo que se realizó en 75 centros de 14 países (cuyo listado está disponible en el sitio web de PARTNER).
El ensayo PARTNER 2 aún está inscribiendo parejas gais.

¿Cuáles fueron los principales resultados del estudio PARTNER?

El hallazgo principal fue que no hubo ninguna transmisión de VIH de un miembro a otro de la pareja. Esto se determinó después de que las parejas mantuvieran aproximadamente 58.000 encuentros sexuales sin preservativo.
Cabe señalar que para incluido en los resultados la carga viral debía haber sido indetectable en la analítica más reciente. En el estudio se definió ‘indetectable’ como tener una carga viral inferior a 200 copias/mL.
Los resultados no se vieron afectados por otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Tampoco estuvieron influidos por las subidas temporales de carga viral (blips) que probablemente se produjeron entre una prueba y otra de carga viral.

¿Cómo supo el estudio de la existencia de esos riesgos?

Todos los participantes proporcionaron un diario detallado acerca de sus vidas sexuales. Esto permitió que se pudieran estudiar diversos tipos de riesgo.
Por ejemplo, se cuenta con buenos detalles de cuántas veces eyacularon los hombres con VIH en las relaciones por vía vaginal o anal (ya que esto representan los riesgos más altos).

¿Cuál es la novedad en los resultados publicados?

Los estudios preliminares fueron revelados en una conferencia en 2014. Los nuevos resultados incluyen un mayor periodo de seguimiento, y se registraron 58.000 exposiciones por relaciones sexuales sin condón (frente a las 45.000 recogidas en el informe de 2014).
Los nuevos resultados también han sido extensamente revisados por otros expertos y se han publicado en uno de los diarios médicos más importantes del mundo.
El estudio reportó CERO transmisiones del VIH (procedentes de la pareja seropositiva en el estudio).

¿Qué tiene de especial PARTNER comparado con otros estudios de transmisión?

La mayor parte de los estudios solo informan de riesgos relativos. Por ejemplo, comparando el riesgo de transmisión cuando se toma terapia antirretroviral y cuando no.
PARTNER también fue capaz de calcular los riesgos reales de diferentes prácticas sexuales.
Es importante señalar que todos los riesgos calculados fueron cero, incluyendo los de las prácticas de mayor riesgo, donde el hombre seropositivo eyaculó dentro de su pareja seronegativa.
Estos hallazgos proceden de 58.000 relaciones sexuales sin condón.
¿Cuantas personas adquirieron el virus a través de su pareja?
CERO. No se registró ninguna transmisión en las parejas donde la persona con el VIH tenía una carga viral indetectable.

¿Hubo otras transmisiones del VIH?

Si. Once personas se infectaron del VIH durante el estudio (10 hombres gais y 1 persona heterosexual). En prácticamente todos los casos, estas personas admitieron haber tenido relaciones sexuales con alguien más que su pareja principal.
Aproximadamente el 33% de las parejas gais y el 4% de las parejas heterosexuales mantenían una relación abierta.
Es importante señalar que ninguna de estas transmisiones estuvo relacionada con su pareja seropositiva principal del estudio.
¿Cómo se puede demostrar que la transmisión no procedió de la pareja seropositiva en el estudio?
Existen unas pruebas especializadas, denominadas análisis filogenéticos, que permiten comparar virus de diferentes tipos procedentes de distintas personas. Si la estructura genética del nuevo virus es muy diferente de la del virus de su pareja se demuestra que no están relacionados, sino que proviene de fuera de la relación principal.
Estos resultados fueron revisados por expertos independientes y son una parte fundamental del estudio. Todos estos expertos estuvieron de acuerdo en que las transmisiones no estaban conectadas, incluso después de realizar los análisis de varios modos.

¿Qué significa el ‘intervalo de confianza del 95%?

Los resultados del estudio en general tienen que considerar la posibilidad de que el resultado real podría no haber sido visto en el estudio. Por ejemplo, si se habrían observado resultados diferentes en el caso de que el estudio hubiera continuado durante más tiempo o si se hubieran inscrito más personas. 
El rango de los posibles resultados, cuando se toman en cuenta otros factores, se llama el intervalo de confianza (o IC).
El IC95% es el rango de resultados dentro del cual los investigadores consideran que hay muchas probabilidades de que se encuentre el resultado verdadero. El rango completo sería un IC100%, lo que significa que todavía hay una posibilidad de que el resultado real también estuviera fuera de este rango.
En el estudio PARTNER los resultados globales –y los referentes a todos los riesgos independientes– permiten calcular un valor superior de riesgo que también podría ser posible. Este riesgo superior no representa un riesgo observado realmente.
A medida que se acumula un mayor número de pareja-años de seguimiento sin transmisiones, este riesgo se acercaría más y más a cero. No obstante, incluso si no hubiera transmisiones con un estudio el doble de grande y del doble de duración tiempo, el valor máximo en el intervalo de confianza del riesgo no llegaría a cero.
Como el riesgo real fue cero, esto no significa que el valor máximo de riesgo constituya un riesgo real. Se trata de una nomenclatura utilizada por los investigadores para describir los resultados estadísticos. El valor auténtico puede ser cualquier valor dentro del intervalo.
La cantidad de tiempo de seguimiento permitió calcular diferentes “límites superiores” para diferentes relaciones de riesgo.
A modo de ejemplo, el límite superior del IC95 % en el caso del sexo anal es mucho mayor en este estudio para las parejas heterosexuales en comparación con las parejas homosexuales.
Esto no quiere decir que el riesgo real sea mayor, sino que puede deberse a que se dispuso de mucho menos años de seguimiento para las parejas heterosexuales que tienen sexo anal. 
Más del 20% de las parejas heterosexuales declaró mantener relaciones sexuales anales.

¿Cuáles son las implicaciones de estos resultados?

La ausencia de casos de transmisión del VIH debería poner en tela de juicio la suposición común que considera erróneamente que siempre existe un riesgo sólo porque alguien sea seropositivo.
Pero los resultados realmente van más allá. La falta de transmisiones observada supone que deberían ser los científicos los que tienen que demostrar que la transmisión es posible en realidad cuando la carga viral es indetectable.
El estudio PARTNER –al igual que otros estudios– sugiere que es probable que haya un nivel de carga viral por debajo del cual no se produce la transmisión del VIH.
PARTNER sugiere que este nivel podría ser 50 copias/mL, 200 copias/mL o tal vez incluso más alto.

¿Cómo se pueden beneficiar las personas de estos resultados?

Estos resultados entrañan muchos beneficios:
  • Las personas con VIH positivas pueden reducir su ansiedad y preocupación por representar un riesgo para sus parejas cada vez que tienen relaciones sexuales. Esto aún es una preocupación, incluso con el uso de condones.
  • Las  personas sin VIH estarían menos preocupadas por el riesgo. Incluso con el uso de condones, esta situación puede limitar el pleno disfrute de la sexualidad.
  • Menos ansiedad y miedo pueden ayudar a tener una comunicación más estrecha y vivir mejor el sexo. Para muchas personas, una sexualidad buena constituye una parte importante y esencial de la vida.
  • Algunas personas pueden disfrutar de no usar condones de una manera que no era posible cuando estaban preocupadas por el VIH.
  • Las parejas serodiscordantes que deseen tener hijos podrían concebir de manera natural sin la necesidad adicional de la profilaxis preexposición (para la pareja seronegativa).
  • Reducir el miedo sobre la transmisión del VIH podría reducir el estigma y rechazo que sufren las personas con VIH para encontrar o conocer nuevas parejas.
  • Es de esperar que los procesos legales donde se considera el riesgo teórico más que el real de infección por VIH sean cada vez más escasos. Los resultados del estudio podrían dar pie a que algunas personas presenten apelaciones a las sentencias.
El activista norteamericano Sean Strub del proyecto SERO (www.seroproject.com) dijo en respuesta: “Cientos de personas que viven con el VIH en EE UU han sido acusados de delitos penales por el riesgo percibido o potencial de exposición o transmisión del VIH. Algunas están cumpliendo o han cumplido largas condenas de prisión por escupir, arañar o morder y otras por no haber sido capaces de probar que habían revelado su estado serológico al VIH antes de tener contacto sexual (incluso en ausencia de cualquier riesgo de transmisión del virus). La criminalización del VIH ha creado una subclase viral en la ley, cargando contra una comunidad ya privada de derechos, haciendo que una parte desproporcionada de la responsabilidad compartida en la prevención de infecciones de transmisión sexual recaiga en una de las partes y disuadiendo a las personas en situación riesgo de hacerse la prueba del VIH”

¿Qué otros estudios han analizado la transmisión del VIH con baja carga viral?

Otros estudios incluyen:
El estudio Opposites Attract, actualmente en curso en Australia, centrado en parejas gais.
El estudio HPTN-052, en parejas heterosexuales, que presentó resultados en 2010.
El estudio de Rakai en Uganda, que reveló por primera vez la existencia de una conexión clara entre la carga viral y el riesgo de transmisión en parejas heterosexuales en el año 2000.

¿Qué es el estudio PARTNER 2?

El estudio PARTNER 2 es una continuación del estudio PARTNER que sigue en marcha únicamente con hombres homosexuales. El seguimiento de las parejas gais se prolongará hasta 2019.
PARTNER 2 seguirá inscribiendo participantes hasta 2017. Si usted está interesado en formar parte de esta investigación consulte este enlace a la página web del estudio:

¿Dónde puedo conseguir más información?

Puedes encontrar un cuestionario de preguntas y respuestas sobre el estudio PARTNER aquí:
El estudio completo se encuentra de forma gratuita en el sitio web de JAMA.

¿Por qué tardaron tanto en publicar los resultados?

Esto es siempre difícil. Los investigadores del estudio PARTNER estuvieron trabajando duro para conseguir esta publicación tan pronto como fuera posible. Sin embargo, ahora que los resultados se publican en una revista de alto perfil, pueden ser incluidos formalmente en directrices, como información de referencia en las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC, en sus siglas en inglés) y para su uso en casos legales.
También es significativo que la publicación JAMA ha permitido el acceso de forma gratuita al artículo completo en su sitio web. Esto refleja la importancia de que los resultados tengan la mayor difusión posible

jueves, 7 de mayo de 2015

El XVII Congreso Nacional sobre el Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que organiza la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) se celebra del 6 al 8 de mayo en San Sebastián.
El VIH, el virus que causa el sida, se ha convertido en una infección más de transmisión sexual (ITS). Más del 90% de las nuevas infecciones por el VIH se produce a través de las relaciones sexuales y, además, las ITS favorecen la transmisión del VIH. Así lo ha asegurado Daniel Zulaika, Presidente del XVII Congreso Nacional sobre el Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que organiza la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) y que hoy se inaugura en San Sebastián. Por ello, ha subrayado este experto, “cualquier estrategia para hacer frente al VIH debe considerar también las otras ITS”. Y, añade, “las medidas preventivas destinadas a frenar el VIH también sirven para las ITS clásicas como la sífilis y la gonococia”.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se infectan 448 millones de personas en todo el mundo de cuatro ITS curables: clamidia, sífilis, gonorrea y tricomoniasis. Y alrededor de 2 millones personas se infectaron en 2013 con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). En España, en 2013 se notificaron 3.315 casos de infección gonocócica, 3.723 de sífilis, 1.356 de gonorrea, 1.511 de tricomoniasis y 554 de herpes simple, según el informe de enfermedades de declaración obligatoria del Instituto de Salud Carlos III.
En cuanto a las nuevas infecciones por VIH, ese mismo año hubo 3.278 nuevos diagnósticos de VIH en España. El número de personas con VIH en España sería de 150.000, según las estimaciones del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, de las cuales hay unas 100.000 en tratamiento antirretroviral. En el País Vasco, en 2013 se registraron 142 nuevas infecciones por VIH.
Percepción del riesgo
El repunte en el número de casos de ITS puede ser consecuencia, ha explicado Félix López, por una “pérdida de la conciencia de riesgo” en las relaciones sexuales. Vivimos, ha asegurado este catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca, en una sociedad en la que la sexualidad se ha convertido en producto de consumo. A pesar de ello, ha denunciado, “muchas familias, escuelas y sanitarios guardan silencio, lo que no ayuda a vivir la sexualidad de forma satisfactoria y saludable”. Así, ha añadido, mientras la sociedad de consumo “manipula e instrumentaliza la sexualidad, los agentes educativos y sanitarios guardan silencio”.
Según López esto hace que exista en la sociedad una enorme “contradicción”. Por un lado, estimula e incita a la actividad sexual, pero por otro, los adolescentes y jóvenes se ven “condenados a tener la actividad sexual de forma furtiva”. Además, y esto está directamente relacionado con el aumento de las ITS e VIH, es propio de los adolescentes tener “menor conciencia de riesgo” y más tendencia a conductas de riesgo. La sexualidad, ha señalado, es una actividad premiada por la naturaleza con un “intenso placer” pero, llegado el momento, sin planificación previa, “entre un placer seguro e intenso en el presente, aquí y ahora, y un riesgo solo probable y referido al futuro…, la probabilidad de asumir el riesgo es elevada”. De ahí, señala, la importancia de la educación sexual: “tenemos que educar para la autonomía y para que cada persona se responsabilice de su vida sexual”, ha destacado López.
Menos casos de VIH
Afortunadamente en España se observa una tendencia a la baja en cuanto a las nuevas infecciones por VIH. Dos factores han contribuido a ello, apunta Daniel Zulaika: las medidas preventivas y el hecho de que haya unas 100.000 personas con VIH en tratamiento, la mayoría de las cuales tiene una carga viral indetectable y por tanto no transmiten el VIH.
Esta tendencia también se observa en el resto del mundo. La OMS y ONUSIDA confirmaron que en 2013 hubo una reducción del 25% en el número de fallecidos por VIH, una disminución del 15% en las nuevas infecciones en adultos, el 40% en el caso de los niños, y un incremento en el número de personas en tratamiento antirretroviral: de 300.000 personas en 2002 hasta 13 millones en 2013 . Se calcula, señala Jesús María García Calleja, de la Organización Mundial de la Salud, que en 2015 se alcanzarán los 15 millones de personas con acceso al tratamiento antirretroviral.
¿Significa esto que se puede terminar con la epidemia? El representante de la OMS habla de un “nuevo paradigma” en el VIH. “Lo que se conoce como los tres 90%, que serían los requisitos necesarios para poder terminar la epidemia en 2030”. Estos requisitos serían, ha explicado García Calleja, que el 90% de las personas infectadas haya sido diagnosticado, que el 90% esté en tratamiento y que el 90% de las tratadas tenga una carga viral indetectable.
Estigma y discriminación
Sin embargo, ha reconocido este epidemiólogo especializado en enfermedades infecciosas de la OMS, que todavía hay grandes barreras que siguen complicando el manejo de la infección, como el estigma y la discriminación de las personas infectadas y la heterogeneidad de la epidemia. “Más de treinta años desde los primeros casos y, todavía hoy en muchísimos países, existen poblaciones que sufren la discriminación y el estigma”. En su opinión, “la erradicación o desaparición de una enfermedad a nivel mundial es prácticamente una labor hercúlea y muy difícil de alcanzar en salud pública. En toda la historia de salud pública solo la viruela se ha conseguido erradicar, en 1980, aunque sí creo que el sida puede reducirse y eliminarse en la gran mayoría de los países hasta un nivel que esté controlado y deje de ser una amenaza en salud pública”.
Precisamente el lema del congreso que organiza la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) es “Reduciendo la vulnerabilidad en las poblaciones clave”, que son las que sufren más el estigma y la discriminación. Durante la reunión se hará un análisis de las poblaciones más vulnerables ante el VIH para conocer las razones que han llevado a esta situación y apuntar estrategias de futuro.
Fuente: SEISIDA

SAL DE DUDAS.

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