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lunes, 1 de octubre de 2018

Estos son los estereotipos que las personas con VIH no paramos de aclarar. Por Miguel Caballero.

Miguel Caballero está acabando su tesis sobre arquitectura iberoamericana y está dando clases en la Universidad de Princeton. Además, escribe en el blog ASSsobre artistas y activistas en cuyos trabajos el VIH ocupa un lugar preeminente.

Mi generación (los nacidos en los 80 y los 90) tiene dos actitudes frente al VIH y la salud sexual en general. O la estrategia del avestruz ("esto no va conmigo, yo meto la cabeza bajo tierra y hago como que no me entero", hasta que me la clavan por detrás. Y sin lubricante) o el pánico profundo desde que de niños vimos Philadelphia y entendimos que nuestro único destino en la Tierra era gozar para morir lenta y dolorosamente.
¡Cómo os gusta un buen drama! Pero dejemos los dramas de momento y bajemos al mundo de hoy. Ni la ignorancia del avestruz ni las campañas del pánico salvan a nadie de nada.
Hablemos sobre salud sexual, y hablemos claro.
Yo soy seropositivo, y como no es una cosa que uno lleve escrita en la frente, pues de vez en cuando me veo envuelto en conversaciones en que gente que no tiene ni idea de VIH habla con total seguridad sobre las personas con VIH. Si me descuido, hasta me explican a mí mi propia vida y condición.
Estos son algunos de los estereotipos que oigo con más frecuencia.

1. Tiene VIH, debe de ser una zorra

Pues un poquito cerdas sí que somos. Como todas. Tú también, Mari Carmen. Las Mari Carmen están estigmatizadas en este país. Eso sí, el VIH no se transmite porque te metas en muchos revolcones. Con una relación sexual basta. O a lo mejor tienes un millón y nunca te pasa. Por no hablar de que el sambenito de zorra siempre le cae la mujer que folla mucho, no al hombre.
Los que tenemos un diagnóstico de infección de transmisión sexual seguimos cargando con el estigma moral que arrastra todo lo que conlleve sexo. No te voy a contar el doble estigma con el que cargan las mujeres con VIH. Pero lo cierto es que, moralmente, no hay nada más reprochable en ser seropositivo que en tener la gripe. Y en absoluto hay que ser zorra para tener VIH. La teoría dice que se infecta quien tiene sexo sin condón. La práctica, cuando uno oye los casos particulares de las personas con VIH, es infinitamente más compleja. El problema es que estamos silenciados, y nuestros casos particulares, alrededor de 150.000 en España, no se oyen. Todos conocemos a alguien con VIH, aunque no lo sepamos.

2. Yo los respeto, pero personalmente no compartiría piso con alguien con VIH

A ver: ¿con qué frecuencia succionas la sangre de tu compañero de piso, te tragas su fluido vaginal o su semen? Si eres de los que succiona sangre, das un poco de mal rollo. Si te van los fluidos ajenos, ponte un condón y listo. Que por cierto, hoy en día la ciencia nos dice que si la persona tiene la carga viral indetectable, no hay posibilidad de transmisión, así que bienvenidos los fluidos. Y si es detectable, pues condón y ya. Si quieres, vamos; aquí cada cual que decida sobre su cuerpo. Todo esto si tienes una relación muy intensa con tu compañera o compañero de piso.
Si tu relación es más de "buenos días", "buenas noches", "¿quién se ha comido mi yogur?", de lo único que tienes que preocuparte es de no comerte los yogures que no son tuyos. La convivencia no es una relación de riesgo. Una persona con VIH puede cocinar para otros, usar la misma taza del váter, la misma ducha, hasta compartir vasos, cubiertos y pajitas.

3. Por si acaso, prefiero no acostarme con alguien seropositivo

Muy bien, muy inteligente decisión. Quizás un poco tarde, porque probablemente ya te hayas acostado con alguien con VIH sin saberlo. Pero sí, buenísima decisión. Yo también la tomé hace unos años, cuando era seronegativo. Conocí a dos chicos, una pareja, que estaban para comérselos, y la atracción era mutua, ellos me querían comer a mí también. Me propusieron una copa en su casa, y tú ya sabes lo que pasa con una copa encima y dos tíos que están riquísimos. Pero con todo el mejor rollo del mundo me dijeron que ambos eran seropositivos, que usáramos condón, y que hala, que ¿cuándo nos íbamos por la copa? En ese momento yo desaparecí del mapa. Me cagué ante la seguridad de ellos, su contundencia y control de la situación. Yo era un ignorante de la vida, muy mal informado sobre el VIH, y me rajé.
Uno prefiere pensar que el VIH no existe, asumir que todo el mundo es seronegativo, y hacer lo del avestruz. Porque tomar decisiones informadas es difícil. Porque la libertad basada en el empoderamiento es difícil. Yo pensaba que evitando a las personas que me decían que eran seropositivas estaba evitando el VIH. Así hice siempre, evitarlos. Hoy, que escribo como seropositivo, no puedo quitarme de la cabeza a aquellos dos tíos.

4. Tiene VIH, se le nota

"Se te nota en la mirada que vives enamorada". Pero, ¿el VIH? ¿Cómo se nota el VIH?
Durante años, las medicaciones eran muy agresivas y producían visibles efectos secundarios, aunque ninguno exclusivo de las personas con VIH y/o en tratamiento antirretroviral. Quiero decir, que el mismo efecto visible, por ejemplo, la lipodistrofia —carencia de grasa en algunas zonas del cuerpo— podía padecerlo también una persona seronegativa por otros factores.
Hoy día no hay nada en la apariencia externa de una persona que indique que tiene VIH, así que dejemos de buscarlo. Hay personas con VIH delgadas y personas con VIH gordas, hay pibones, góticas, culturistas, enclenques, de buen ver, ratones de biblioteca y gogós de discoteca, apretadas, dejadetes y exuberantes. Hay de todo en la viña del Señor seropositivo. Estamos físicamente como cualquier otra persona, con la misma esperanza de vida y generalmente la misma calidad. Y si por cualquier razón no es así, habrá que echar una mano, en vez de apuntar con el dedo.

5. Por responsabilidad, debería decir a todas las personas de su entorno que es seropositivo

Y los que no saben que tienen VIH, habría que obligarlos a que se hiciesen el test.
O sea, habría que obligar a toda la población a que se hiciese el test cada tres meses. Pues los estudios científicos nos dicen que la inmensa mayoría de transmisiones se producen a partir de personas que no conocen su estatus serológico. Y luego los metemos a todos en cuarentena hasta que no tengamos una cura definitiva. Un poco bestia, ¿no? ¿No sería más fácil que cada cual se responsabilizase de su cuerpo, y ya? Si tú no usaste condón, fue decisión tuya, no del otro o la otra, tenga o no VIH. Pero obligar a las personas con VIH a revelar su estatus serológico en un contexto en que nadie está mínimamente informado sobre salud sexual es como lanzarlos a los leones.
Construyamos una sociedad más formada y empoderada con respecto a la salud sexual, y hagamos que las campañas visibilicen a las personas con VIH, que contemos nuestra historia en primera persona. Basta de campañas del miedo. Es mucho más fácil y efectivo sentarnos a hablar sin tabúes ni condiciones.

6. Yo soy muy tolerante, pero no creo que alguien con VIH deba ser cocinera o camarero

Tolerantísimo, te vamos a dar una medalla a la tolerancia. ¿Por qué una persona con VIH no puede ser cocinero/a o camarero/a? Yo me he criado en el restaurante de mis padres (freiduría, ¡que somos del sur!) y luego fui camarero todos los años de la universidad. Para ser camarero o cocinero, uno no tiene que ser seropositivo o seronegativo, tiene que ser simplemente higiénico.
No es que nadie vaya sangrando por las cocinas, pero si se hace un corte, se tapa y se limpia bien el cuchillo. Vamos, lo normal, tengas el seroestatus que tengas. Piensa además que el VIH no es un virus de fácil transmisión: no se transmite por el aire, necesita una cantidad abundante para poder ser transmitido a la otra persona y necesita una puerta de entrada que generalmente no es el estómago, pues los jugos gástricos lo aniquilan.
No hay ninguna profesión que no podamos realizar: hay personas con VIH que son doctoras, soldados, chefs, panaderas. Nosotros conocemos bien las precauciones para evitar transmisiones, que, al fin y al cabo, son precauciones generales de higiene que todo el mundo debería seguir.

7. Hombre, si tiene VIH, algo mal habrá hecho

Pues mira, ni hemos robado, ni hemos matado, ni somos corruptos, ni explotadores. Nuestro pecado mortal es haber follado. ¡Oh, qué horror! ¡Cómo hemos podido! Y es que la medicina y la religión a veces se unen en santísimo matrimonio.
El diagnóstico y la culpa. Si te diagnostican de VIH, vas a estar rezando avemarías hasta el día del juicio final. O así piensan algunos. Pero, como decía más arriba, cuando uno escucha las historia particulares, todo es más complicado que el póntelo, pónselo.
El sexo no es matemática pura, y alguien puede estar muy convencido de usar siempre protección, pero no hacerlo alguna vez; o de que forma parte de una relación estable y monógama, y resulta que no era tan monógama; o que simplemente os enamorasteis, y comenzasteis a tener sexo sin condón porque dabais por hecho que ambos erais seronegativos; o quizás tu diagnóstico no tiene nada que ver con el sexo, pues naciste con VIH ya que tu madre vivía con el virus en los tiempos en que no había medios para evitar la transmisión vertical. En fin, que en vez de ejercer de sacerdotes en busca de confesión, lo mejor es considerar que el sexo es complejo, pues entran en juego emociones, instintos, miedos y dudas, y que todo el mundo puede terminar haciendo puntualmente lo que nunca pensó hacer.
Yo confieso, padre, que he follado, y que además lo he gozado mucho. Si esa es mi gran culpa, con placer la asumo. Pienso seguir pecando.

8. Es irresponsable tener VIH y no estar en tratamiento

Éste es el típico razonamiento de las personas que van a culpar a otro de lo que les pasa a ellos mismos. A ver, si uno quiere tomar medidas de prevención, que las tome. No depende de los demás para ello. Lo que nos ocurre a las personas con VIH es que desde que recibimos el diagnóstico todos a nuestro alrededor tienen de repente una opinión sobre lo que debemos hacer con nuestro cuerpo. Y no me refiero solamente a médicos. Amigos, familia, amantes, pareja... aunque no sepan lo más mínimo sobre VIH, lo último y único que hayan visto sobre el virus sea Philadelphia (de 1993, señores, que Chabelita no había nacido), tienen una idea clara sobre lo que tú tienes que hacer con tu cuerpo para no ser un riesgo hacia los demás.
¿De verdad quieres ayudarme y prevenir? Infórmate y conversa conmigo sobre el tema. Pero no me pidas que renuncie a la soberanía de mi propio cuerpo, porque es mío, y porque para acabar con una epidemia lo que necesitamos es sobre todo que estemos informados, seamos críticos y tomemos decisiones basadas en esa información, no en el miedo.

9. Tiene VIH, maricón seguro

Yo, como el que más. Tengo matrícula de honor en el diploma de maricón, o de queer, como decimos los modernos. Y es cierto que en países como el nuestro la población de hombres gais y mujeres trans (si nos ponemos binarios) ha sido la más afectada. Pero esto es un arma de doble filo para hombres y mujeres heterosexuales, porque se creen inmunes al VIH, de manera que cuando reciben un diagnóstico no sólo el palo es mayor por lo inesperado, sino que además su entorno va a cuestionar su sexualidad (sobre todo la de los machotes). Oye, que no está nada mal esto de ser gay, yo recomiendo darle una probadita, si os apetece. Ese no es el tema. El tema es que los heteros se creen que esto no va con ellos, y piensan que los preservativos son únicamente para prevenir embarazos. Estrategia del avestruz, craso error.

10. Los seropositivos no deberían presumir de su condición, no son un buen ejemplo

Esto es como lo del Orgullo LGTBQ+, que salen los heteros a reclamar que se sienten muy discriminados porque nadie celebra su día. Conmovedor.
"Hombre, tampoco tienes que ir por la vida contando que tienes VIH, no es nada de lo que uno pueda enorgullecerse". Pues yo sí me enorgullezco, mira. No de tener VIH en sí, sino de no sentir culpa. De alzar la voz en una sociedad en la que todo está construido para que permanezca en silencio. De colaborar a que la opinión de las personas con VIH cuente en los tratamientos médicos, y no seamos simplemente cuerpos que tragan pastillas como Lacasitos. De llamar la atención de mi propio colectivo cuando discrimina a las personas que tienen una carga viral detectable. De no achicarme cada vez que escucho hablar de los seropositivos con asco, con superioridad moral, como apestados o como peligrosos.
El VIH no me ha hecho bajar ni un milímetro mis estándares de lo que es una buena pareja, un buen amante o un buen amigo. Estar conmigo no es un acto de caridad ni de pena. Yo soy el mismo de antes de mi diagnóstico, quizás más consciente y más peleón, también más selectivo. Todo eso me da orgullo, porque lamentablemente el mundo sigue construido para que tras el diagnóstico yo –y tantos como yo– me viniera abajo, dejara que hicieran con mi cuerpo lo que quisieran, mendigara amor y lujuria.
Pues ni de coña.

FUENTE: vice.com 
Blog de Miguel Caballero (lo recomiendo, es bruta. y magnífico):  http://www.imaginamas.org/inicio/ass-amor-sexo-y-serologia/

jueves, 4 de agosto de 2016

Estudio Partner, cómo interpretar el resultado de cero transmisiones.




CERO graphicEl siguiente cuestionario está relacionado con el estudio PARTNER que fue publicado en la edición del 12 de julio de 2016 de Journal of the American Medical Association(JAMA), cuya versión completa está disponible de forma gratuita. A continuación se ofrece el informe técnico realizado por HTB de este estudio.

¿Qué es el estudio PARTNER?

Se trata de un gran estudio internacional, dirigido a determinar el riesgo de transmisión del VIH cuando la carga viral es indetectable gracias al tratamiento antirretroviral.

¿Quién participó?

El estudio contó con la participación de 1.166 parejas donde uno de los miembros tiene VIH y toma terapia antirretroviral mientras el otro es seronegativo. Para participar en este estudio las parejas ya tenían que estar practicando sexo sin condón.
En el estudio participaron tanto parejas gais como heterosexuales y la media de edad fue de 40 años.

¿Cuánto tiempo habían estado manteniendo sexo sin condón estas parejas?

Hubo un interesante periodo de tiempo en que estas parejas ya estaban manteniendo sexo sin condón. En promedio esto fue así:
  • 1,5 años en el caso de parejas gais (Rango intercuartil [IQR]: 0,5 – 3,5)
  • 2,8 años en el caso de las parejas heterosexuales donde la mujer tenía el VIH (IQR: 0,6 – 7,5)
  • 3,6 años en el caso de las parejas heterosexuales donde el hombre tenía el VIH (IQR: 0,7 – 11,4)
El valor de IQR entre paréntesis se refiere al rango que comprende el 50% central en cada grupo.
De este modo, el 25% de las parejas gais habían mantenido relaciones sin preservativo durante al menos 6 meses. Igualmente, el 25% de las parejas heterosexuales donde el hombre era el que tenía el VIH tuvieron sexo sin condón durante más de 11 años.

¿Cuánto tiempo llevaban las personas seropositivas tomando tratamiento antirretroviral?

Se consideró que este dato era importante porque cuanto más tiempo haya estado tomando el tratamiento la persona con VIH probablemente más baja será su carga viral. También cuanto más tiempo haya tenido una persona una carga viral indetectable, menor será el riesgo de un rebote viral.
De nuevo se observaron algunas diferencias entre los grupos. Los voluntarios habían estado tomando terapia antirretroviral aproximadamente:
  • 4,8 años en el caso de los hombres gais (IQR: 1,9 – 11,4).
  • 7,5 años en el caso de las mujeres heterosexuales (IQR: 3,3 – 14,2).
  • 10,6 años en el caso de los hombres heterosexuales (IQR: 4,3 – 15,6).

¿Cuándo se llevó a cabo el estudio?

La inscripción se realizó entre septiembre de 2010 y mayo de 2014. Los resultados preliminares se publicaron en febrero de 2014, antes de finalizar el estudio y los resultados finales se presentaron en julio de 2016.
Hay una extensión del estudio, denominada PARTNER 2, que aún sigue en marcha, únicamente con hombres gais. Su objetivo es obtener una cantidad equivalente de datos procedentes de hombres gais como los disponibles de parejas heterosexuales.

¿Dónde se hizo el estudio?

Se trata de un estudio europeo que se realizó en 75 centros de 14 países (cuyo listado está disponible en el sitio web de PARTNER).
El ensayo PARTNER 2 aún está inscribiendo parejas gais.

¿Cuáles fueron los principales resultados del estudio PARTNER?

El hallazgo principal fue que no hubo ninguna transmisión de VIH de un miembro a otro de la pareja. Esto se determinó después de que las parejas mantuvieran aproximadamente 58.000 encuentros sexuales sin preservativo.
Cabe señalar que para incluido en los resultados la carga viral debía haber sido indetectable en la analítica más reciente. En el estudio se definió ‘indetectable’ como tener una carga viral inferior a 200 copias/mL.
Los resultados no se vieron afectados por otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Tampoco estuvieron influidos por las subidas temporales de carga viral (blips) que probablemente se produjeron entre una prueba y otra de carga viral.

¿Cómo supo el estudio de la existencia de esos riesgos?

Todos los participantes proporcionaron un diario detallado acerca de sus vidas sexuales. Esto permitió que se pudieran estudiar diversos tipos de riesgo.
Por ejemplo, se cuenta con buenos detalles de cuántas veces eyacularon los hombres con VIH en las relaciones por vía vaginal o anal (ya que esto representan los riesgos más altos).

¿Cuál es la novedad en los resultados publicados?

Los estudios preliminares fueron revelados en una conferencia en 2014. Los nuevos resultados incluyen un mayor periodo de seguimiento, y se registraron 58.000 exposiciones por relaciones sexuales sin condón (frente a las 45.000 recogidas en el informe de 2014).
Los nuevos resultados también han sido extensamente revisados por otros expertos y se han publicado en uno de los diarios médicos más importantes del mundo.
El estudio reportó CERO transmisiones del VIH (procedentes de la pareja seropositiva en el estudio).

¿Qué tiene de especial PARTNER comparado con otros estudios de transmisión?

La mayor parte de los estudios solo informan de riesgos relativos. Por ejemplo, comparando el riesgo de transmisión cuando se toma terapia antirretroviral y cuando no.
PARTNER también fue capaz de calcular los riesgos reales de diferentes prácticas sexuales.
Es importante señalar que todos los riesgos calculados fueron cero, incluyendo los de las prácticas de mayor riesgo, donde el hombre seropositivo eyaculó dentro de su pareja seronegativa.
Estos hallazgos proceden de 58.000 relaciones sexuales sin condón.
¿Cuantas personas adquirieron el virus a través de su pareja?
CERO. No se registró ninguna transmisión en las parejas donde la persona con el VIH tenía una carga viral indetectable.

¿Hubo otras transmisiones del VIH?

Si. Once personas se infectaron del VIH durante el estudio (10 hombres gais y 1 persona heterosexual). En prácticamente todos los casos, estas personas admitieron haber tenido relaciones sexuales con alguien más que su pareja principal.
Aproximadamente el 33% de las parejas gais y el 4% de las parejas heterosexuales mantenían una relación abierta.
Es importante señalar que ninguna de estas transmisiones estuvo relacionada con su pareja seropositiva principal del estudio.
¿Cómo se puede demostrar que la transmisión no procedió de la pareja seropositiva en el estudio?
Existen unas pruebas especializadas, denominadas análisis filogenéticos, que permiten comparar virus de diferentes tipos procedentes de distintas personas. Si la estructura genética del nuevo virus es muy diferente de la del virus de su pareja se demuestra que no están relacionados, sino que proviene de fuera de la relación principal.
Estos resultados fueron revisados por expertos independientes y son una parte fundamental del estudio. Todos estos expertos estuvieron de acuerdo en que las transmisiones no estaban conectadas, incluso después de realizar los análisis de varios modos.

¿Qué significa el ‘intervalo de confianza del 95%?

Los resultados del estudio en general tienen que considerar la posibilidad de que el resultado real podría no haber sido visto en el estudio. Por ejemplo, si se habrían observado resultados diferentes en el caso de que el estudio hubiera continuado durante más tiempo o si se hubieran inscrito más personas. 
El rango de los posibles resultados, cuando se toman en cuenta otros factores, se llama el intervalo de confianza (o IC).
El IC95% es el rango de resultados dentro del cual los investigadores consideran que hay muchas probabilidades de que se encuentre el resultado verdadero. El rango completo sería un IC100%, lo que significa que todavía hay una posibilidad de que el resultado real también estuviera fuera de este rango.
En el estudio PARTNER los resultados globales –y los referentes a todos los riesgos independientes– permiten calcular un valor superior de riesgo que también podría ser posible. Este riesgo superior no representa un riesgo observado realmente.
A medida que se acumula un mayor número de pareja-años de seguimiento sin transmisiones, este riesgo se acercaría más y más a cero. No obstante, incluso si no hubiera transmisiones con un estudio el doble de grande y del doble de duración tiempo, el valor máximo en el intervalo de confianza del riesgo no llegaría a cero.
Como el riesgo real fue cero, esto no significa que el valor máximo de riesgo constituya un riesgo real. Se trata de una nomenclatura utilizada por los investigadores para describir los resultados estadísticos. El valor auténtico puede ser cualquier valor dentro del intervalo.
La cantidad de tiempo de seguimiento permitió calcular diferentes “límites superiores” para diferentes relaciones de riesgo.
A modo de ejemplo, el límite superior del IC95 % en el caso del sexo anal es mucho mayor en este estudio para las parejas heterosexuales en comparación con las parejas homosexuales.
Esto no quiere decir que el riesgo real sea mayor, sino que puede deberse a que se dispuso de mucho menos años de seguimiento para las parejas heterosexuales que tienen sexo anal. 
Más del 20% de las parejas heterosexuales declaró mantener relaciones sexuales anales.

¿Cuáles son las implicaciones de estos resultados?

La ausencia de casos de transmisión del VIH debería poner en tela de juicio la suposición común que considera erróneamente que siempre existe un riesgo sólo porque alguien sea seropositivo.
Pero los resultados realmente van más allá. La falta de transmisiones observada supone que deberían ser los científicos los que tienen que demostrar que la transmisión es posible en realidad cuando la carga viral es indetectable.
El estudio PARTNER –al igual que otros estudios– sugiere que es probable que haya un nivel de carga viral por debajo del cual no se produce la transmisión del VIH.
PARTNER sugiere que este nivel podría ser 50 copias/mL, 200 copias/mL o tal vez incluso más alto.

¿Cómo se pueden beneficiar las personas de estos resultados?

Estos resultados entrañan muchos beneficios:
  • Las personas con VIH positivas pueden reducir su ansiedad y preocupación por representar un riesgo para sus parejas cada vez que tienen relaciones sexuales. Esto aún es una preocupación, incluso con el uso de condones.
  • Las  personas sin VIH estarían menos preocupadas por el riesgo. Incluso con el uso de condones, esta situación puede limitar el pleno disfrute de la sexualidad.
  • Menos ansiedad y miedo pueden ayudar a tener una comunicación más estrecha y vivir mejor el sexo. Para muchas personas, una sexualidad buena constituye una parte importante y esencial de la vida.
  • Algunas personas pueden disfrutar de no usar condones de una manera que no era posible cuando estaban preocupadas por el VIH.
  • Las parejas serodiscordantes que deseen tener hijos podrían concebir de manera natural sin la necesidad adicional de la profilaxis preexposición (para la pareja seronegativa).
  • Reducir el miedo sobre la transmisión del VIH podría reducir el estigma y rechazo que sufren las personas con VIH para encontrar o conocer nuevas parejas.
  • Es de esperar que los procesos legales donde se considera el riesgo teórico más que el real de infección por VIH sean cada vez más escasos. Los resultados del estudio podrían dar pie a que algunas personas presenten apelaciones a las sentencias.
El activista norteamericano Sean Strub del proyecto SERO (www.seroproject.com) dijo en respuesta: “Cientos de personas que viven con el VIH en EE UU han sido acusados de delitos penales por el riesgo percibido o potencial de exposición o transmisión del VIH. Algunas están cumpliendo o han cumplido largas condenas de prisión por escupir, arañar o morder y otras por no haber sido capaces de probar que habían revelado su estado serológico al VIH antes de tener contacto sexual (incluso en ausencia de cualquier riesgo de transmisión del virus). La criminalización del VIH ha creado una subclase viral en la ley, cargando contra una comunidad ya privada de derechos, haciendo que una parte desproporcionada de la responsabilidad compartida en la prevención de infecciones de transmisión sexual recaiga en una de las partes y disuadiendo a las personas en situación riesgo de hacerse la prueba del VIH”

¿Qué otros estudios han analizado la transmisión del VIH con baja carga viral?

Otros estudios incluyen:
El estudio Opposites Attract, actualmente en curso en Australia, centrado en parejas gais.
El estudio HPTN-052, en parejas heterosexuales, que presentó resultados en 2010.
El estudio de Rakai en Uganda, que reveló por primera vez la existencia de una conexión clara entre la carga viral y el riesgo de transmisión en parejas heterosexuales en el año 2000.

¿Qué es el estudio PARTNER 2?

El estudio PARTNER 2 es una continuación del estudio PARTNER que sigue en marcha únicamente con hombres homosexuales. El seguimiento de las parejas gais se prolongará hasta 2019.
PARTNER 2 seguirá inscribiendo participantes hasta 2017. Si usted está interesado en formar parte de esta investigación consulte este enlace a la página web del estudio:

¿Dónde puedo conseguir más información?

Puedes encontrar un cuestionario de preguntas y respuestas sobre el estudio PARTNER aquí:
El estudio completo se encuentra de forma gratuita en el sitio web de JAMA.

¿Por qué tardaron tanto en publicar los resultados?

Esto es siempre difícil. Los investigadores del estudio PARTNER estuvieron trabajando duro para conseguir esta publicación tan pronto como fuera posible. Sin embargo, ahora que los resultados se publican en una revista de alto perfil, pueden ser incluidos formalmente en directrices, como información de referencia en las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC, en sus siglas en inglés) y para su uso en casos legales.
También es significativo que la publicación JAMA ha permitido el acceso de forma gratuita al artículo completo en su sitio web. Esto refleja la importancia de que los resultados tengan la mayor difusión posible

jueves, 7 de mayo de 2015

El XVII Congreso Nacional sobre el Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que organiza la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) se celebra del 6 al 8 de mayo en San Sebastián.
El VIH, el virus que causa el sida, se ha convertido en una infección más de transmisión sexual (ITS). Más del 90% de las nuevas infecciones por el VIH se produce a través de las relaciones sexuales y, además, las ITS favorecen la transmisión del VIH. Así lo ha asegurado Daniel Zulaika, Presidente del XVII Congreso Nacional sobre el Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que organiza la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) y que hoy se inaugura en San Sebastián. Por ello, ha subrayado este experto, “cualquier estrategia para hacer frente al VIH debe considerar también las otras ITS”. Y, añade, “las medidas preventivas destinadas a frenar el VIH también sirven para las ITS clásicas como la sífilis y la gonococia”.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se infectan 448 millones de personas en todo el mundo de cuatro ITS curables: clamidia, sífilis, gonorrea y tricomoniasis. Y alrededor de 2 millones personas se infectaron en 2013 con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). En España, en 2013 se notificaron 3.315 casos de infección gonocócica, 3.723 de sífilis, 1.356 de gonorrea, 1.511 de tricomoniasis y 554 de herpes simple, según el informe de enfermedades de declaración obligatoria del Instituto de Salud Carlos III.
En cuanto a las nuevas infecciones por VIH, ese mismo año hubo 3.278 nuevos diagnósticos de VIH en España. El número de personas con VIH en España sería de 150.000, según las estimaciones del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, de las cuales hay unas 100.000 en tratamiento antirretroviral. En el País Vasco, en 2013 se registraron 142 nuevas infecciones por VIH.
Percepción del riesgo
El repunte en el número de casos de ITS puede ser consecuencia, ha explicado Félix López, por una “pérdida de la conciencia de riesgo” en las relaciones sexuales. Vivimos, ha asegurado este catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca, en una sociedad en la que la sexualidad se ha convertido en producto de consumo. A pesar de ello, ha denunciado, “muchas familias, escuelas y sanitarios guardan silencio, lo que no ayuda a vivir la sexualidad de forma satisfactoria y saludable”. Así, ha añadido, mientras la sociedad de consumo “manipula e instrumentaliza la sexualidad, los agentes educativos y sanitarios guardan silencio”.
Según López esto hace que exista en la sociedad una enorme “contradicción”. Por un lado, estimula e incita a la actividad sexual, pero por otro, los adolescentes y jóvenes se ven “condenados a tener la actividad sexual de forma furtiva”. Además, y esto está directamente relacionado con el aumento de las ITS e VIH, es propio de los adolescentes tener “menor conciencia de riesgo” y más tendencia a conductas de riesgo. La sexualidad, ha señalado, es una actividad premiada por la naturaleza con un “intenso placer” pero, llegado el momento, sin planificación previa, “entre un placer seguro e intenso en el presente, aquí y ahora, y un riesgo solo probable y referido al futuro…, la probabilidad de asumir el riesgo es elevada”. De ahí, señala, la importancia de la educación sexual: “tenemos que educar para la autonomía y para que cada persona se responsabilice de su vida sexual”, ha destacado López.
Menos casos de VIH
Afortunadamente en España se observa una tendencia a la baja en cuanto a las nuevas infecciones por VIH. Dos factores han contribuido a ello, apunta Daniel Zulaika: las medidas preventivas y el hecho de que haya unas 100.000 personas con VIH en tratamiento, la mayoría de las cuales tiene una carga viral indetectable y por tanto no transmiten el VIH.
Esta tendencia también se observa en el resto del mundo. La OMS y ONUSIDA confirmaron que en 2013 hubo una reducción del 25% en el número de fallecidos por VIH, una disminución del 15% en las nuevas infecciones en adultos, el 40% en el caso de los niños, y un incremento en el número de personas en tratamiento antirretroviral: de 300.000 personas en 2002 hasta 13 millones en 2013 . Se calcula, señala Jesús María García Calleja, de la Organización Mundial de la Salud, que en 2015 se alcanzarán los 15 millones de personas con acceso al tratamiento antirretroviral.
¿Significa esto que se puede terminar con la epidemia? El representante de la OMS habla de un “nuevo paradigma” en el VIH. “Lo que se conoce como los tres 90%, que serían los requisitos necesarios para poder terminar la epidemia en 2030”. Estos requisitos serían, ha explicado García Calleja, que el 90% de las personas infectadas haya sido diagnosticado, que el 90% esté en tratamiento y que el 90% de las tratadas tenga una carga viral indetectable.
Estigma y discriminación
Sin embargo, ha reconocido este epidemiólogo especializado en enfermedades infecciosas de la OMS, que todavía hay grandes barreras que siguen complicando el manejo de la infección, como el estigma y la discriminación de las personas infectadas y la heterogeneidad de la epidemia. “Más de treinta años desde los primeros casos y, todavía hoy en muchísimos países, existen poblaciones que sufren la discriminación y el estigma”. En su opinión, “la erradicación o desaparición de una enfermedad a nivel mundial es prácticamente una labor hercúlea y muy difícil de alcanzar en salud pública. En toda la historia de salud pública solo la viruela se ha conseguido erradicar, en 1980, aunque sí creo que el sida puede reducirse y eliminarse en la gran mayoría de los países hasta un nivel que esté controlado y deje de ser una amenaza en salud pública”.
Precisamente el lema del congreso que organiza la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) es “Reduciendo la vulnerabilidad en las poblaciones clave”, que son las que sufren más el estigma y la discriminación. Durante la reunión se hará un análisis de las poblaciones más vulnerables ante el VIH para conocer las razones que han llevado a esta situación y apuntar estrategias de futuro.
Fuente: SEISIDA

viernes, 13 de junio de 2014

Nuevos estudios actualizan las estimaciones del riesgo de adquirir el VIH según la vía de transmisión.

También se valoró el efecto protector de diversas estrategias preventivas sobre el riesgo por acto y el acumulado a 10 años
Un nuevo análisis ha determinado que la probabilidad de transmisión del VIH a través del sexo anal receptivo es de 138 casos por cada 10.000 relaciones. No obstante, el considerar las probabilidades a lo largo de un periodo de tiempo más prolongado ofrece una mejor comprensión del riesgo que el dato de las probabilidades por cada acto, según un par de estudios publicados en la revista AIDS. Los modelos matemáticos empleados reflejaron que la combinación de métodos preventivos (en especial los que incluyan el tratamiento como prevención o la profilaxis preexposición) pueden reducir en gran medida el riesgo de transmisión del VIH.
En los últimos años se han realizado varios descubrimientos que reflejan el potencial que los fármacos antirretrovirales pueden tener en el campo de la prevención del VIH. Así, diversos estudios han revelado que cuando una persona con VIH toma una terapia antirretroviral eficaz la probabilidad de transmisión del virus a sus parejas por vía sexual se reduce en gran medida (véase La Noticia del Día 19/07/2011, véaseLa Noticia del Día 14/03/2014). Por su parte, aunque con una eficacia más modesta, también existen pruebas de que la profilaxis preexposición (PPrE) reduce el riesgo de adquirir el VIH (véase La Noticia del Día 19/07/2011, La Noticia del Día 29/11/2010 o La Noticia del Día 17/06/2013). Mientras tanto, los científicos siguen intentando determinar qué riesgo de transmisión entrañan las distintas prácticas sexuales.
Así, un equipo de investigadores de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC, en sus siglas en inglés) realizaron la actualización de sus anteriores estimaciones de riesgo de adquisición del VIH por diversas vías como la parenteral, la vertical o la sexual. También examinaron el efecto protector de los preservativos, la circuncisión masculina y la terapia antirretroviral.
Los autores realizaron la evaluación 7.339 abstracts sobre el riesgo de transmisión, de los que 90 fueron considerados relevantes y 14 fueron incluidos en la revisión sistemática. En cuanto a los factores de modificación del riesgo, se consideraron 8.119 abstracts, de los que 15 artículos fueron considerados relevantes para el análisis.
En la siguiente tabla se resumen algunas de las conclusiones del estudio referentes al riesgo de transmisión:
Tabla 1
Entre los factores relacionados con un mayor riesgo de transmisión, los autores determinaron que: La infección aguda por VIH supuso un riesgo más de 7 veces superior de infección que la infección asintomática (Intervalo de confianza de 95% [IC95%]: 3,05 – 17,30); estar en una etapa tardía supone un riesgo 5,81 veces superior en comparación con la infección asintomática (IC95%: 3,00-11,40); tener una carga viral en sangre elevada supuso un riesgo de transmisión 2,89 veces superior (IC95%: 2,19 – 3,82) y presentar una enfermedad genital ulcerosa, un riesgo 2,65 veces superior (IC95%: 1,35 – 5,19).
Por su parte, entre los factores relacionados con un menor riesgo de transmisión estarían:

El riesgo estimado de transmisión sexual se reduciría en un 99% si las parejas serodiscordantes usan preservativos y la persona con VIH toma el tratamiento antirretroviral.
Los autores del estudio afirman que sus cálculos actualizados suponen un aumento del valor de estimación previa del riesgo tanto en el sexo anal insertivo como el receptivo, aunque admiten que los datos anteriores están dentro de los intervalos de confianza de las nuevas estadísticas.
Según los autores, la comprensión de los efectos que tienen los factores de modificación sobre el riesgo de transmisión puede servir para determinar mejor el riesgo personal y para informar los esfuerzos preventivos del VIH.
El mismo equipo de investigadores llevó a cabo un segundo estudio para determinar los efectos de la combinación de estrategias para prevenir la transmisión sexual del VIH, para lo cual emplearon un modelo matemático que calculó el riesgo estimado de transmisión sexual a lo largo de periodos de 1 y 10 años de tiempo, en parejas serodiscordantes, tanto heterosexuales como de hombres que practican sexo con hombres (HSH).
El modelo se basó en los factores de reducción de riesgo observados en otros estudios, tal y como se describió más arriba.
A lo largo de un periodo de 10 años, si no se usa ningún tipo de medida protectora, el riesgo de transmisión por vía vaginal para una pareja heterosexual en el que la mujer es la persona con VIH se calculó en un 44%. En el caso de las parejas de hombres que practican sexo con otros hombres, este riesgo alcanzaría casi el 100% si no se usan medidas preventivas.
En el caso de que las parejas emplearan una única estrategia preventiva, el riesgo de infección a los 10 años se reduciría, aunque seguiría siendo destacable: 11% en el caso del sexo por vía vaginal usando únicamente preservativos. Esta cifra siguió siendo muy elevada en el caso de las parejas de HSH que sólo utilicen preservativos: 76%. En el caso de recurrir únicamente a la PPrE, el riesgo a los diez años fue de un 15% en el caso de una pareja heterosexual (siendo la mujer la persona con VIH), y del 98% en el caso de las parejas de HSH.
La estrategia que mayor eficacia mostró al ser usada de forma exclusiva fue el tratamiento de la persona con VIH. En el caso de las parejas heterosexuales, esto supuso un riesgo acumulado del 2% en 10 años. Por su parte, el riesgo acumulado de infección en 10 años en las parejas homosexuales masculinas fue del 25% en el caso de la terapia antirretroviral. Al añadir el uso constante del preservativo, este riesgo acumulado disminuyó por debajo del 10%.
Aunque las previsiones de dichos modelos se basan en los mejores datos disponibles, no tienen en cuenta otros aspectos como la carga viral o el nivel de adherencia, y tampoco hay demasiados datos sobre las relaciones sexuales anales en parejas heterosexuales.
De todos modos, los autores advierten de que su modelo no está diseñado para predecir el riesgo de transmisión de las parejas serodiscordantes en el mundo real a lo largo de una relación de varios años, sino que lo que pretenden es poner de relieve cómo el riesgo se acumula con el tiempo, incluso cuando se sigue una estrategia preventiva.
Fuente: HIVandHepatitis/Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencias: Patel P, Borkowf CB, Brooks JT, et al. Estimating per-act HIV transmission risk: a systematic review. AIDS. May 6, 2014 (Epub ahead of print).
Lasry A, Sansom SL, Wolitski RJ, et al. HIV sexual transmission risk among serodiscordant couples: assessing the effects of combining prevention strategies. AIDS. May 6, 2014 (Epub ahead of print).
Fuente: http://gtt-vih.org/actualizate/la_noticia_del_dia/12-06-14

Por eso insistimos tanto en la realización de la prueba del VIH, ¡HAZTE LA PRUEBA, SAL DE DUDAS! 

martes, 15 de octubre de 2013

A LA OPINION PUBLICA, RESOLUCION PLAN NACIONAL SOBRE EL SIDA.

A la opinión pública nacional e internacional.- REDVIH manifiesta su rotundo desacuerdo y preocupación en relación a la resolución provisional de las subvenciones destinadas a financiar programas de prevención y control de la infección por VIH y sida para el año 2013 porque, a través de ella, el Plan Nacional sobre el Sida (PNS): centraliza los recursos; desarticula la participación comunitaria y, principalmente, desatiende a las personas con VIH. Gracias por difundir este posicionamiento.
https://www.dropbox.com/s/26rhmpn7j3ho46h/A%20la%20opini%C3%B3n%20p%C3%BAblica%20Resoluci%C3%B3n%20PNS.pdf 

Fuente: redvihObservatorio DDHH y VIH

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El SIDA que nadie conoce.

Debió de ser un día alrededor de 1940, en los bosques de la actual Guinea-Bissau, que entonces era una pobrísima colonia portuguesa en la que nacer era casi sinónimo de morir sin cumplir los cinco años de vida. Aquel día, un cazador debió de enfrentarse a una manada de decenas de monos mangabeyes grises, ejecutaría a unos cuantos y se llevaría sus cadáveres para comer su carne.
Al descuartizarlos, sin embargo, la sangre de los monos se convirtió en una bomba biológica para la especie humana. Al entrar en contacto con la sangre de su carnicero, el virus de la inmunodeficiencia simia que infectaba a aquellos animales saltó de especie. Había nacido el VIH-2, un causante del sida que todavía hoy casi nadie conoce.
Más de 70 años después de aquel episodio, más de un millón de personas están infectadas por el VIH-2, la mayor parte de ellas en África occidental, en países como Senegal, Nigeria y Sierra Leona. El virus, mucho más difícil de contagiar que su hermano el VIH-1 (culpable de la pandemia mundial), se quedó donde nació, pero poco a poco escapa de sus fronteras.

Un solo español en 2012

En 2012, que se sepa, un único español se infectó por el VIH-2. Pero ya son 45 los españoles registrados que portan este virus, menos agresivo que el VIH-1 pero que también puede provocar el sida. Los infectados son, según su frío perfil estadístico, hombres heterosexuales de unos 40 años. Comparados con los 200.000 casos estimados de VIH-1 en España, los pacientes de VIH-2 son anecdóticos, pero en su sangre se pueden esconder algunos secretos que faciliten un tratamiento o una vacuna contra su virus mellizo, mucho más contagioso y patógeno.
Esquema del movimiento del VIH-2 desde su origen en Guinea-BissauAmpliar
Esquema del movimiento del VIH-2 desde su origen en Guinea-Bissau / Ana Treviño
El VIH-1 surgió al menos una década antes que el VIH-2, a partir del contacto humano con chimpancés en África central. Desde entonces, ha matado a unos 35 millones de personas, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud. La lucha contra el virus es una prioridad mundial. Sin embargo, no ocurre lo mismo con el VIH-2. “Es el virus olvidado. En todo el mundo no se ha hecho ningún ensayo clínico para evaluar qué tratamiento es el mejor para el VIH-2”, lamenta la bióloga Ana Treviño, que acaba de publicar los últimos datos del virus en España.
El VIH-2 es menos agresivo y más difícil de contagiar, porque hay pocos virus libres en sangre, pero también puede provocar sida. El gran problema es que la mayor parte de los fármacos aprobados para combatir al VIH-1 no funcionan contra el VIH-2. “Como el VIH-2 está confinado a países pobres de África occidental, se le ha hecho muy poco caso. Todos los tratamientos están diseñados para el VIH-1”, explica Treviño, del Hospital Carlos III de Madrid.

Infradiagnosticado

Sin embargo, las cifras engañan. En muchas ocasiones la cantidad de virus en sangre es tan baja que es indetectable. Así que la bióloga española cree que el VIH-2 está “infradiagnosticado”. Hasta finales de 2012, se habían registrado 279 casos de infección por VIH-2 en España, el 73% de ellos procedentes del África negra. El origen del resto de casos muestra que el virus ya se ha dispersado por todo el planeta: 45 nativos españoles, siete portugueses, cuatro latinoamericanos, un indio, un francés y un marroquí. “En EEUU hay poquísimos pacientes, por eso no se hace ni caso a este virus”, reflexiona Treviño, que publica su estudio en la revista Medicina Clínica.

«En EEUU hay poquísimos pacientes, por eso no se hace ni caso a este virus»


Ana Treviño
Bióloga del Hospital Carlos III de Madrid
“La mayor parte de los pacientes con VIH-2 están infectados pero no desarrollan sida. Estudiar por qué el VIH-2 produce menos sida que el VIH-1 podría ser un avance hacia vacunas o nuevos tratamientos”, defiende Treviño.
El microbiólogo José Alcamí es uno de los investigadores que han comparado los dos virus, aunque no es la línea principal de su trabajo. “El VIH-2 es muy poco patógeno en comparación, así que nos puede dar claves interesantes sobre la patogenia del VIH-1”, recalca el científico. Alcamí, jefe de la Unidad de Inmunopatología del Sida del Centro Nacional de Microbiología, recuerda que en España hay unos 150.000 casos registrados de VIH-1, más otros 50.000 estimados, frente a los 279 de VIH-2. “Es un problema muy minoritario”, subraya.

La esperanza francesa

Entre los expertos, se suele decir que casi hay más investigadores en el Grupo Español para el Estudio del VIH-2 que pacientes con el virus. El grupo, formado por personal de más de 40 hospitales, centros de transfusiones y centros de investigación, comenzó en 1989 a registrar los casos detectados en España. Tres años antes, en 1986, el investigador francés François Clavel había identificado por primera vez el VIH-2 en pacientes con sida, procedentes de África occidental.
Sólo el 30% de los fármacos que frenan al VIH-1 funcionan también contra el VIH-2
Para Alcamí, la gran esperanza para investigar el VIH-2 es Francia. “Ellos tienen conexiones con los países de África occidental, tienen un mayor acceso a muestras de pacientes africanos”, opina.
En Francia, la Agencia Nacional de Investigaciones sobre el Sida hace seguimiento desde 1994 a un grupo de más de 900 personas con VIH-2 para estudiar la progresión del virus y sus síntomas. La viróloga Charlotte Charpentier es una de las investigadoras que trabaja con estos datos para descifrar el mecanismo del VIH-2. “Sólo el 30% de los fármacos que funcionan contra el VIH-1 funcionan también contra el VIH-2”, deplora.
Manuel Ansede.
Fuente: MAteria

SAL DE DUDAS.

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