Páginas vistas la semana pasada

domingo, 21 de agosto de 2011

Explican por qué el VIH daña al cerebro y provoca demencia en 5% de los pacientes/ Explain why HIV damages the brain and causes dementia in 5% of patients.

A pesar de que los medicamentos antirretrovirales han logrado disminuir el número de muertes por infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, todavía hay un porcentaje cercano al 5 % de los pacientes que presenta graves trastornos cognitivos relacionados con esta enfermedad, llegando incluso a la demencia.


Este misterio médico parece haber sido resuelto por científicos del Colegio de Medicina Albert Einstein, que es parte de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, Estados Unidos. Ellos detectaron la destrucción de un tipo de células del cerebro llamadas astrocitos cuando entran en contacto con el VIH, aun cuando esté en bajas concentraciones.
Según el estudio de la Universidad Yeshiva, publicado en la revista The Journal of Neuroscience, el virus del VIH infecta a las células cerebrales conocidas como astrocitos y les impide realizar correctamente su trabajo, que es reforzar la barrera sangre-cerebro, una red de vasos sanguíneos que evita que las sustancias nocivas crucen al cerebro desde el torrente sanguíneo.

En este estudio, los investigadores mostraron que incluso el nivel más bajo de infección de astrocitos puede dañar profundamente la barrera sangre-cerebro.

Desde hace décadas los investigadores del VIH han documentado que un grupo de los pacientes que son identificados presentan problemas en sus funciones cerebrales, principalmente pérdida de memoria, desorientación, algunos casos de depresión muy arraigada y dificultad para realizar algunas tareas relacionadas con matemática o con el lenguaje.

Las preguntas sobre el impacto del virus VIH en el cerebro son tantas que existe un área de conocimiento médico que se llama NeuroSIDA y que se ocupa de registrar y explicar los trastornos cognitivos que se detectan en algunos pacientes.

Según el artículo de la Universidad Yeshiva, cuyo campus se localiza desde hace 70 años en el barrio Bronx, de Nueva York,  entre el 40 y 60 % de todas las personas infectadas con VIH pueden experimentar moderados trastornos neuronales, pero en algunos casos, el porcentaje de pacientes que llega a experimentar demencia es del 5 %.

Esta misma escuela fue la primera en documentar que el VIH destruía, en laboratorio a las células del sistema nervioso llamadas astrocitos. Los astrocitos son células gliales, lo que significa que si se les aísla pueden vivir de manera autónoma a otras células.  Se dice que son parte de un grupo llamado “el linaje neuroectodérmico”, que asume muchas tareas cuando los niños están construyendo su sistema nervioso y, ahora sabemos, sirven para regular muchas de las funciones cerebrales de los adultos.

Estas células tienen mucha presencia en la membrana que envuelve al cerebro y que es tan cerrada que prácticamente no permite pasar ninguna sustancia, molécula o virus. La membrana del cerebro es tan impermeable que muy pocas medicinas se pueden administrar para el cerebro y penetrar esa barrera.

Cuando el virus de inmunodeficiencia humana comienza a destruir paulatinamente a los astrocitos, vulnera al tejido que conforma a la membrana del cerebro hasta que termina por penetrarlo y a destruir el tejido neuronal, que es como una red de cables y transformadores por la que corren impulsos eléctricos y señales químicas.

“Los astrocitos infectados, aunque sean muy pocos, emiten algunos tóxicos que se derraman por los canales de comunicación o de transmisión de señales en todas las zonas vecinas perforando la barrera sangre-cerebro y permitiendo a diferentes compuestos dañinos, no sólo al VIH, penetrar en el cerebro”, explicó la principal autor del estudio, Joan Berman, profesora de patología en la Universidad de Yeshiva.


Although antiretroviral drugs have reduced the number of deaths from infection with human immunodeficiency virus (HIV) causes AIDS, there is still a percentage close to 5% of patients with serious cognitive impairment associated with this disease, often lead to dementia.


This medical mystery seems to have been solved by scientists at the Albert Einstein College of Medicine, part of Yeshiva University in New York, USA. They detected the destruction of a type of brain cells called astrocytes when in contact with HIV, even when in low concentrations.
According to Yeshiva University study, published in The Journal of Neuroscience, the HIV virus infects the brain cells known as astrocytes and prevents them from performing their job properly, which is to strengthen the blood-brain barrier, a network of vessels blood that prevents harmful substances from crossing into the brain from the bloodstream.
In this study, researchers showed that even the lowest level of infection of astrocytes may damage deep blood-brain barrier.
For decades researchers have documented that HIV group of patients that are identified are problems with brain function, especially memory loss, disorientation, some cases of depression and difficulty entrenched for some tasks related to mathematics or the language.
Questions about the impact of HIV on the brain are such that there is an area of ​​medical knowledge is called Neuro and dealing with record and explain the cognitive disorders are detected in some patients.
According to the article of Yeshiva University, whose campus is located in a neighborhood 70 years in the Bronx, New York, between 40 and 60% of all people infected with HIV may experience moderate neuronal disorders, but in some cases, percentage of patients who get to experience dementia is 5%.
This same school was the first to document that HIV destroys in the laboratory to the nervous system cells called astrocytes. Astrocytes are glial cells, which means that if you can isolate them live independently to other cells. Are said to be part of a group called "the neuroectodermal lineage," which takes on many tasks when children are building their nervous system, we now know, serve to regulate many brain functions in adults.
These cells have a strong presence in the lining of the brain that is so tight that virtually does not allow passing any substance, molecule or virus. The membrane of the brain is so impermeable that very few drugs can be administered to the brain and penetrate that barrier.
When the human immunodeficiency virus begins to destroy gradually astrocytes vulnerable to the tissue that forms the lining of the brain until it ends penetrate and destroy neural tissue, which is a network of cables and transformers for electrical impulses that run and chemical signals.
"Astrocytes infected, although very few emit some toxic spill through the channels of communication or transmission of signals in all areas surrounding perforating the blood-brain barrier and allowing different harmful compounds, not just HIV, penetrate in the brain, "explained lead author, Joan Berman, a professor of pathology at Yeshiva University.


Fuente: inforgay

No hay comentarios: