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martes, 24 de marzo de 2009

VIH, dentistas, miedo, estigma.



Un estudio italiano que se presentó en Ciudad de México
durante la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida analizó
las necesidades y actitudes de un grupo de pacientes de nacionalidad
italiana con VIH, así como también de dentistas de
dicho país. El estudio se llevó a cabo entre mayo de 2005 y
febrero de 2006 en la consulta de un centro de enfermedades
infecciosas.
Se repartió un cuestionario a 600 pacientes que, consecutivamente,
entraron en la sala de espera y accedieron a responderlo.
También se envió un cuestionario a 400 dentistas, y se
incluyeron en el análisis las respuestas de los 100 primeros
cuestionarios recibidos. Los resultados son los siguientes:
La mayor parte de los pacientes eran italianos (86%), hombres
(61%), y con edades entre los 31 y los 50 años. El perfil
de respondedor medio fue el de una persona de clase bajamedia,
con un trabajo que no satisface sus necesidades, infección
por VIH durante 5-10 años y que no tiene ni ha tenido
infecciones oportunistas.
Este paciente típico declaró saber el origen de su infección,
y que tenía que informar de su estado al dentista, puesto que
se considera una fuente de infección. Asimismo, se mostró
satisfecho con su dentista, pero le hubiera gustado que existieran
programas específicos para estos especialistas en los que
pudieran formarse en la atención a pacientes con VIH y eliminar
sus comportamientos estigmatizadores hacia esta población.
El perfil de paciente que busca atención bucodental es el de
una mujer que toma tratamiento durante, al menos, dos años
(58,5%). Un 77% de hombres y un 84% de mujeres piensan
que la sociedad debería responsabilizarse de las personas con
VIH y que sus tratamientos deberían ofrecerse de forma gratuita.
El 55% de las personas entrevistadas piensa que su salud
bucodental es insatisfactoria y que representa un obstáculo en
su vida social, independientemente de la infección por VIH, lo
que no se encontró que fuera un impedimento por sí mismo
(84%).
El 88% considera que una boca cuidada puede mejorar su
forma de vida. Por otra parte, el 60% piensa que se necesitan
habilidades profesionales específicas para atender a las personas
con VIH.
Aunque un 67% declara su infección por VIH al dentista
pensando que eso no hará cambiar la actitud de éste (40%),
un porcentaje considerable prefiere no hacerlo (32%).
El perfil de dentista que respondió a la encuesta fue un
hombre de mediana edad. La mayor parte de dentistas cree
que es capaz de atender a personas con VIH, pero el 68% no
lo lleva a cabo, y el 24% no lo ha hecho nunca. El 80% de dentistas
declaró que los pacientes con VIH deberían ser atendidos
en centros del sistema público de salud, y el 78% expuso que
los dentistas deberían ser libres de aceptar o no a estos pacientes.
Según los autores de esta investigación, los factores que
inducen a las personas con VIH a no acudir al dentista son: el
temor a este especialista, la preocupación por el coste, el
miedo al estigma, el rechazo a informar al dentista de la infección
por VIH y una falta de información sobre las posibilidades
de acceso a servicios dentro del sistema público de salud. Las
respuestas de los dentistas sugieren un rechazo significativo a
tratar personas con VIH y una actitud clara hacia la derivación
de estos pacientes al sistema público de salud.
En sus conclusiones, los autores del estudio señalan que
dichos hallazgos indican la necesidad de intervenciones educativas
dirigidas a mejorar la actitud de las personas con VIH hacia
un mejor y más correcto uso de los servicios disponibles.
También existe una necesidad de optimizar la formación de
dentistas implementando centros de salud bucodental que
puedan llevar a cabo programas educativos tanto para pacientes
como para dentistas.
Finalmente, destacan que su estudio revela que el estigma
social no ha desaparecido completamente, y que todavía es
percibido por una parte importante de personas que viven con
VIH cuando intentan acceder a la atención bucodental.


Fuente: LO + POSITIVO.

9 comentarios:

Sero dijo...

yo tengo que ir y el rechazo es lo que más me asusta de este mundo

Lúa dijo...

bueno puedes optar por no decirlo, no es imprescindible, piénsalo!!!bicos.

Meninheira dijo...

¿pero se supone que tiene que informar para que después el dentista realice una desinfección mayor o qué?

Parece mentira que aún estemos con estas cosas, ¡¡qué daño hizo la campaña de los 90!! tratarán igual a un diabético? qué pena de verdad.

Un besito Sero, espero que des con un dentista bueno (medicamente y de corazón)

CHOPINGO dijo...

sero sin miedo.

Tere dijo...

Los dentistas tienen la obligación igual que los cirujanos etc,etc de mantener desinfectado su material.
Saludos

BRILLI-BRILLI dijo...

Como dice Sero,el rechazo es lo peor que te puede pasar.Pienso que las medidad higiénicas ante los pacientes con VIH deben ser igual como a otro cualquier paciente.
Soy enfermero,y tomo las mismas medidas para cualquier paciente.

Menda dijo...

Exacto. No decir nada y punto.

DianNa_ dijo...

He tenido que cerrar mi blog, por problemas de plagios y falsas acusaciones, ahora tengo otro GRACIAS Y PERDONAD LAS MOLESTIAS.
http://paseandoporterra2.blogspot.com/

Besosss

Anónimo dijo...

Sólo decir un comentario que tal vez pueda resultar polémico. Pero no es más que una gran verdad que nadie quiere reconocer:

Los dentistas suelen esterilizar determinado material que usan tras atender a un paciente. Lo que quiere decir, que si olvidan cambiar material rotatorio que puede causar y causa pequeñas heridas en la encía, heridas sangrantes que de un paciente al siguiente puede y estoy completamente seguro que han causado contagios. Así como material desechable que dudo que siempre sea desechado. Y lamentablemente por economía se usa de una paciente a otro.

Con ello quiero decir que tal vez el estigma lo deberín de tener los dentistas. Estoy seguro que hay contagios en clínicas dentales. Con las prácticas que se llevan a cabo en las clínicas alguien lo puede dudar?. Pero cuando alguien es VIH positivo... toda la culpa cae sobre sus malas prácticas sexuales y se le ve como un depravado. Se dan casos de gente que sin haber tenido prácticas de riesgo dan positivos. Probablemente se debería de poner como práctica de riesgo visitar clínicas dentales. Ya es hora de que carguen con el estigma otros. En lugar de que se les vea como grandes profesionales. Cuando por ahorar dinero ponen en riesgo la salud de la gente.

Es tremendo escuchar y creer (porqué no) que una persona no ha tenido prácticas de riesgo y da positivo. Si creemos a un dentista porqué no vamos a creer a una persona con VIH.